Las elecciones presidenciales de 2026 reúnen a aspirantes que ocuparon cargos en distintos puestos jerárquicos durante la actual administración. Uno de ellos es Álvaro Ramos, quien se desempeñó como presidente ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).
El candidato del Partido Liberación Nacional (PLN) también acumula experiencia en gobiernos anteriores, donde fungió como superintendente de Pensiones y viceministro de Hacienda. En la más reciente encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR), Ramos se posiciona como el segundo aspirante con mayor intención de voto, con un 8%.
El Financiero conversó con el economista sobre sus planes en materia de producción, inflación, pensiones, empleo, seguridad y educación. A partir de su paso por la CCSS, Ramos afirma con contundencia que la institución cuenta con los recursos suficientes para cerrar las brechas existentes en la atención de la salud.
| Selección de entrevistados |
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| Para esta serie de entrevistas, El Financiero contactó desde diciembre de 2025 a los equipos de comunicación de campaña de los cuatro aspirantes con mayor intención de voto, según la encuesta del CIEP-UCR divulgada ese mes: Laura Fernández, Álvaro Ramos, Ariel Robles y Claudia Dobles. Fernández no dio una cita a este medio. |
Usted propone que el BCCR también controle la producción. ¿Cuáles serían las herramientas o los indicadores que tendría o seguiría el BCCR para conseguir esa meta?
Hoy la ley les dice ‘preocúpense solo por la inflación’. Y alguien me va a decir ‘no, mire, pero están los objetivos subsidiarios del artículo 2′. No es verdad. Yo he preguntado a los abogados y me han dicho que un objetivo subsidiario es prácticamente letra muerta.
Sí hay que pasar el tema, y técnicamente no es producción y empleo, es pleno uso de los recursos productivos porque se involucra empleo humano, empleo de capital físico construido, el empleo adecuado de capital financiero disponible.
Lo que queremos es un enfoque más claro en empleo y producción; eso es lo que hay que modificar en la Ley Orgánica del Banco Central. ¿Cuál es la gran virtud? Que no implica ningún manoseo desde el Gobierno.
¿De qué trata y cómo financiará la iniciativa llamada “Primer empleo”? ¿Por cuánto tiempo aplicará para los interesados?
Esta iniciativa tiene que ser a nivel fiscal. Se le debe dar un tratamiento fiscal diferente a una persona o una empresa que le dé una primera oportunidad a un joven de trabajar. Ahí obviamente hay que meter una salvaguarda para que no se abuse del mecanismo.
Está fundamentalmente pensada como alianza público-privada. La idea es que los primeros empleos sean en la empresa privada, no en la empresa pública. Esta es una iniciativa de cómo fomentamos (empleo) generando incentivos (al empleador).
Dado que este inicio de baja productividad (de los nuevos empleados) puede ser costoso en muchas empresas, se puede compensar dando incentivos fiscales o de seguridad social que le permitan a la empresa darle chance a esa persona recién entrando que se capacite. Que llegue al nivel de productividad esperado y ahí sí ya con el nivel de productividad medio ya no siente pesado las cargas.
¿Cuánto cuesta la exoneración condicionada y los incentivos diferenciados para las zonas francas satélites? ¿Cómo financiará ese vacío fiscal?
Mi lectura es que al final el neto es positivo. Hay un costo bruto a nivel de Hacienda, pero neto a la hora de generar suficiente dinamismo económico tiende a ser mayor.
Los vacíos fiscales se generan cuando una actividad ya existente, que paga (tributos), deja de pagar. Pero si es a una nueva zona franca, antes no existía y no va a ocasionar un vacío fiscal.
¿Son las compras públicas a empresas locales la vía para reactivar la economía? ¿Por qué y qué se hace si los precios son más elevados?
Es una de las vías. Hay que tener cuidado con creer que hay una sola cosa que va a resolver todo, porque hay que entrar por todo lado.
Si vos al productor nacional le das suficiente economía de escala con iniciativas, como por ejemplo, las compras públicas promoviendo la compra local, en ese incremento de escala el costo local baja y puede que baje más allá del costo extranjero.
Estar con una excesiva dependencia de productos importados y perder toda la capacidad de suplir necesidades básicas importantes dentro del país puede ser una mala estrategia a manera de gestión de riesgos y gestionar riesgos no es trivial.
¿Podría describir el “sesgo cambiario” que menciona en su plan de gobierno? ¿Cuál es el problema que trata de describir y cómo lo atacará?
El sesgo cambiario lo vimos los últimos años con una secuencia de decisiones: la tasa de interés se subió mucho cuando había un riesgo de que el tipo de cambio se devaluara o que la inflación se disparara, y más bien la inflación ha estado muy por debajo de la meta de inflación y el tipo de cambio está a un nivel que básicamente ha provocado mucho sufrimiento en el productor nacional. Las decisiones no han sido igual de contundentes.
¿Y cómo atacará usted ese “sesgo cambiario”?
