Excandidato presidencial y diputado del PAC afirma que economía está al borde de precipicio fiscal

Por: Gerardo Ruiz Ramón 4 diciembre, 2014

Ottón Solís no repara en el costo político de promover recortes en el presupuesto del 2015 con el mismo ímpetu con el que habla sobre la necesidad de reformar los impuestos actuales y de crear nuevos, con el fin de incrementar los ingresos del Gobierno.

Esa tarea es urgente según el diputado, quien cuestiona a Casa Presidencial por mantenerse firme en que no se aumentará la carga tributaria antes del segundo año de mandato de Luis Guillermo Solís.

El diputado del PAC y presidente de la Comisión de Asuntos Hacendarios conversó con EF sobre cómo vislumbra la situación económica del país después de la aprobación del presupuesto 2015, plan de gastos que salió del Parlamento sin ninguno de los recortes propuestos por él y por la oposición.

Lea a continuación un extracto de la conversación con Ottón Solís.

¿Era más importante recortar el presupuesto que vigilar la calidad del gasto del Gobierno?

-La propuesta mía para controlar el presupuesto del 2015 iba dirigida no solo al tema macroeconómico de evitar un déficit fiscal que siga creciendo sino, también, para vigilar la calidad del gasto, porque en Costa Rica nos hemos acostumbrado a gastar dinero en destinos que nadie, ni el empresario ni el empleado público, ni el grande ni el pequeño, gastarían si se tratara de sus fondos propios.

"Y eso es lo que ha costado o me ha costado a mí que se comprenda. La gente en la administración pública, tanto empleados, como sindicalistas, como políticos, hablan de ¢20 millones o de ¢1.000 millones como si eso no fuera nada. Las anualidades del año entrante cuestan como ¢38.000 millones, se considera que esa es una cifra a la que no hay que entrarle, cuando se puede corregir".

¿Por qué decidió emprender en solitario esa lucha por reducir el gasto público para el año entrante?

-Para echarse una pelea política hay que tener autoridad moral, porque si usted propone recortes pero usted es un despilfarrador, o usted ha disimulado el despilfarro cuando otros lo hacen porque son amigos o partidarios suyos, claro que en la discusión lo dejan callado en dos segundos.

"O cuando usted propone arreglar el déficit fiscal por medio de recortes pero cuando usted se opuso a un paquete fiscal, entonces tampoco tiene autoridad moral. Por eso esa pelea es tan fuerte, porque cuando se trata de fondos públicos es muy fácil encontrar las áreas de confort. Usted se opone a impuestos porque eso es impopular o se opone a recortes porque es impopular, y entonces mucha gente entra en una negación del tema fiscal. Es una tarea dura e impopular pero tiene que hacerse".

Ottón Solís Fallas.
Ottón Solís Fallas.

¿Por qué la emprendió contra los pluses salariales del sector público?

-Porque tiene que ver con la calidad del gasto. En la parte de las anualidades, se presume que la dedicación exclusiva es un imperativo. Muy pocas, si acaso 20 dedicaciones exclusivas son necesarias en Costa Rica porque el funcionario cumple su función y a quién le importa que después vaya a trabajar en algo más.

"Y si por tener otra jornada o media jornada no rinde en su función pública, bueno para eso está la medición de desempeño, se le califica mal. La dedicación exclusiva y la anualidad automática son un abuso tremendo".

¿Están los políticos costarricenses acostumbrados a gastar a mano llenas?

-Un ejemplo es que aquí en la Asamblea Legislativa se gastan ¢90 millones en alimentación "¢90 millones no son nada, con eso no se arreglan las finanzas públicas", dicen. Pero hay familias que pasan 20 generaciones y nunca gastaron ¢90 millones.

"Y aquí (los diputados) con salarios altos para los estándares de Costa Rica y defienden eso, igual como defienden hacerle un "ajustillo" salarial a la presidenta del Partido Acción Ciudadana (PAC) (Kattia Martin Cañas, a quien se le infló salarialmente una plaza de chofer para contratarla) se considera que es algo cómodo por ser "nada más" ¢1,6 millones mensuales, son "nada más" como ¢20 millones anuales.

Vivimos en un país donde buena parte de la clase política, y debo decirlo, incluido el PAC, son buenos para ser políticos en Arabia Saudita (país productor de petróleo) donde usted puede anunciar no impuestos y más gastos. Pero esta es Costa Rica y ese tipo de políticos no hacen bien pensando así".

¿Ve a las otras fracciones despreocupadas por la calidad del gasto?

-No, el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) a los pocos días de que habláramos de recortes se matricularon. Esa fue una presión interesante de un partido que históricamente ha sido muy disciplinado en el manejo de las finanzas públicas. Todos los gobiernos del PUSC, desde Mario Echandi, entregaron las finanzas públicas en una situación muy saludable. Entonces, tienen autoridad moral para hablar de déficit fiscal.

