Por: Krissia Chacón.  9 febrero

El grupo político más antiguo del país y con la mayor cantidad de presidentes electos, el Partido Liberación Nacional (PLN), está sumido en una crisis. Por dos elecciones consecutivas la ciudadanía le niega la puerta de entrada a la Presidencia de Costa Rica.

04/02/2018 Balcón Verde, La Sabana. Simpatizantes del candidato de Liberación Nacional, Antonio Alvarez Desanti, escucharon atentos los datos que dio el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) del primer corte de votos contados. Fotografía: Rafael Pacheco.
04/02/2018 Balcón Verde, La Sabana. Simpatizantes del candidato de Liberación Nacional, Antonio Alvarez Desanti, escucharon atentos los datos que dio el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) del primer corte de votos contados. Fotografía: Rafael Pacheco.

El golpe lo recibió el domingo 4 de febrero, cuando por primera vez en la historia del partido, no logró ganar ni una sola provincia y se quedó sin la posibilidad de ir a segunda ronda.

No se trata de la primera crisis del partido. En el pasado, lograron salir avante y recuperar al electorado pero sus fórmulas parecieran agotarse lentamente.

La carencia de nuevas figuras de liderazgo, la pérdida de votantes en la Gran Área Metropolitana (GAM) por la llegada del Partido Acción Ciudadana (PAC) y ahora el rezago en las zonas costeras por el surgimiento del Partido Restauración Nacional (PRN), están llevando a Liberación Nacional a caminar al borde de la plancha.

Aunque es un panorama oscuro para la agrupación, esto no significa que se le deba firmar su acta de defunción, pues ocupa 17 de las 57 curules en la Asamblea Legislativa, lo que la convierte en la fracción con mayor representación. Además tiene 50 de las 81 alcaldías a nivel nacional.

Todavía Liberación Nacional tiene opciones para reaccionar, aunque se encuentra ante la encrucijada de renovarse en serio o seguir viendo a otros candidatos colocarse la banda presidencial.

Respuesta en tiempos de crisis

El PLN fue fundado el 12 de octubre de 1951 y en sus 67 años de historia ya sabe lo que es atravesar crisis y superarlas.

La primera división sucedió en el año 58 cuando Jorge Rossi Chavarría, uno de los fundadores del partido, pierde en las elecciones internas contra José Francisco Orlich. Situación que provocó que la “facción rossista” se separa del PLN y formara el Partido Independiente. La socialdemocracia llegó separada a las elecciones.

En los setentas se da otra gran ruptura cuando el ex secretario general del PLN, Rodrigo Carazo, sale del partido y forma una coalición contra Liberación. Con este movimiento logra la presidencia en 1978. Una cachetada para el partido verdiblanco.

Para las próximas elecciones en 1982, Costa Rica estaba atravesando una crisis económica y la estrategia de los liberacionistas fue apostar por Luis Alberto Monge, quien logró una victoria aplastante que oxigenó al PLN.

Durante de años reinó el bipartidismo y la Presidencia se alternó entre el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) y el PLN. Este sistema comenzó a tambalearse en el 2002, cuando el PAC se asomó como otra opción para capturar a los electores.

La estatua del expresidente José Figueres Ferrer fue testigo mudo -ayer- del llamado del PAC a luchar contra el bipartidismo.
La estatua del expresidente José Figueres Ferrer fue testigo mudo -ayer- del llamado del PAC a luchar contra el bipartidismo.

En el 2006, luego de vivir dos derrotas consecutivas contra el PUSC (Miguel Ángel Rodríguez y Abel Pacheco) la fórmula de Liberación fue presentar a un "viejo conocido", Óscar Arias, quien ganó popularidad entre muchos electores por su Premio Nobel de la Paz y por su gobierno 1986 - 1990. Esta movida les resultó exitosa por poco, ya que su contrincante Ottón Solís se le plantó con ímpetu en la GAM. Al final fueron las zonas costeras quienes le dieron el respiro al PLN.

El padrinazgo de Arias, fue uno de los factores que llevó a Laura Chinchilla a convertirse en la primera presidenta de Costa Rica en 2010.

Después de esas elecciones, el PLN no ha vuelto a encontrar la luz. En el 2014 la agrupación sufrió un humillantes revés con la renuncia, durante la segunda ronda, de su candidato Johnny Araya.

El PAC logró su primer gobierno y desplazar al PLN de la GAM.

