Términos genéricos que designan tipos de quesos tendrán un uso restringido

Por: Alejandra Castro 5 abril, 2015
Términos genéricos no podrán ser utilizados en el país.
Términos genéricos no podrán ser utilizados en el país.

En una resolución histórica, el Tribunal Registral Administrativo mediante voto 0635-2014, confirmó lo indicado por el Registro de Marcas y resolvió denegar las acciones ejercidas por productores locales de leche, para poder utilizar libremente en sus productos la palabra genérica provolone, que distingue no una procedencia sino un tipo de queso.

En una resolución histórica, el Tribunal Registral Administrativo mediante voto 0635-2014, confirmó lo indicado por el Registro de Marcas y resolvió denegar las acciones ejercidas por productores locales de leche, para poder utilizar libremente en sus productos la palabra genérica provolone, que distingue no una procedencia sino un tipo de queso.

Así como ninguna persona debería apropiarse de los nombres genéricos, ningún país tampoco debe invocar derechos exclusivos sobre ellos. Lo lamentable es que el Estado está apoyando esa apropiación de nombres genéricos, otorgando protecciones más agresivas que las que se conceden en los propios países de origen.

Se trata de una desvirtualización de los derechos de propiedad intelectual que asisten a los titulares de esas denominaciones.

La consecuencia no es solo que los productores locales deban cambiar un etiquetado y que pierdan la inversión que por varias décadas han hecho para el posicionamiento local de sus productos, lo que ya de por sí es un nuevo desincentivo a la inversión local.

Adicionalmente, los restaurantes deberán tener cuidado en la mención de estas palabras genéricas en sus menús y los consumidores tendremos que adivinar el tipo de queso que compramos y vernos obligados a no tener opciones de provolone, mozarella y parmesano en el mercado.

De esto no se tratan las indicaciones geográficas (IG) ni las denominaciones de origen (DO) que pretenden distinguir el origen de productos por medio de elementos distintivos que se unen a palabras genéricas, pero nunca prohibir el uso del lenguaje común.

Así lo advirtió Pedro Suárez en su voto salvado en el que indicó que “la normativa del Accue hace expresa distinción entre elementos genéricos y distintivos en una indicación geográfica, y además reconoce que el uso de elementos de una indicación geográfica que se hace de buena fe antes de su protección constituye un elemento que evita que la inscripción o protección de la indicación geográfica que contenga ese elemento impida que se mantenga ese uso del término genérico”.

El objetivo de los productores de queso en Costa Rica ha sido promover la adopción de un modelo adecuado que proteja las indicaciones geográficas legítimas como “Parmigiano Reggiano”, “Mozarrella di Bufala de Campana” y el mismo “Provolone Val Padana”, preservando el derecho de todos los productores a utilizar nombres comunes como parmesano, mozarrella y provolone que distingue tipos de queso que producen múltiples marcas en múltiples países.

Esta resolución contraviene, además, el principio de prácticas equitativas en el comercio de alimentos, invocado en el Codex Alimentarius emitido por la Organización Mundial de la Salud y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Los propios Consejos Reguladores europeos ya habían declarado tales términos como genéricos, y este elemento fue obviado en la resolución.

La falta de investigación y análisis de esos elementos de prueba incluso ya puso al país en la lista de países de vigilancia prioritaria del 301 Report emitido por Estados Unidos, lo que vuelve a quedar en clara evidencia con la posición externada por el Tribunal.

Un mal favor nuevamente a la interpretación legítima que debería existir de la propiedad intelectual y que sin duda traerá consecuencias internacionales poco favorables para el país.

*Especialista en propiedad intelectual, Arias & Muñoz.

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