"El PLN ha sido despilfarrador pero también se matriculó en esta pelea con el acicate de que plantearon un plan fiscal durante el gobierno de Laura Chinchilla. Si se hubiera aprobado, el déficit heredado por el Partido Acción Ciudadana (PAC) sería mucho menor. Pero aquí la derecha libertaria, la izquierda del PAC y la izquierda del Frente Amplio se opusieron al plan fiscal y ahora la izquierda sigue opuesta a los recortes".

¿Es irresponsable el Gobierno al plantear un presupuesto de ¢7,9 billones sin haber pensado antes en hacer ajustes en el gasto y en la recaudación?

-Ese es un mundo muy confortable en el que usted simplemente ignora. Es el mundo de Alan García (expresidente de Perú) o de Hugo Chávez (fallecido presidente de Venezuela) en materia fiscal.

"Es el mundo del expresidente Óscar Arias también: de irresponsabilidad en materia fiscal"

¿Qué petición le hace al Gobierno en materia fiscal y de control del gasto para el 2015?

-Yo creo que entre más días pasan es más evidente que sí fue un error comprometerse a no incrementar los impuestos hasta dentro de dos años. Porque si no era por la ruta de los impuestos, la situación se debió enfrentar por la ruta del gasto, pero un déficit de alrededor del 6% y creciente no se puede ignorar.

"Entonces, cuando se anunció en campaña por el equipo económico de don Luis Guillermo que no vendrían impuestos antes del segundo año de administración, jamás nadie en el planeta Tierra se imaginó que los gastos del 2015 vendrían con incrementos reales sustantivos.

Reitero, ese es el mundo que ni por el lado de los ingresos se quiere ser impopular, ni por el lado de los gastos. Tal vez en campaña eso rindió frutos. A Laura Chinchilla le rindió frutos no hablar de impuestos en la campaña del 2010, y creo que esa es una lección mala que imitan de Chinchilla.

La cifra de crecimiento del gasto en un 10,7% es más de dos veces y media la inflación, algo que solo se hace cuando se tiene superávit fiscal. El equipo económico no atinó cuando convenció a don Luis Guillermo de decir no a los impuestos".

¿Usted empezaría a discutir una reforma tributaria por el lado del Impuesto al Valor Agregado (IVA) como ha anunciado el Gobierno?

-Yo aclaro que voy a apoyar lo que sea que el Gobierno envíe en materia impositiva, lo voy a apoyar porque me preocupa mucho la situación fiscal que, finalmente, impacta más a la gente pobre que cualquier regresividad en un impuesto.

"Pero la estrategia de enviar impuesto por impuesto es el otro error que yo le señalo al equipo económico. Yo hubiese tomado el paquete fiscal que se negoció entre una parte del PAC y doña Laura Chinchilla y lo hubiese sometido a consideración de la Asamblea Legislativa el 8 de mayo de este año. Pero bueno, el IVA, para que dé algo sustantivo, tiene que incrementarse del 13% al 14% o al 15%, ampliarse la base y tener muy pocas excepciones.

Conste que si así lo envían yo lo apoyo, pero eso va a ser políticamente imposible. Entonces, la única manera de que un IVA, sin renta a la par, para que le meta progresividad, sólo es aceptable con muchas exoneraciones y sin incrementar la tasa. Pero eso entonces le va a dar muy pocos ingresos al Gobierno, aparte de que será muy difícil de vender la idea".

¿Cuál sería la ruta correcta, un paquete fiscal?

-Sería enviar un paquetito donde esté incluido renta, renta global, mundial, a las ganancias de capital y algunos impuestos a productos de consumo suntuario y un impuesto Tobin a las transacciones financieras, una serie de decisiones que puedan balancear la regresividad del IVA que, así, podría ir con una base bien amplia.

"Pero el Gobierno, al oponerse a los recortes al presupuesto, le está dando armas a la oposición para que no le vote impuestos. Voy a apoyar cualquier impuesto que mande el Gobierno a pesar de su oposición a los recortes porque la estabilidad económica de un país vale mucho y estamos en el borde de la inestabilidad".

¿Cuál es su pronóstico para la economía costarricense en el 2015?

-No habrá crisis fiscal, pues hay mucha válvula de escape. Hay $7.200 millones en el Banco Central de Costa Rica (BCCR) que pueden servir para disimular una crisis poniendo esa plata al servicio del exportador y del consumo, en lugar de devaluar que vendan dólares. Se puede disimular todo gastando $4.000 millones de esa reserva.

"Aún sin crecimiento económico, el país puede estar tranquilo durante el 2015 al contar con ese colchón. Ya en el 2016 no.

Pero si hay crecimiento económico en Estado Unidos por el orden del 4%, nuestra economía pasaría a crecer un 5,5% y eso estabilizaría el déficit fiscal, más con la baja en los precios del petróleo debido a fenómenos muy sostenibles, como la producción a granel de combustibles en Estados Unidos y en países árabes. Veo la economía estable el año entrante en cualquier circunstancia".