El sector turismo, motor clave de la economía costarricense, enfrenta dos desafíos simultáneos de cara a las elecciones del 1.º de febrero: la creciente inseguridad en zonas de visitación y la apreciación del colón que encarece el destino.
Ante este escenario, periodistas de Grupo Nación consultaron a los 20 candidatos a la Presidencia de la República: ¿Cuál sería su estrategia para fortalecer el sector turismo, afectado por la inseguridad y el tipo de cambio?
Las respuestas, recopiladas en la plataforma "Compare a los candidatos" de El Financiero, revelan un abanico de propuestas que van desde reformas a la Ley Orgánica del Banco Central (BCCR) hasta planes específicos de infraestructura costera y seguridad reforzada.
La discusión sobre la política monetaria domina la agenda económica, con varios aspirantes prometiendo devolver al BCCR un enfoque “neutral” o ampliar sus objetivos hacia el pleno empleo. En seguridad, el consenso gira en torno a recuperar el control territorial en zonas turísticas clave.
A continuación, detallamos las propuestas de cada uno de los aspirantes, organizadas por su enfoque principal para atender la crisis del sector.
Walter Hernández Juárez, Partido Justicia Social Costarricense (PJSC), propone una intervención directa del Ejecutivo en la política económica. “Se hace imprescindible que el gobierno atienda el tema con los ministros de Hacienda y Economía, y el presidente del Banco Central”.
El candidato enfatizó que “no podemos privilegiar con el tipo de cambio a algunos en contra de sectores importantes como el turístico o el exportador”.
Luz Mary Alpízar Loaiza, Partido Progreso Social Democrático (PPSD), plantea medidas fiscales temporales para aliviar al sector. “Planteo, temporalmente, bajar el IVA al turismo del 13% al 8% y mejorar la seguridad en zonas turísticas”.
Además, busca “fortalecer el turismo rural, las certificaciones, la infraestructura vial y aeroportuaria, para mantener a Costa Rica competitiva frente a Centroamérica”.
Boris Molina Acevedo, Partido Unión Costarricense Democrática (PUCD), aboga por una política de Estado integral. “El turista tiene que ver no solo que llega a un país que es seguro, sino que es un país en el que se puede movilizar rápidamente”.
Molina describió el modelo económico actual: “El aumento, por ejemplo, del PIB (Producto Interno Bruto) que hemos logrado en estos últimos tres años es producto del sacrificio de esos dos sectores tan importantes (...) el agro y el turismo”.
Natalia Díaz Quintana, Partido Unidos Podemos (UP), sugiere elevar el rango político del turismo. “Depende de que el presidente decida convertir al presidente del ICT (Instituto Costarricense de Turismo) en ministro para que tenga un voto en el Consejo de Gobierno”.
Díaz considera que “no se va a sentir la articulación si no viene la línea desde la Presidencia” e insiste en incorporar a todos los subsectores en una estrategia nacional.
Fernando Zamora Castellanos, Partido Nueva Generación (PNG), propone retomar esquemas cambiarios anteriores. “Hay que valorar volver al sistema de minidevaluaciones que nos da estabilidad a todos”.
Para Zamora, esto “establece un mecanismo de regulación para que la especulación en compra y venta de dólares se desestimule” sin afectar a quienes ganan en colones.
Marco Rodríguez Badilla, Partido Esperanza y Libertad (PEL), reconoce el impacto monetario en el sector. “Entendemos que la intervención del Banco Central sobre el tipo de cambio es inminente. Es una estadística que viene golpeando al sector turismo”.
Rodríguez añade que se debe trabajar en la imagen país: “Tenemos que hacer un esfuerzo para que este sello verde que le vamos a prometer al mundo pueda estar asociado a un país seguro”.
David Hernández Brenes, Partido de la Clase Trabajadora (PT), plantea un enfoque de soberanía económica. “Proponemos la protección de todas esas personas con planificación estatal, pero intentando que nuestra economía produzca cada vez más lo que come”.
El aspirante atribuyó lo que califica como la “destrucción” de la industria nacional a “muchísimos intereses en que no se produzca y que dependamos de otros países”.
Ana Virginia Calzada Miranda, Partido Centro Democrático y Social (PCDS), prioriza la seguridad como base del turismo. “Primero que nada, la seguridad porque sin seguridad, no hay turismo. Los turistas no van a venir a este país con la posibilidad de que sean asesinados”.
Sobre la divisa, Calzada señala que “necesitamos tener seguridad jurídica, necesitamos un tipo de cambio estable en el país”.
Claudia Dobles Camargo, Coalición Agenda Ciudadana (PAC-ADN), cuestiona la efectividad de la política monetaria actual. “El Banco Central con toda honestidad no está llegando a sus objetivos de inflación”.
Dobles afirma que el sector “está siendo golpeado por un tipo de cambio donde el colón está muy alto” y que esto afecta a todo el aparato exportador.