Cambiando la ley. Creo que en la dinámica actual es peligroso meter mucha mano directamente porque caemos en el mismo juego en el que ha estado el actual gobierno, que en vez de decir “estos son mis objetivos políticos” de manera transparente, siempre parece estar quitando y poniendo gente. Eso me parece poco saludable para la democracia de Costa Rica.
La ley le va a decir, “Usted ahora se va a preocupar por la producción.” Y ya a partir de ahí, en el deber de ser funcionarios públicos, tienen que apegarse a lo que la ley dice.
Hay tantas perillas en el Banco Central que para mí sí es muy arriesgado que alguien de afuera empiece a opinar mucho de ahí adentro. Lo que hay que hacer es decirle “su norte político ya no puede ser solo la inflación”.
Ahora, si usted me pregunta a mí, yo sí creo que ha habido un incumplimiento flagrante de la meta de inflación.
Usted propone un programa de compra de reservas. ¿Cuál debería ser el monto de reservas adecuado y por qué?
Lo que uno debería tener es el nivel de reservas coherente con un tipo de cambio que sea coherente con la inflación que tenemos que tener.
Es obvio para mí que si el Banco Central hubiese comprado más reservas, pudo haber subido el tipo de cambio en este periodo de tiempo. Eso genera un nivel de inflación más cercano al 3% que prometieron.
Lo que parece estar ocurriendo es que como ellos no quieren que el tipo de cambio suba, entonces no compran reservas.
Ya las reservas las tenemos en $17.000 millones. ¿Cuál sería el monto de reservas adecuado?
Eso le corresponde al Banco Central. Pero es aquel que le lleve a una inflación del 3%.
Pregúntele a ellos: ¿cuánto hubiera sido el nivel de reserva que ustedes tenían que tener para haber generado un tipo de cambio que hubiera generado una inflación de 3%?.
En su programa usted describe un Fondo Soberano de Desarrollo abierto. ¿De dónde sacará los fondos que lo nutrirían, cuánto dinero espera que tenga dentro de 4 años y cuál sería el esquema de gobernanza?
Formalmente le decimos el fondo de estructura nacional, para que quede más clara cuál es la intención con ese fondo soberano. El vehículo jurídico es un fondo soberano que va a estar orientado a la inversión en infraestructura. La brecha en infraestructura tentativamente la estimamos en al menos $25.000 millones para los próximos 10 a 15 años.
En 4 años, como hay que empezar por crear el fondo y empezar a hacer las gestiones, pues no será tan fácil llegar a la meta objetivo de la masa total del fondo, pero nuestro objetivo en mediano plazo es $25.000 millones.
¿Y de dónde obtendrá ese dinero?
Fundamentalmente de otros fondos soberanos; esa es la magia del asunto.
Los fondos soberanos normalmente captan los excedentes del país. Si Noruega tiene excedentes o Japón tiene excedentes los meten ahí ese fondo soberano; nosotros podríamos meter una parte de los nuestros, eso se podría valorar después, sobre todo pensando en fondos de pensiones costarricenses.
Pero la mayor parte de los excedentes que tenemos previstos que se metan en el fondo soberano vienen de los demás fondos soberanos (de otros países).
Son inversiones de capital, no son inversiones de venta. Esa es otra distinción importante. Típicamente un fondo de esta naturaleza no invierte en formato de deuda, no emite bono, ni compra bono, sino que invierte en capital. Obviamente el proyecto tiene que tener un retorno.
En su plan de gobierno usted propone la creación de fondos o gastos sin explicar su debido financiamiento. Un ejemplo de esto es el subsidio de salarios como herramienta de gasto social ¿cómo financiará esas propuestas?
Todo eso va a venir de muchos fondos de asistencia social ya existentes, por ejemplo, Fodesaf o creamos nuevos.
Yo creo que usted quiere saber si vamos a hacer nuevos impuestos. Mi principio es un poco distinto, mi principio es: yo no le creo al actual gobierno. No es lógico que estemos en una economía jaguar, como a ellos les encanta relatar, ¿pero hay plata para salud? No. ¿Hay plata para descongelar las pensiones? No. Entonces, ¿para qué sirve la economía jaguar?
¿Cómo se evitará la duplicidad de funciones entre el C5 (Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano) y la DIS y otras unidades de inteligencia?
La DIS eventualmente puede usar mucha información generada por el C5. Pero el C5 no es una dirección de inteligencia, es solo una plataforma tecnológica (a cargo del Ministerio de Seguridad) que estaría al servicio de todos los esquemas policiales del país, incluida la DIS.
Usted propone crear 6.000 nuevas plazas policiales. ¿Cuánto cuestan por año y cómo se van a financiar esas contrataciones?
Los 6.000 no son de un solo golpe. Son 1.500 el primer año, 1.500, el segundo año, 1.500, el tercer año y ya se metieron los primeros 1.500 en el presupuesto de este año y pasaron.
Las 6.000 plazas policiales van a costar ¢24.000 millones.
Usted propone establecer una Pensión Básica Universal financiada de forma mixta por el Estado y las personas aseguradas: ¿De dónde saldrá el dinero para financiar esa pensión?
