Las inundaciones en Barrio Dent y sectores cercanos a la Universidad de Costa Rica (UCR) no son recientes. Desde hace al menos dos años, vecinos reportan desbordamientos recurrentes de la quebrada Los Negritos que han afectado viviendas, infraestructura pública y zonas universitarias.
Desde la década de 1980, la quebrada mostró vulnerabilidad ante lluvias intensas, especialmente cuando el volumen de agua sobrepasaba alcantarillas de 2×2 metros (m) diseñadas para un contexto urbano menor.
En 1995, la Municipalidad de San José construyó una obra de desvío al río Torres mediante una tubería de 3,19 m de diámetro, que mitigó temporalmente el problema pero exigía mantenimiento continuo.
Las fallas derivaron en reparaciones en 2005 y 2007 que redujeron el diámetro hidráulico a 1,5 m y, para 2023, la tubería colapsó completamente, dejando al sistema sin capacidad adecuada para evacuar el caudal, lo que intensificó inundaciones. Estudios posteriores también determinaron que la capacidad original de esta segunda tubería era insuficiente.
Ese colapso, sumado a la acumulación de residuos, intervenciones humanas en el cauce y lluvias más intensas, obligó a reabrir la discusión técnica sobre una solución estructural para la microcuenca que atraviesa Montes de Oca y San José.
El pasado miércoles, en instalaciones de la UCR, se realizó una mesa técnica con participación de la Municipalidad de Montes de Oca, la Municipalidad de San José, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y el Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA).

En esa sesión, el ICE presentó la propuesta para la construcción de un túnel de aproximadamente 300 m de longitud y 3,5 m de diámetro para ampliar la capacidad de evacuación del agua en eventos de alta precipitación.
El alcalde de Montes de Oca, Domingo Argüello, explicó en un video difundido por la Municipalidad que se valoraron dos alternativas: canal abierto y túnel subterráneo.
“Después de recibir las opciones del ICE de liberar el cauce y hacer un canal, y la que ya veníamos conversando (…) que es la de un túnel”, indicó el jerarca en la grabación oficial.
La alternativa del canal implicaba una intervención superior a un kilómetro y un costo cercano a $52 millones, mientras que el túnel tiene una estimación de inversión de $13,8 millones, según la documentación presentada en la mesa técnica.
“Ya no son $12 millones, ya estaríamos hablando de casi $14 millones que costaría este túnel del ICE”, afirmó Argüello en el mismo video.
El alcalde añadió que el aumento responde a la inclusión de estudios adicionales, permisos y jornadas completas para acortar plazos de ejecución.

La intervención requerirá permisos del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), órgano adscrito al Ministerio de Ambiente y Energía (Minae), así como de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena).
“Esto requeriría permisos que tienen que ver con el Sinac, (…) permisos del Minae, permisos de Setena. Ese proceso atrasa un poco más”, señaló el alcalde.
El proyecto también exige definir la figura jurídica bajo la cual el ICE ejecutaría la obra.
“Estamos corriendo para ver jurídicamente cuál sería la figura para que sea el ICE la empresa que lo haga”, explicó Argüello.
En materia financiera, el alcalde reconoció limitaciones presupuestarias. “Nuestra capacidad financiera no lo permite y nuestra política de endeudamiento nos permite llegar hasta más o menos $6 millones”, declaró.
La mesa técnica acordó además elaborar un documento conjunto entre ambas municipalidades e integrar protocolos de atención de emergencias y gestión de riesgo.
“Se va a hacer un solo documento con las acciones hechas por ambos gobiernos locales (…) y se van a integrar los protocolos de atención de emergencia y gestión de riesgos”, afirmó el jerarca.
El plazo estimado de ejecución del proyecto es de 650 días, contemplando estudios previos, diseño, tramitología y construcción en etapas. “Podríamos estar empezando las obras hasta el próximo año, en el 2027”, indicó Argüello.
Añadió que la meta es concluir entre finales de 2027 e inicios de 2028, antes de una nueva temporada lluviosa. “La esperanza es que (…) ya la obra pueda estar terminada (…) para las épocas lluviosas del 2028”, afirmó.
Mientras avanzan los trámites, las municipalidades mantienen labores de limpieza y monitoreo en la Quebrada Los Negritos, en un contexto donde la infraestructura previa resultó insuficiente frente al crecimiento urbano y la intensidad de las lluvias.
