La magistrada presidenta del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), Eugenia Zamora, pronunció este domingo un discurso en la Sesión Solemne de presentación del segundo corte de resultados electorales. La intervención recibió una ovación de pie de los presentes cuando finalizó de pronunciar sus palabras.
Zamora presentó los resultados preliminares de las decimonovenas elecciones nacionales que el TSE dirige sin interrupciones desde 1953. El proceso corresponde a la elección de la presidencia, las vicepresidencias y las 57 diputaciones para el período 2026-2030.
La magistrada afirmó que el proceso se condujo “con solvencia técnica, integridad y absoluto apego a la Constitución y a la ley”. Cada etapa estuvo “bajo nuestro control y supervisión permanente, atentos a cada detalle, para garantizarles una vez más la pureza del sufragio”.

El TSE entregó los resultados preliminares “con la certeza de que reflejan la voluntad libremente expresada en las urnas de los ciudadanos y de las ciudadanas costarricenses”, según palabras de Zamora.
La magistrada agradeció el trabajo de “los miles de compatriotas, funcionarios electorales y ciudadanos voluntarios” que participaron en la jornada. Mencionó a instituciones públicas y privadas, sociedad civil, miembros de Juntas Receptoras de Votos, Fuerzas de Policía, Cuerpo Nacional de Delegados, Guías Scout y empresas.
El discurso se centró en una reflexión sobre la campaña electoral. Zamora calificó la campaña como “intensa, confrontativa” y señaló que “en eso consiste la magia propia de una sociedad plural”.
La magistrada indicó que “además de las posiciones firmes y las críticas agudas, tampoco faltaron los agravios, los discursos de odio y las narrativas falsas, también contra esta autoridad electoral”.
Zamora afirmó que los costarricenses preservaron “nuestra casa común, las reglas, las instituciones y el orden público en el que funcionan”. Declaró que “fracasaron quienes intentaron desacreditar a este Tribunal y dañar la confianza que nuestro pueblo siempre ha tenido en los procesos electorales”.
“Jugamos con fuego”
En este punto, la magistrada introdujo la advertencia que da título a su mensaje. “Como sociedad, hoy podemos suspirar aliviados por eso, pero jugamos con fuego”, declaró Zamora.
La presidenta del TSE añadió: “Jugamos con cosas que no tienen repuesto, porque la democracia no solamente se sostiene con el acto de votar, depende sobre todo de la manera en que nos relacionamos entre nosotros”.
Zamora planteó que “respetarnos en nuestras diferencias no es una opción política, es un acto elemental de reconocimiento mutuo”.
La magistrada explicó que los ciudadanos deben reconocer “que antes que adversarios políticos, somos conciudadanos y de que en democracia tan importante como expresar la libre opinión es el trato que damos a quienes discrepan de nosotros”.

Aclaró que “no estamos obligados al consenso, no tenemos que pensar igual”, pero existe el compromiso de “garantizar el marco constitucional que nos permitirá seguir oponiéndonos, coincidiendo o disintiendo, sin que nadie sea mancillado por eso”.
Zamora describió ese marco constitucional como “nuestra democracia nuestra casa compartida” que “exige cuidado, responsabilidad y autocontención”.
La jerarca del TSE llamó a tomar “la decisión consciente, firme, de no romper esa única casa en la que todos y todas cabemos”.
Para fundamentar su advertencia, Zamora utilizó referencias históricas. Señaló que “nuestra historia nos ofrece lecciones extraordinarias”.
La magistrada recordó que “antes de iniciada la guerra de 1948, en el entonces Congreso Nacional de la República hoy Asamblea Legislativa, en la prensa nacional y en las plazas públicas se normalizaron discursos violentos y estigmatizantes contra los adversarios políticos”.
Zamora advirtió que esos discursos “después, desatado el conflicto, se materializaron en asesinatos y vejaciones que aún algunos compatriotas mayores recuerdan con dolor”.
Con base en esa referencia, la presidenta del TSE hizo “el llamado de hoy es a la responsabilidad: a frenar esta escalada de insultos y crispación”.
La magistrada argumentó que esa escalada “no nos acerca un milímetro a los objetivos en los que deberíamos converger: contra la pobreza, contra la enfermedad, contra la ignorancia y contra la criminalidad”.
Zamora declaró que “ganar o perder unas elecciones no puede desgarrarnos como sociedad”.
La jerarca electoral recordó que los costarricenses “seguimos siendo parte del mismo proyecto de vida en común y para enfrentar los desafíos comunes nadie sobra en Costa Rica”.
El discurso incluyó un llamado a la reconciliación. Zamora planteó que “a partir de esta noche debe abrirse un tiempo para sanar heridas”.
La magistrada lo describió como “un proceso de distensión y, ¿por qué no?, de reconciliación que concierne al conjunto de la sociedad costarricense, pero sobre todo a sus liderazgos políticos”.
Zamora dirigió un mensaje a quienes no obtuvieron los resultados esperados. “A quienes hoy no hayan visto cumplidas sus expectativas electorales, el llamado es a respetar el veredicto de las urnas”, declaró.
La presidenta del TSE aclaró que respetar el veredicto no implica “renunciar por ello a la crítica democrática y a la vigilancia de los gobernantes”.
A los ganadores, Zamora les recordó que “no representarán únicamente a quienes votaron por ustedes, sino a la totalidad de las y los costarricenses”.
La magistrada señaló que “el mandato recibido no es para gobernar en favor sólo de algunos costarricenses, sino para velar por los intereses de toda la nación, una nación que es y seguirá siendo legítimamente diversa y plural”.
Zamora indicó que “gobernar en democracia exige generosidad, contención y apertura”.
La jerarca del TSE añadió que gobernar implica “entender que el poder no es propiedad, sino encargo, que no es trinchera de combate, sino responsabilidad de servicio”.
El mensaje concluyó con un llamado. “Nuestro llamado como Tribunal Supremo de Elecciones es que esta noche todas las costarricenses y los costarricenses asumamos un compromiso democrático renovado por la patria y por la paz”, sentenció Zamora.
El discurso se produjo minutos del cierre de las urnas instaladas en Los Ángeles, California, que marcaron la conclusión de la jornada electoral.
