La primera conferencia de prensa de la presidenta electa, Laura Fernández, marcó un encuentro con los medios de comunicación distinto al que se ha vivido desde Casa Presidencial durante casi cuatro años.
Tras varios intentos fallidos por obtener respuestas durante la campaña del Partido Pueblo Soberano (PPSO), el escenario cambió este lunes 2 de febrero. Fernández atendió todas las consultas formuladas, sin límite de preguntas ni de tiempo.
El tercer piso del Hotel Aurola, en el centro de San José, congregó a los medios de comunicación y equipo de trabajo del PPSO para escuchar las palabras de la representante del continuismo. La prensa nacional e internacional ocupó el ala izquierda del salón; al fondo, las cámaras de televisión ajustaban encuadres; a la derecha, el equipo de trabajo y los diputados electos del oficialismo esperaban sentados.
Durante casi cuatro años, ese tipo de encuentros con el poder se volvió áspero, tenso, medido al milímetro; al punto de que varios medios decidieron dejar de asistir antes que recibir ofensas y ataques por parte del aún presidente Rodrigo Chaves Robles. Esta vez, la expectativa no era solo por lo que diría la presidenta electa, Laura Fernández, sino por cómo lo diría.
Fernández ingresó a la sala a las 12:47 p.m., quince minutos después de la hora anunciada. Lo hizo acompañada por los vicepresidentes electos, Francisco Gamboa y Douglas Soto. Desde la primera fila siguieron con atención sus palabras: Pilar Cisneros, y los nuevos diputados electos Nogui Acosta (exministro de Hacienda), Stephan Brunner (exvicepresidente de la República) y Anna Katharina Müller (exministra de Educación).

El momento de las respuestas
Al iniciar la ronda de consultas, Fernández marcó distancia con el estilo que ha caracterizado al presidente Chaves y también con el tono que ella misma mostró durante los debates televisivos de la campaña. Al menos en ese momento, la continuidad quedó en suspenso.
Esa apertura contrastó con experiencias previas. En la visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, hace un año, por ejemplo, solo se permitió preguntar a dos medios nacionales.

El primer intercambio con la prensa dejó claras tres diferencias con el gobierno actual: respuestas directamente relacionadas con las consultas planteadas, la posibilidad de realizar más de una pregunta por medio y el agradecimiento explícito a medios que el presidente Chaves ha señalado o calificado como “prensa canalla”.
“Un cordial saludo a toda la comunidad de la Universidad de Costa Rica”, inició Fernández su respuesta al periodista de Radios UCR. Aunque breve, la frase marcó distancia del discurso sostenido por el actual mandatario, quien ha cuestionado a la universidad pública y sus medios por supuestos ataques al Gobierno.
La presidenta electa mantuvo un tono de voz estable, sin sobresaltos. Tampoco usó sarcasmos. Tras una consulta de La Nación, agradeció la presencia del medio: “Gracias a La Nación por estar aquí con nosotros”, dijo, en contraste con las constantes críticas que ese diario ha recibido desde Casa Presidencial.
Llegó entonces el turno de El Financiero. Aproveché el ambiente y la flexibilidad otorgada a los periodistas para consultar sobre la regla fiscal, la renta global y el papel del Banco Central de Costa Rica (BCCR).
Ante la estabilización de la relación deuda-PIB, pregunté cuál será su posición respecto a la ejecución de la regla fiscal durante los próximos cuatro años.
“Voy a ser absolutamente respetuosa de la regla fiscal de Costa Rica. Es una regla importantísima que no podemos desatender jamás”, respondió Fernández, al tiempo que defendió la consolidación fiscal como una vía para fortalecer la economía y acercar al país al grado de inversión.
Consultada sobre la renta global y la propuesta impulsada por Nogui Acosta cuando estuvo al frente del Ministerio de Hacienda, indicó que realizará una revisión del proyecto. Aclaró que no pretende aumentar impuestos ni afectar a quienes generan ingresos fuera del país, pero sí reforzar la lucha contra la evasión fiscal mediante iniciativas como Hacienda Digital y Tribu-CR.
Finalmente, al preguntarle sobre la posibilidad de equiparar la inflación y el pleno empleo como prioridades del Banco Central, señaló que se trata de un tema que requeriría una discusión cuidadosa, respetando la autonomía de la institución y sin comprometer el control de la inflación.
Fernández no alzó la voz ni intentó desacreditar la pregunta antes de responderla, como no en pocas ocasiones hace Rodrigo Chaves. Al final, la nueva presidenta electa preguntó si alguna consulta había quedado pendiente.
En su primer encuentro con los medios, Laura Fernández no solo respondió preguntas: ensayó una forma distinta de ejercer la comunicación y el poder frente a quienes la observan.

