Por: AP y AFP.   26 marzo
Algunos comercios permanecieron abiertos y atendieron público, a pesar de la falta de energía eléctrica el lunes 25 de marzo en Caracas. Foto: AP
Algunos comercios permanecieron abiertos y atendieron público, a pesar de la falta de energía eléctrica el lunes 25 de marzo en Caracas. Foto: AP

Caracas. Buena parte de Venezuela sufría el 26 de marzo al interrumpirse nuevamente el suministro eléctrico, en lo que muchos temen será una repetición del caos de hace dos semanas durante el apagón más prolongado en la historia del país.

La falla comenzó el lunes a la 1:22 p.m. (11:22 a.m. hora de Costa Rica) y colapsó el suministro de agua, las redes de telefonía e Internet y la banca electrónica, vital ante la escasez de efectivo que generan la voraz hiperinflación y la devaluación.

El gobierno “ha decidido la suspensión por 24 horas de las actividades laborales y educativas en todo el país”, anunció el martes el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez.

Además de la capital, el corte afecta a 21 de los 23 estados, según reportes de usuarios en redes sociales. El gobierno de Nicolás Maduro no suele dar informes del impacto de este tipo de emergencias.

El masivo apagón anterior, que se extendió durante una semana, afectó con dureza a los hospitales, ya castigados por la falta de insumos y medicinas. Según organizaciones no gubernamentales, una decena de pacientes murieron a raíz de los cortes.

Las autoridades declararon que el servicio sería restaurado en cuestión de horas y algunas luces volvieron a parpadear, pero antes del anochecer volvieron a apagarse en buena parte del país, afectando las comunicaciones.

El gobierno del presidente Nicolás Maduro culpó a la oposición, respaldada por Estados Unidos, de sabotear la represa de Guri, que provee la mayor parte de la electricidad del país.

La vicepresidenta Delcy Rodríguez acusó a Estados Unidos de ordenar un sabotaje del sistema eléctrico nacional para perturbar “la tranquilidad y estabilidad” del país.

El martes por la mañana estaban cerrados los bancos, las tiendas y otros comercios en Caracas.

Netblocks, una ONG con sede en Europa que monitorea la censura en internet, dijo que el apagón afectó el 90% de la infraestructura de telecomunicaciones venezolana. Incluso el canal estatal de televisión salió del aire.

Los apagones ocurren en medio de una tensa pugna entre el gobierno de Maduro y la oposición, y ante nuevas sanciones económicas estadounidenses.

El gobierno de Washington, que abiertamente aboga por la salida de Maduro, ha negado ser el responsable de los apagones.

Oposición

Expertos en electricidad y el dirigente opositor Juan Guaidó han aseverado que la crisis se debe a años de corrupción e incompetencia en el sector eléctrico.

Guaidó, reconocido por decenas de gobiernos como el legítimo presidente de Venezuela, añadió: “En este momento estamos determinando acciones para expresar la indignación de un Pueblo entero que ya no tolerará más burlas de los culpables del desastre en que han convertido a Venezuela”.

Entretanto, el gobierno intenta desacreditar a Guaidó, y mostró lo que dijo era evidencia de que la oposición contrató a mercenarios centroamericanos para matar a ciertos políticos y realizar actos de sabotaje.

En una conferencia de prensa en medio del apagón el lunes, el ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, mostró imágenes de lo que según dijo eran mensajes de texto entre Guaidó, su mentor Leopoldo López y otras figuras de la oposición, discutiendo pagos a mercenarios mediante bancos en Europa y Panamá.

“Estamos buscándolos por tierra, mar y aire”, declaró el ministro

Lilian Tintori, esposa de López, dijo el 25 de marzo que un grupo de milicianos oficialistas había ido frente a su casa en el este de Caracas, gritando insultos en la oscuridad y advirtiendo que su esposo pronto sería encarcelado nuevamente. López está bajo arresto domiciliario desde que en fue hallado culpable de incitar a protestas violencias en el 2014.

“Hago responsable de lo que pase a Leopoldo López o algún miembro de mi familia, al usurpador”, dijo Tintori en referencia a Maduro.

Guaidó prepara una movilización nacional hacia el palacio presidencial de Miraflores en Caracas para asumir su control, en fecha por definir, y no descarta pedir al Legislativo que autorice una intervención militar extranjera.

Washington, su más ferviente aliado, tampoco excluye una acción militar para sacar a Maduro, a cuyo régimen ha aplicado sanciones como un embargo petrolero que se hará efectivo el próximo 28 de abril.

En medio de la presión internacional para que Maduro abandone el poder, Rusia y China, principales acreedores de la deuda externa de Venezuela (estimada en 150.000 millones de dólares), se han convertido en los grandes aliados del presidente socialista.

El pasado sábado dos aviones de las Fuerzas Armadas rusas aterrizaron en el aeropuerto internacional de Maiquetía, que sirve a Caracas, transportando personal militar y equipos, confirmó la agencia estatal rusa Sputnik, desatando un cruce de acusaciones entre Washington y Moscú sobre injerencia en la crisis venezolana.