La industria manufacturera costarricense registró un incremento del 3,6% en marzo del 2026, lo que representa una desaceleración de 5,0 puntos porcentuales en comparación con el mismo mes del año anterior.
Este comportamiento responde principalmente a una normalización en el ritmo de expansión de los Regímenes Especiales (RE), los cuales pasaron de un crecimiento excepcional del 20,1% en marzo del 2025 a un 3,7% en el mismo periodo del presente año.
Esta moderación se explica, en gran medida, por un “efecto base” tras el crecimiento extraordinario registrado durante el 2025, cuando la variación media anual del sector alcanzó un 14,3%.
El factor determinante en este cambio de velocidad es la industria de implementos médicos y dentales, que ha sido el motor histórico de las zonas francas.

Si bien este segmento mantuvo una cifra positiva, su tasa de variación pasó del 32,1% en marzo del 2025 a un 7,8% en marzo del 2026.
A este enfriamiento en las exportaciones de dispositivos médicos se suma el impacto de la salida de diversas empresas durante el año 2025, un efecto que se ha materializado con mayor claridad durante el primer trimestre de este año.
Particularmente, la fabricación de productos metálicos dentro de los regímenes especiales, que incluye la producción de componentes y tableros electrónicos, experimentó una contracción significativa del 41,0%.
Pese a este panorama de moderación en sectores clave, otras actividades dentro de las zonas francas lograron resultados favorables, destacando la fabricación de productos de papel con un crecimiento del 7,8% y la elaboración de productos alimenticios diversos, que se recuperó de una cifra negativa el año previo para alcanzar un aumento del 3,1%.
