Por: Carlos Cartín Feoli.   30 abril, 2016
 Legales: Contratos de Compraventa Internacional de Mercaderías
Legales: Contratos de Compraventa Internacional de Mercaderías

La Convención de las Naciones Unidas sobre los Contratos de Compraventa Internacional de Mercaderías es un instrumento que regula las transacciones internacionales entre un vendedor y un comprador de mercaderías.

Estos contratos de compraventa internacional de mercaderías son usuales en el día a día de muchas empresas locales.

De manera llamativa, Costa Rica no forma parte de esta convención, y actualmente, la Asamblea Legislativa discute, aunque lentamente, el proyecto de ley para poder adherirse a dicho instrumento internacional.

Alcance

En esencia, la Convención establece a quién van dirigidas sus normas; regula la formación del contrato de compraventa internacional de mercaderías; y establece un pequeño régimen de derechos y obligaciones del comprador y del vendedor.

La Convención tiene muchos vacíos, pero otras regulaciones usadas en el comercio internacional la complementan, por lo que tiene gran aceptación.

Una vez resuelto y aprobado el trámite en la Asamblea Legislativa, Costa Rica será un “Estado contratante”.

A partir de aquí, la Convención regulará los contratos de compraventa internacional de mercaderías que personas físicas o jurídicas costarricenses pacten junto con personas físicas o jurídicas de otros Estados también contratantes.

Lo curioso es que la Convención también se aplicará sobre los contratos de compraventa entre personas costarricenses y personas de un Estado no contratante, cuando un tribunal decida que la ley por aplicar es la costarricense. Este último supuesto merece un breve análisis.

A hoy, al no haber aprobado la Convención, a Costa Rica esto le aplica en sentido opuesto.

Si hoy un empresario costarricense pacta con un empresario extranjero, y dicho extranjero proviene de un Estado que forma parte de la Convención, un tribunal podría ignorar que Costa Rica no es un Estado contratante, y aun así aplicar la Convención al contrato.

Aun cuando en este caso su aplicación podría llegar a ser favorable, también podría ser desfavorable.

Depende de lo que el empresario haya deseado al inicio.

El tema por considerar aquí es la inseguridad que se podría generar para los empresarios .

Estados Unidos

La regulación estadounidense sobre este tema se torna importante, al ser Estados Unidos nuestro principal socio comercial.

Al adherirse a la Convención, este país dejó claro que el instrumento se aplicará a los comerciantes estadounidenses únicamente cuando la otra parte del contrato, ya sea vendedor o comprador, también provenga de un Estado contratante. No más, no menos.

A como están las cosas hoy, de acuerdo con lo anterior, un contrato entre un empresario costarricense y uno estadounidense podría enfrentar trabas e inseguridad para que se rija por la Convención, a menos que el empresario costarricense y el extranjero lleguen a un acuerdo expreso.

Retos

La Convención tiene lagunas, entre ellas el alcance de términos como “venta”, “mercaderías” o “establecimientos”.

Estos conceptos deben irse definiendo por los tribunales de justicia o por tribunales arbitrales, teniendo en cuenta los principios de la Convención.

Las sentencias internacionales también deberían ser tomadas en cuenta. Por ejemplo, cortes suizas han sostenido que un contrato de compraventa internacional de mercaderías será aquel que involucre una entrega o intercambio de mercaderías a cambio meramente de dinero. Asimismo, cortes en Alemania han concluido que “establecimiento” es aquel que requiere cierta duración y autonomía.

Vendrán retos con la adhesión a la Convención, que debe verse con buenos ojos.