Por si no fuera poco, el 4 de febrero pasado, lejos de reivindicar su posición, el electorado le dijo no a Liberación Nacional en todas las provincias. Puntarenas, Guanacaste y Limón le dieron la espalda y apostaron por el PRN.

Antonio Álvarez no pudo convencer al electorado, y llegó a una campaña lleno de cuestionamientos por sus posturas cambiantes y contradicciones. Una figura que no es nueva para el electorado, que se había separado del partido y luego regresó y que además tomó una postura altamente conservadora en un contexto en el que Costa Rica discutía por el matrimonio igualitario entre personas del mismo sexo.

04/02/2018, San José, Los Yoses, Casa Victoria, seguimiento del candidato a la presidencia por el partido Liberación Nacional Antonio Alvarez Desanti en el día de las Elecciones Nacionales. Fotografía José Cordero
04/02/2018, San José, Los Yoses, Casa Victoria, seguimiento del candidato a la presidencia por el partido Liberación Nacional Antonio Alvarez Desanti en el día de las Elecciones Nacionales. Fotografía José Cordero

Fabricio Alvarado y su partido Restauración Nacional desplazó sin piedad al PLN y logró calar con su discurso religioso y profamilia.

Liberación Nacional no calzó en ninguno de los dos extremos a los que se fueron los votantes.

Periodo electoral Resultado Candidato
1953 Gana José Figueres
1958 Pierde Francisco José Orlich
1962 Gana Francisco José Orlich
1966 Pierde Daniel Oduber
1970 Gana José Figueres
1974 Gana Daniel Oduber
1978 Pierde Luis Alberto Monge
1982 Gana Luis Alberto Monge
1986 Gana Óscar Arias
1990 Pierde Carlos Manuel
1994 Gana José María Figueres
1998 Pierde José Miguel Corrales
2002 Pierde Rolando Araya
2006 Gana Óscar Arias
2010 Gana Laura Chinchilla
2014 Pierde Johnny Araya
2018 Pierde Antonio Álvarez

¿Qué le sucedió a esta institución política de gran trayectoria?

Los analistas concuerdan que aunque no es el final del PLN, porque tiene una importante participación en la Asamblea Legislativa y en los gobiernos locales, sí le urge una reestructuración interna y un relanzamiento de marca.

Jorge Vargas, director del Programa Estado de la Nación, explicó que Liberación Nacional y el PUSC se han desgastado. Son marcas que existen para un electorado de 40 años o más, pero casi no existen para los más jóvenes.

"El PAC toma fuerza, pareciera que está surgiendo una nueva marca muy arraigada en el Valle Central. Ya no es un accidente", afirmó Vargas.

Desde adentro del partido reconocen que una derrota nunca va a ser positiva para el PLN, pero ven como aspecto positivo el tener la mayor representación en el Congreso para impulsar los proyectos en los que cree la bancada verdiblanca.

Carlos Ricardo Benavides, jefe de fracción del PLN, señaló que dos factores que pudieron incidir en la caída del partido fueron la desconexión con los costarricenses, la desmejora de la imagen del PLN; y la resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo.

"El tema es coyuntural y explica parte del resultado electoral. Fue un accidente de la resolución de la Corte que dividió al país en dos partes ubicado en un extremo fundamentado en ideas religiosas y otro grupo urbano y joven que se izó en defensa del matrimonio igualitario y que vio en el PAC el instrumento para detener a Fabricio Alvarado. En medio de una circunstancia de orden religioso y antirreligioso es poco lo que se puede hacer", dijo Benavides.

El descontento del electorado se debe en gran medida por el no cumplimiento de las expectativas ciudadanas por parte de los representantes, los escándalos de corrupción y las fracturas internas del partido.

El PLN está ante la necesidad de renovarse y mostrarse como una agrupación que está alineada a un mismo discurso.

Gina Sibaja, polítologa, señaló que el partido tiene que cambiar de manera genuina, no como lo hizo esta campaña cuando dijeron que estaban renovados pero siguieron apostando por las mismas figuras.

Siguen tomando actitudes que le muestran a la ciudadanía que es un partido que no logra asumir los retos de la época contemporánea.

No tiene el liderazgo de un proyecto político, si no le da cabida a nuevas generaciones y nuevas perspectivas.

El reto de cualquier entidad e institución social es adaptarse y tener una buena lectura de la demanda de la ciudadanía y más si se trata de una agrupación que tiene como objetivo representar al pueblo.