Pese a que la inflación general cerró el 2025 en números negativos (-1,23%), hay ciertos productos que sí subieron de precio en el año.
La yuca, el plátano, la piña, el café y el repollo figuran entre los cinco productos de la canasta básica que más subieron de precio durante todo el 2025 con respecto al 2024.

Al analizar los 289 bienes y servicios que componen el Índice de Precios al Consumidor, se logró determinar que 131 bajaron de precio, 150 aumentaron y 8 se mantuvieron igual.
“Es importante precisar que muchos de estos incrementos se dieron por factores estacionales y choques de oferta en los bienes, mientras que las reducciones se explican por excesos de oferta. Son movimientos normales en mercados muy sensibles al clima”, explicó Gerardo Corrales, economista de Economía Hoy.
Este fenómeno fue particularmente evidente en el caso de la piña, cuyo precio aumentó cerca de un 20,5% en 2025.
La economista Roxana Morales, coordinadora del Observatorio Económico y Social de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (UNA), señaló que el comportamiento de los precios responde a una combinación de factores.
“El clima es clave, pero también influyen la demanda, los costos de los insumos, el tipo de cambio, la competencia en los mercados y los precios internacionales de las materias primas”, indicó.
Morales detalló que en 2025 el adelanto de las lluvias y temperaturas más altas de lo habitual afectaron los ciclos de producción agrícola, reduciendo la oferta de algunos cultivos y presionando los precios al alza.
El IPC mostró en diciembre una leve variación mensual de +0,08%, siendo transporte y prendas de vestir los que registraron caídas cercanas al 1%, mientras que alimentos y bebidas aumentaron moderadamente, un comportamiento típico de la época festiva.
“La permanencia de la inflación en negativo refuerza la lectura de un cierre de año con presiones de precios muy acotadas y una convergencia hacia valores cercanos a cero en el mediano plazo, y se espera una recuperación apenas paulatina durante 2026”, señaló Mauricio Moya, líder de Inversiones de Mercado de Valores.
Se esperaba que la inflación se mantenga contenida durante el 2026, por debajo del piso del rango meta del Banco Central, pero superior a los niveles actuales.
Sin embargo, “será un año de pocas presiones externas, con aumentos pausados en los precios internos, aunque la inflación general podría comenzar a recuperarse lentamente y los incrementos en los precios de los productos sean focalizados”, aseguró Javier Cortés, economista de BN Valores.
Ahora bien, el comportamiento de este indicador dependerá de los efectos que se tengan por conflictos geopolíticos.
“Esperamos que la gasolina no vuelva a niveles superiores a $60 por barril y que, más bien, la inflación se vaya alineando con las metas del Banco Central, debido a que los determinantes principales no apuntan a presiones alcistas”, aseguró Roxana Morales.
En la más reciente reunión del Banco Central, el pasado 18 de diciembre, se anunció que las expectativas de inflación de encuestas continúan a la baja y se situaron en 1,4% a 12 meses y en 2,3% a 24 meses, mientras que las expectativas de mercado se ubicaron en 2,2% para ambos plazos.
“Su adecuado anclaje contribuye a que desviaciones transitorias de la inflación no generen presiones persistentes, de manera que las decisiones de consumo e inversión, así como los procesos de formación de precios de los agentes económicos, sean coherentes con la estabilidad macroeconómica en el mediano plazo”, afirmó el comunicado.