La edad se ha convertido en la frontera más nítida de la política costarricense de cara a las elecciones de 2026. Un análisis detallado de la última encuesta del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo-UNA) revela dos países electorales distintos conviviendo en el mismo padrón: uno joven, escéptico y mayoritariamente indeciso; y otro maduro, decidido y volcado hacia la continuidad del gobierno actual.
Mientras el oficialismo roza el triunfo en primera ronda entre los votantes de mayor edad, su propuesta se desinfla considerablemente entre las nuevas generaciones, quienes protagonizan los niveles más altos de incertidumbre registrados en la medición de noviembre de 2025.
La fortaleza “senior” de Laura Fernández
La candidatura de Laura Fernández, exministra y figura del oficialismo, muestra una dependencia directa de la edad del votante: a mayor edad, mayor apoyo. Entre las personas mayores de 50 años, Fernández alcanza un sólido 40,1% de intención de voto, superando el umbral necesario para ganar la presidencia sin necesidad de balotaje en este segmento demográfico.
Sin embargo, esta hegemonía se diluye conforme disminuye la edad de los electores. En el grupo de adultos jóvenes (35 a 49 años), su respaldo desciende al 33,2%, y cae aún más entre los jóvenes de 18 a 34 años, donde apenas capta un 22,2%.
La brecha es contundente: existe una diferencia de casi 18 puntos porcentuales en el apoyo a Fernández entre el votante más joven y el más veterano. De hecho, el perfil del simpatizante oficialista es claro: el 53% de su base electoral tiene más de 50 años.
Jóvenes: El reino de la incertidumbre
Si los mayores de 50 años son el motor del oficialismo, los menores de 34 son el motor de la indecisión. Este grupo etario se muestra reacio a casarse con alguna propuesta política a dos meses de las urnas. Un abrumador 56,7% de los votantes entre 18 y 34 años no sabe por quién votar, una cifra que supera por mucho el promedio nacional (43,9%).
“La gente está indecisa. Esa incertidumbre se mantiene y quizás lo haga hasta el último mes, que es cuando mayoritariamente las personas tienden a decidir su voto, como ya ha pasado en elecciones anteriores”, señaló Norman Solano, director del Idespo, al explicar el clima general que se agudiza en la juventud.
La diferencia generacional en la indecisión es de casi 23 puntos: mientras casi 6 de cada 10 jóvenes dudan, solo 3 de cada 10 mayores de 50 años (33,8%) se encuentran en esa misma situación.
La oposición también tiene edad
El comportamiento generacional también fragmenta el apoyo a las candidaturas de oposición, definiendo perfiles de votantes muy específicos para cada aspirante:
- Ariel Robles (Frente Amplio): Es el candidato de la juventud por excelencia, aunque sus cifras totales siguen siendo modestas. Su apoyo es casi inexistente entre los mayores de 50 años (0,9%), pero sube al 7,9% entre los menores de 34 años. De hecho, su base de apoyo es la más joven de todas: dos de cada tres de sus simpatizantes (66,7%) tienen entre 18 y 34 años.
- Álvaro Ramos (PLN): El liberacionista muestra el perfil inverso. Su candidatura resuena principalmente entre los mayores de 50 años, donde obtiene un 10,9% de apoyo, frente a un escaso 2,4% entre los más jóvenes. Al igual que el oficialismo, su base depende de la población madura: el 71,7% de sus seguidores supera el medio siglo de vida.
- Claudia Dobles (Coalición Agenda Ciudadana): La exprimera dama presenta la distribución más equilibrada, aunque con cifras bajas. Su apoyo oscila levemente entre el 4,4% en jóvenes y el 5,7% en mayores de 50 años, sin mostrar los picos dramáticos de sus contrincantes.
Una elección en disputa
Los datos del Idespo-UNA, con un margen de error de ±3,3 puntos, dibujan un escenario donde la estrategia electoral deberá ser radicalmente distinta según el público meta.
El oficialismo tiene el reto de reconectar con una juventud que le es esquiva, mientras que la oposición, especialmente el Frente Amplio, tiene el desafío de trascender su nicho generacional. Sin embargo, la verdadera batalla está en ese 56,7% de jóvenes indecisos: un enorme caudal de votos “huérfanos” que podría volcar la balanza o forzar una segunda ronda si alguna candidatura logra descifrar sus demandas.
Ficha Técnica:Encuesta del Instituto de Estudios Sociales en Población (Idespo-UNA).
- Fecha de campo: 21 al 29 de noviembre de 2025.
- Muestra: 868 entrevistas telefónicas.
- Margen de error: ±3,3 puntos porcentuales.
- Nivel de confianza: 95%.
