Manuel Tovar Rivera llegó al Gobierno con un perfil poco convencional dentro del grupo político que llevó a Rodrigo Chaves a la Presidencia en 2022: no provenía de una carrera electoral, de una estructura partidaria territorial ni del círculo más visible de confrontación política que caracterizó a esa administración. Su especialidad era otra: la política comercial, la diplomacia económica y la relación de Costa Rica con organismos internacionales.
Esa experiencia le permitió convertirse en una de las figuras con mayor continuidad dentro del oficialismo. Tovar fue designado ministro de Comercio Exterior desde el inicio del gobierno de Chaves, el 8 de mayo de 2022, y completó el cuatrienio al frente de Comex. Laura Fernández lo nombró ministro de Relaciones Exteriores y Culto al iniciar su administración, el 8 de mayo de 2026. Ocupó ese cargo hasta este 24 de septiembre, cuando la Presidencia comunicó su cese inmediato.
Un abogado formado en la agenda internacional
Tovar nació en Barcelona en 1974 y cuenta con nacionalidad costarricense. Es licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Centroamérica (UACA), posee una maestría en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid y cursó estudios de posgrado en Derecho Administrativo y Ciencias Políticas en la Universidad de Salamanca, donde figura como doctorando en Ciencias Políticas.
Antes de ocupar posiciones ministeriales, desarrolló una trayectoria vinculada a la representación internacional del país. Entre 2008 y 2012 fue agregado comercial de Costa Rica ante Bélgica y Luxemburgo, así como enviado especial ante la misión costarricense frente a la Unión Europea, en Bruselas. Esa etapa lo insertó en los circuitos de negociación comercial y representación diplomática en Europa.
Posteriormente se desempeñó como enviado especial de Costa Rica ante la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), entre 2013 y 2015. En enero de 2016 asumió como representante permanente y jefe de la delegación costarricense ante ese organismo, responsabilidad que mantuvo hasta septiembre de 2021.
Su paso por la OCDE coincidió con una parte decisiva del proceso de adhesión de Costa Rica al organismo, completado en 2021. Según la biografía oficial divulgada por Comex, Tovar participó en la coordinación de ese proceso, así como en iniciativas vinculadas con gobernanza pública, productividad, inclusión social, desarrollo sostenible y la relación entre la OCDE y América Latina.

El rostro internacional del primer gobierno chavista
Cuando Rodrigo Chaves presentó su gabinete, en abril de 2022, escogió a Tovar como ministro de Comercio Exterior. En ese momento, su nombramiento reforzó una señal de continuidad en la orientación aperturista de la política comercial costarricense: un abogado y diplomático con experiencia en Europa, la OCDE, negociaciones comerciales y representación del país en foros internacionales.
Durante el gobierno de Chaves, Comex ocupó un papel relevante en la agenda económica oficial. Tovar encabezó la estrategia de inserción internacional, promoción de inversión extranjera y negociaciones comerciales. La Cancillería ha señalado que, durante esos cuatro años, lideró la estrategia de incorporación de Costa Rica a la economía global y de atracción de inversión.
Su permanencia durante todo el periodo 2022-2026 también lo distinguió dentro de una administración caracterizada por reacomodos, tensiones con actores políticos e institucionales y una comunicación pública marcada por la confrontación. Tovar mantuvo un perfil comparativamente más técnico y diplomático que otros jerarcas del gabinete, aunque sus funciones lo llevaron a defender decisiones centrales de la política exterior y comercial del Poder Ejecutivo.
En el plano político, su figura quedó vinculada al chavismo no por una trayectoria partidaria previa, sino por su incorporación al gabinete fundador de Rodrigo Chaves y su continuidad posterior en el Gobierno de Laura Fernández. Ese tránsito lo convirtió en uno de los pocos ministros con presencia sostenida a través de ambas administraciones.
De Comex a Cancillería
El relevo presidencial de mayo de 2026 amplió su peso político. Laura Fernández lo designó canciller, una decisión que trasladó a Tovar desde la diplomacia comercial hacia la conducción integral de la política exterior costarricense. El nombramiento también implicó suceder a Arnoldo André Tinoco, quien había dirigido el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto durante el gobierno de Chaves.
Como canciller, Tovar debió gestionar una agenda más amplia y políticamente sensible. En entrevistas públicas defendió la posición costarricense en asuntos de derechos humanos, la relación con Nicaragua, la situación de Cuba y la guerra en Gaza. En julio, por ejemplo, sostuvo ante El Financiero que Costa Rica no ignoraba el conflicto en Gaza, aunque cuestionó planteamientos que, a su juicio, implicaban negar la existencia de Israel.
También tuvo protagonismo en la postura del Gobierno frente a Cuba. En septiembre afirmó que Costa Rica mantendría rotas sus relaciones diplomáticas con la isla hasta que esta “recupere su libertad”, en un contexto de endurecimiento del discurso oficial hacia el régimen cubano y de acercamiento a posiciones regionales críticas de La Habana.
Pocos días antes de su salida, Tovar participó en actividades internacionales de alto nivel en Nueva York, relacionadas con seguridad regional y la situación política de Cuba y Nicaragua.
Un despido atribuido a un fallo de coordinación
La Presidencia de la República atribuyó el despido de Manuel Tovar a una gestión considerada inadecuada de la participación de Costa Rica en una sesión de la coalición Escudo de las Américas, convocada el martes 22 de septiembre por el secretario de Estado de Estados Unidos y en la que participó el presidente Donald Trump.
Según el comunicado oficial, Tovar asistió a la reunión sin avisar previamente ni informar a la presidenta Laura Fernández sobre su participación. La Presidencia sostuvo que esa omisión impidió que la mandataria participara en la sesión y provocó un “gran daño de carácter estratégico”.
El Gobierno calificó a Escudo de las Américas —coalición multinacional liderada por Estados Unidos— como un espacio político y estratégico fundamental para la articulación de acciones de seguridad, particularmente en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado, así como para la aplicación de políticas de seguridad nacional y pública. El comunicado subraya que estas materias son prioritarias para Fernández.
La decisión se tradujo en un cese inmediato. Mientras se define quién ocupará de forma permanente el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Fernández nombró como canciller interina a la ministra de Comercio Exterior, Indiana Trejos Gallo, quien asumirá el puesto al regresar de su misión en la Asamblea General de las Naciones Unidas.