Lo habíamos calculado cuando yo estaba en la Caja. Cuando usted toma todo lo que gasta actualmente el Estado en los diferentes sistemas de pensiones, nos dio que está gastando aproximadamente ¢400.000 millones.
Cuando calculamos cuánto costaría la pensión básica universal a partir de los 70 años, nos costaba más o menos ¢500.000 millones. Entonces, ¢500.000 millones menos ¢400.000 millones que es lo que ya gasta el Estado en diferentes sistemas de pensiones, te deja una brecha de ¢100.000 millones.
No es una brecha trivial, pero nos pareció una brecha pequeña comparada a racionalizar todo el sistema. Yo vengo de la OIT y el estándar de oro de un esquema de pensiones es tener un pilar cero, un pilar contributivo generalizado, un pilar contributivo privado y un pilar voluntario; nosotros no tenemos el pilar cero en Costa Rica.
Esta idea es para crear ese pilar cero o pensión básica universal.
Hace pocos días planteó la posibilidad de que la gente pueda tener acceso al ROP al 100%. ¿Tiene claro que eso debilitaría el ROP?
Sí, pero también tengo claro que el Ejecutivo es el que debilita el ROP.
¿No estaríamos pasando plata de una bolsa a otra en el caso del endeudamiento?
Podemos plantear eso en el diálogo nacional que tendremos. Si uno pudiera formalizar esquemas de compensación y liquidación, esas conversaciones las podemos tener a nivel de detalle después.
El ejercicio que estábamos tratando de hacer era uno donde la población está desconfiando del sistema de pensiones. La población se siente ahogada por el costo de vida y la deuda.
¿Cuál es la modalidad ideal del retiro del ROP?
Por la necesidad que estamos viendo, mi visión idealizada sería que esté muy focalizado en mantener la posición de activo neto de la persona. Una persona muy endeudada que pueda hacer una liquidación con el ROP y desaparezca su deuda; lo podemos poner sujeto a ciertas condiciones.
¿Cómo propone que el Estado le pague a la CCSS, en qué plazo, en qué condiciones y con qué fuentes de financiamiento?
La Caja cuenta con suficiente dinero propio para resolver las brechas de salud existentes. Como la Caja tiene suficiente dinero, desde que yo era presidente ejecutivo dije “podemos hacer un gran acuerdo legislativo donde el Estado, primero, reconozca que la deuda existe”.
La Caja como acreedor del Estado perfectamente puede simplemente tener bonos del tesoro en su reserva y que el Estado le vaya pagando como a cualquier otro tenedor de bonos.
(Estimo) más o menos diez años para pagar la deuda. Nosotros habíamos calculado primero cinco años para que deje de aumentar la deuda (...), y a partir de ahí unos cinco años adicionales bajando el principal.
¿Qué indicadores permitirán evaluar si la innovación pedagógica mejora realmente los aprendizajes y no solo cambia metodologías?
Lo mejor son aquellas pruebas que pedagógicamente tienen una solidez difícil de manipular.
Por ejemplo, las pruebas PISA me parece que son como un estándar en eso. No las pueden manipular porque son pruebas de afuera del país y ahí no hay engaño.
Nosotros somos muy creyentes en la posibilidad de implementar el bachillerato internacional en muchos más liceos. Y ahí tampoco hay engaño, o pasa o no pasa ese instrumento pedagógico.
¿Qué mecanismos concretos se fijan para reducir el abandono escolar?
Cuando yo estudiaba en California, mis profesores me decían que uno de los programas más efectivos para reducir la pobreza y la deserción escolar son los programas tipo Avancemos. No hablaban de Avancemos, hablaban de programas chilenos y otros países, pero Avancemos es básicamente una copia de esos programas.
Entonces, ¿cómo es posible que si toda la literatura económica dice que un programa como Avancemos es super efectivo en reducir la deserción escolar, estemos dejando que muera? En nuestro gobierno va porque va.
Si yo llego al poder, y confío en que este país me dé esa oportunidad, vamos a volver a invertir en los niños.
¿Cómo se compatibiliza la propuesta de una política salarial más justa con la Ley Marco de Empleo Público?
Nosotros ya hemos planteado que vamos a revisar la implementación de la ley y si es necesario incluso la ley misma, porque a mí no me parece lógico el esquema de disposiciones como se implementó.
Yo fui representando a la Caja a hablar con Laura Fernández, la candidata al continuismo, y le dije “tengan mucho cuidado con cómo implementa los escalafones salariales. Usted tiene mucho rango de implementación, la ley no la obliga a implementarlo de una manera. Sea prudente, impleméntelo bien”. Bueno, lo ha implementado de una manera que primero causó pánico con la primera versión. Y en la segunda versión no fue tan trágico, pero siguió causando muchísimos problemas.
Ya cuando algo está mal implementado, no necesariamente es fácil de revertir solo a nivel reglamentario. Posiblemente vamos a necesitar un replanteamiento más profundo.