Fabricio Alvarado Muñoz, Partido Nueva República (NR), enfoca su propuesta en el turismo rural y comunitario. Según su plan de gobierno, “promoverá un programa de turismo rural con el fin de mitigar los efectos de la pandemia”.
El candidato se negó a conceder una entrevista, pero su documento oficial menciona un modelo de turismo sostenible que considere aspectos sociales, ambientales y económicos.
Ronny Castillo González, Partido Aquí Costa Rica Manda (ACRM), sugiere un diálogo técnico sobre la política macroeconómica. “Debemos tener una conversación con el presidente del Banco Central (...) para entender las razones de por qué el tipo de cambio está cercano a los ¢500”.
Castillo interpreta que la situación actual “está completamente alineada a los intereses del gobierno y no a los intereses de las personas”.
Eliécer Feinzaig Mintz, Partido Liberal Progresista (PLP), propone cambios en la jerarquía monetaria. “Me aseguraré de que sea una persona que entienda que el Banco Central tiene que seguir una política monetaria y cambiaria neutral”.
En seguridad, su meta es “reducir la cantidad de homicidios o la tasa de homicidios a no más de 10 por cada 100.000 habitantes”, enfocándose en zonas como el Pacífico.
Laura Fernández Delgado, Partido Pueblo Soberano (PPSO), apuesta por el desarrollo de infraestructura regional. Su plan menciona planes maestros de desarrollo turístico en Puntarenas, Nicoya, la región Brunca, el Caribe, la zona de Occidente y Cartago.
Aunque no dio entrevista, su programa incluye la operación total (24/7) del Aeropuerto Internacional Daniel Oduber y potenciar el muelle de Puntarenas.
José Aguilar Berrocal, Partido Avanza (PA), propone equilibrar los objetivos del Banco Central. “Al primero se le da mucho énfasis, que es mantener la meta de inflación, pero no al segundo, que es cómo usas todos los activos productivos (...) para avanzar hacia el empleo pleno”.
Aguilar también sugiere “hacer una campaña de sensibilización y de cultura para que Costa Rica entienda todo lo bueno que aporta el turismo”.
Claudio Alpízar Otoya, Partido Esperanza Nacional (PEN), critica el manejo actual de la divisa. “Considero que el Banco Central ha manejado mal el tipo de cambio, favoreciendo a importadores y deudores en dólares”.
Su propuesta es “devolvería independencia real al Banco Central para que la política cambiaria no se use para aliviar temporalmente la deuda externa”.
Álvaro Ramos Chaves, Partido Liberación Nacional (PLN), plantea reformas legales a la entidad monetaria. “Hay que modificar la Ley Orgánica del BCCR, para que no sea solo inflación, sino también producción”.
En seguridad, Ramos propone “desplegar más policías, más espacios carcelarios, proyectos estrella como C5” para recuperar la tranquilidad en los destinos turísticos.
Douglas Caamaño Quirós, Partido Alianza Costa Rica Primero (CR1), se enfoca en la conectividad costera. “Si a esas 40 playas, a esos 97 km, le metemos 110 km y las unimos en carreteras, tendríamos una oferta de 115 playas”.
Caamaño asegura que esto generaría un “boom habitacional, económico y de desarrollo” espectacular en el litoral Pacífico.
Luis Amador Jiménez, Partido Integración Nacional (PIN), sugiere reorganizar las concesiones en la zona marítimo-terrestre. “Esa plata entra a la municipalidad y nunca más se sabe qué pasó. Tenemos que apalancarnos de ahí”.
Amador propone “un modelo con planes de desarrollo costero, accesos a la playa, estacionamientos bajo sótano, tienditas, ventas, duchas, baños”.
Ariel Robles Barrantes, Partido Frente Amplio (FA), identifica la gentrificación como un tercer problema grave. “Hay tres problemas evidentes: el tipo de cambio, la inseguridad y la gentrificación, identificada (...) como el turismo inmobiliario”.
Robles apoya una reforma constitucional para la autonomía plena del BCCR y elevar el “pleno empleo” al mismo nivel de importancia que la inflación.
Juan Carlos Hidalgo Bogantes, Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), plantea un cambio en la dirección del BCCR. “Cuando llegue el momento de nombrar un nuevo presidente, nombraremos a una persona de alta reputación que crea en una política monetaria neutra”.
Hidalgo critica que “el Banco Central se rehúsa a bajar más la tasa de política monetaria” a pesar de tener una inflación negativa.

Seguridad y tipo de cambio: los ejes de la reactivación
Las propuestas muestran un consenso sobre la necesidad de intervenir la política cambiaria, ya sea mediante reformas legales o cambios en la directiva del Banco Central. La mayoría de los aspirantes coincide en que la apreciación del colón ha restado competitividad al sector frente a otros destinos.
En materia de seguridad, las estrategias se enfocan en recuperar el control territorial en zonas costeras afectadas por el crimen organizado. La mejora en la infraestructura vial y aeroportuaria aparece como un complemento necesario para potenciar la experiencia del visitante.
Usted puede comparar estas y otras propuestas en la plataforma oficial: Compare a los candidatos.
