La intención de diversificar mercados y productos se ha mantenido de forma sostenida desde hace más de una década en los discursos de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer). Este objetivo cobró mayor relevancia ante los embates recientes de la política comercial de Estados Unidos (EE. UU.).
Las medidas arancelarias impulsadas por Donald Trump reactivaron una advertencia recurrente: el riesgo de depender excesivamente de un solo mercado en materia de exportaciones, de concentrarse en un único sector productivo y de sostener la atracción de Inversión Extranjera Directa (IED) en un origen predominante.
Aunque Costa Rica ha diversificado su oferta exportadora a lo largo de los años, su estructura productiva continúa anclada a un producto estrella. La transición fue clara: del protagonismo agrícola a la hegemonía de los dispositivos médicos. Así, pese a la amplitud del catálogo de bienes que el país coloca en distintos mercados, el 48% del total exportado se concentra en el sector de equipo de precisión y médico.
Los dispositivos médicos, a pesar de su crecimiento, se encuentran actualmente en un momento de incertidumbre: el país está a la espera de una investigación estadounidense que podría derivar en aranceles adicionales para estos bienes.
Esa lógica de concentración sectorial se replica también en el plano geográfico. EE. UU. absorbe el 47% de las exportaciones ticas y origina el 50,8% de la IED que ingresa al país, según datos del Banco Central de Costa Rica, lo que reafirma su peso determinante en la dinámica económica nacional.
En el primer año de la nueva política arancelaria estadounidense, Costa Rica mantuvo sus principales motores de crecimiento, aunque comenzaron a emerger algunos matices. Destaca el repunte de las exportaciones hacia Medio Oriente y Asia, así como el posicionamiento de Suiza como el segundo mayor origen de la IED en 2025.

Posicionamiento en mercados
La diversificación funciona como un mecanismo de gestión de riesgos, orientado a evitar que las inversiones, los productos o las actividades económicas se vean desestabilizados ante reconfiguraciones globales. Bajo esta lógica, el país muestra avances, aunque aún no alcanza una estructura plenamente balanceada.
EE. UU. se mantiene como el principal destino de las exportaciones costarricenses, mientras que Países Bajos y Bélgica completan el top tres en 2025. No obstante, la distancia es amplia: ambos mercados representan apenas el 9,6% y el 4,8%, del total atraído, muy por debajo del liderazgo estadounidense.
Laura López, gerente general de Procomer, reconoció que la relación comercial histórica con EE. UU. convierte la reducción de la dependencia en un proceso de largo plazo.
“Somos países que hemos sido históricamente aliados, con valores similares en términos de democracia, política y comercio, y con un consumidor con demandas muy parecidas. Además, existe un componente logístico que facilita el intercambio comercial con Estados Unidos”, señaló.
No obstante, si la diversificación se analiza desde la amplitud de mercados —más allá de los montos—, surgen señales de cambio. En 2025, Medio Oriente registró el mayor crecimiento en las exportaciones costarricenses, con un 58,9%, seguido de Asia, con un 38,7%.
En materia de IED, Suiza se posicionó como el segundo mayor origen de los flujos hacia Costa Rica, tras haber registrado cifras negativas en 2024. En 2025, concentró el 19,6% de la inversión que ingresó al país, según datos del Banco Central.
Sandro Zolezzi, experto en IED, advirtió que el origen inmediato de los flujos que registra el BCCR no necesariamente coincide con el origen último del capital. “En la práctica, Suiza funciona como una jurisdicción financiera donde muchas empresas, particularmente estadounidenses, canalizan sus inversiones internacionales. Por lo tanto, una parte significativa de esa inversión registrada como suiza corresponde, en realidad, a capital estadounidense estructurado a través de vehículos financieros en ese país”, explicó.
López también aclaró que, según la metodología de medición del BCCR, es posible que los flujos de inversión se registren como provenientes de un país, aunque el origen real de la empresa sea otro.
Diversificación de sectores
La concentración sectorial se acentuó en 2025. Los dispositivos médicos incrementaron su participación en las exportaciones, al pasar del 43,6% en 2024 al 48% en 2025.
En paralelo, los sectores agrícola y alimentario se mantuvieron en el segundo y tercer lugar, respectivamente, aunque con una menor participación respecto al año anterior. Ambos registraron caídas de 1,9 y 1 punto porcentual, respectivamente.
Otros sectores, como productos minerales, joyería, material de transporte y equipo de precisión, mostraron los mayores crecimientos durante 2025, de acuerdo con el portal estadístico de Procomer. Sin embargo, ninguno —con excepción de los dispositivos médicos— superó los $250 millones en exportaciones, lo que evidencia su peso aún marginal dentro del total.
Meta a largo plazo
Desde que asumieron la gestión de la IED en 2023, Procomer estima que el país ha avanzado cerca de un 35% en su meta de diversificación, con la expectativa de completarla hacia 2033.
Zolezzi, por su parte, señaló que la vía más rápida para diversificar no está en los bienes, sino en los servicios. “El país ya está altamente concentrado en un nicho específico de dispositivos médicos, mientras que los servicios se basan en conocimiento y tecnología. Exportar software a México y otros países de Latinoamérica permitiría diversificar tanto mercados como productos”, afirmó.
La diversificación avanza, aunque sin desplazar —al menos por ahora— las dependencias que estructuran su modelo exportador y de atracción de inversión.

