Por: Laura Ávila.   18 marzo
La ministra coordinadora del Consejo Económico manifestó que el Poder Ejecutivo vigila constantemente la transmisión de la enfermedad, y que de acuerdo a su comportamiento se tomarán las medidas que sean necesarias. Foto: Mayela López
La ministra coordinadora del Consejo Económico manifestó que el Poder Ejecutivo vigila constantemente la transmisión de la enfermedad, y que de acuerdo a su comportamiento se tomarán las medidas que sean necesarias. Foto: Mayela López

Con la llegada del Covid-19 el Poder Ejecutivo tomó la batuta para dirigir a la economía costarricense. El impacto del virus fue inmediato y también lo fue la respuesta del Gobierno, que no ha dudado en tomar las medidas que considere necesarias conforme avanza la pandemia y se afectan diferentes sectores.

El paquete de cinco medidas que se dio a conocer el pasado sábado 14 de marzo es tan solo la punta de lanza para contener en la medida de lo posible una crisis económica que ya se empieza a asomar. Estas acciones se pensaron, en primera instancia, para darle un tanque de oxígeno al sector turismo.

Así lo confirmó María del Pilar Garrido, ministra coordinadora del Consejo Económico y jerarca de Planificación.

EF conversó con la titular económica para conocer la hoja de ruta que seguirá el Gobierno. A golpe de tambor el Ejecutivo presentará nuevos proyectos de ley, como el de flexibilización de las jornadas laborales con el que pretende la suspensión de contratos para evitar el desempleo masivo.

Tras el anuncio del paquete de cinco medidas, ¿el Gobierno considerará tomar más acciones?

Sí, quisiera comunicarle a la población que el Gobierno de la República y el Consejo Económico van a tomar todas las medidas drásticas que se requieran para estar a la altura.

Esto para garantizar tres cosas: que hay recursos suficientes para atender la emergencia sanitaria, atender el ámbito social y a las personas vulnerables; segundo, aliviar el flujo de caja de las empresas y los trabajadores, y, tercero garantizar y prevenir, en la medida de lo posible, la destrucción masiva del empleo.

Tenemos que asegurar que esta crisis, que es temporal y está vinculada con la pandemia, no se convierta en un problema estructural. Para eso tenemos que echar mano de toda la estructura contracíclica, de todas las medidas administrativas, de la legislación y de la voluntad de todos para garantizar que esto no va a ocurrir.

Vamos a incorporar otro proyecto de ley que busca establecer jornadas más flexibles.

La búsqueda de jornadas flexibles es para prevenir despidos masivos, que en el entendimiento mutuo entre patrón y trabajador existan medidas para que las personas con algún nivel de disminución de sus ingresos, pero preservando el trabajo, puedan acogerse a esta medida, organizar las jornadas, respetando los protocolos de salud.

¿Se trata de un nuevo proyecto de ley?

Sí, lo presentaremos mañana (miércoles 18 de marzo). Este proyecto también tiene un proceso sumario con la suspensión temporal del contrato para garantizar de que a esas personas no se les despida permanentemente, sino que (la medida) sea por el plazo de la emergencia.

Ahí es donde estamos valorando otras medidas para poder darles algún flujo de caja a las familias que ya tenían sus ingresos predeterminados.

¿En qué consistirá la flexibilización de la readecuación de las deudas? ¿A quiénes impactará la medida?

En este momento lo que se busca es llegarle a las empresas, las pymes y también a los trabajadores independientes. No obstante, a medida que va avanzando la pandemia hemos observado que también hay afectación en las propias finanzas personales.

La directriz que presentaremos mañana (miércoles 18 de marzo) sobre los bancos consiste en un conjunto de medidas para optimizar la regulación que ya se flexibilizó por parte de la Conassif. Entonces usar, en el marco de esa regulación, readecuaciones de créditos, la suspensión del pago al principal y a los intereses.

La ventaja es que el Conassif no cerró las oportunidades a ningún tipo de crédito. Le corresponderá a las entidades bancarias definir hasta dónde pueden llegar en relación con la suficiencia patrimonial y con sus propias provisiones.

Estamos valorando la posibilidad de generar algunas líneas contingentes para atender sectores que han sido particularmente afectados con la pandemia.

¿Qué han manifestado los bancos estatales? ¿A partir de cuándo podría ser una medida viable y efectiva?

La banca comercial del Estado empezó a tomar medidas por la vía administrativa. El Banco Nacional tomó unas medidas que van en la vía de readecuar, relajar y condonar algunos intereses para posponer y hacerles frente en otro momento de mayor liquidez.

Esas medidas se están haciendo, se está valorando cuál es la situación de cada uno para poder afrontarlos correctamente.

El Banco de Costa Rica también está tomando medidas para hacer readecuaciones y observar la cartera de sus clientes. (Los bancos) atienden a sectores diferentes, por lo que los niveles de afectación se van gestando de una manera diferente.

Hay un absoluto compromiso de atender de manera emergente y garantizar de que ese mecanismo de transmisión no tarde 13 meses, no tarde seis meses, sino que sea inmediato por la urgencia.

Con los anuncios del Poder Ejecutivo. ¿Cómo asegurar que las acciones se tomen rápido?

Estamos en una situación extraordinaria que requiere el concurso de varias personas para operativizar estas medidas. Ayer (lunes 16 de marzo) se aprobaron las medidas para aliviar el costo del crédito mediante una bajada en la Tasa de Política Monetaria (TPM) y también otros incentivos monetarios para garantizar que se haga una adecuada disminución en las tasas de interés.

El otro tema es que se habilitaron medidas a nivel regulatorio y esas decisiones ya se tomaron. Se habilita que haya suficiente espacio dentro de la regulación para que los bancos puedan readecuar los créditos y que (quien lo solicite) pueda hacerlo hasta tres veces por espacio de dos años, sin que se le manche el expediente crediticio en el Centro de Información Crediticia.

También se está habilitando que no haya ningún perjuicio en términos de los indicadores financieros de los bancos a la hora de hacer esas operaciones.

El otro tema es que normalmente con las provisiones contracíclicas se establece un colchoncito para hacer frente a momentos en que la economía tiene una tendencia recesiva o de desaceleración.

Se trata de utilizar esos recursos que tenían ese propósito para invertirlos y ponerlos a disposición en líneas de créditos que permitan oxigenar a las empresas y a las familias.

¿Qué pasa con las iniciativas de ley que requieren de más tiempo? Como el Proyecto de Alivio Fiscal ante el Covid-19 (N°21.845) para la moratoria de impuestos.

Hay otras medidas que son de carácter legislativo, como por ejemplo el proyecto de las moratorias que se presentó ayer (lunes 16 de marzo). Esperamos que en 15 días ese expediente pueda ser votado y aprobado.

A este proyecto de ley se le removieron todos los requisitos para que la discusión no sea en comisión, sino que se haga directamente en el Plenario para que sea más sencillo llegar a consensos. Con la modificación del reglamento de la Asamblea se pueden tener pronto aprobadas esas medidas.

¿Habrá planes especiales para los empresarios de turismo?

Sí en este momento las medidas están pensadas para ellos, todos esos encadenamientos (como comercio) y el sector agroexportador que estamos visualizando que hay afectación.

No obstante, no descartamos que podamos tener más acciones a la medida de los sectores afectados, conforme pase el tiempo.

Para eso estamos en contacto 24/7 para tomar las decisiones para soportar la crisis, prevenir la destrucción masiva del empleo y que tengan condiciones para que en un plazo de tres o cuatro meses, con las vacaciones nacionales, puedan recuperarse o tomar algún capital para tener la resiliencia para echar andar y ser el motor de la economía.

Para la moratoria tributaria se proponen tres meses ¿considera que la economía pueda enderezarse en un trimestre? Con China la OCDE estimó una afectación de un trimestre.

Es incierto señalar que sí o que no, lo que sí le puedo decir es que las medidas económicas que hemos tomado responden a la afectación de la emergencia sanitaria y a la trayectoria que lleva en este momento la curva (de transmisión del nuevo coronavirus).

Aún no hemos llegado al pico de mayor explosión, todavía se mantiene un comportamiento como dicen las autoridades sanitarias, lineal, va creciendo pero no de manera explosiva.

Entonces todavía es posible visualizar que en tres meses, si se comporta de igual manera, si se mantienen los protocolos de salud por parte de las personas, si mantenemos la política de aislamiento, es posible prevenir esos picos demasiado explosivos que vayan a tener una afectación mucho más profunda en nuestra economía.

Respondiendo a la curva de la afectación sanitaria es que respondemos con estas medidas y con estos plazos. Eso no significa que llegado el momento ante un pico se tuvieran que readecuar las condiciones de estas medidas para poder responder de manera más contundente a la pandemia.

Este cambio abrupto en el pago de las cargas sociales ¿este era el empujón que el Ejecutivo necesitaba para ayudar a los empresarios? Esta es una queja constante del sector productivo y de las pymes.

A medida que va progresando las contingencias que se desarrollan en el país, las instituciones toman las medidas que se requieren para estar a la altura de los desafíos.

En este caso en particular lo que se trata es de responder ante una coyuntura con medidas que son dramáticas y extraordinarias, si se requiere, porque así lo amerita la situación.

El tema estructural tendrá que resolverse posteriormente con los debidos estudios actuariales y con el apoyo de La Caja, quien es constitucionalmente responsable de atender y aprobar estas medidas.

*El expediente Proyecto de Alivio Fiscal ante el Covid-19 (N°21.845) se aprobó en primer debate el martes 17 de marzo en la Asamblea Legislativa