Durante los últimos cuatro años, la relación entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo transitó entre el choque constante y la desconfianza mutua. Pero fue en la cuarta legislatura cuando ese pulso alcanzó su punto más áspero: la investigación contra el mandatario Rodrigo Chaves Robles llevó al Congreso a discutir, por primera vez en la historia del país, un eventual levantamiento de la inmunidad presidencial.
Aunque la Corte Suprema de Justicia y el Tribunal Supremo de Elecciones impulsaron las solicitudes respectivas, el bloque de diputados necesario para aprobar el trámite nunca llegó a consolidarse. La Corte investiga una causa ligada al presunto delito de concusión y el TSE otra por una denuncia de presunta beligerancia política.
Ese episodio marcó el último año legislativo, pero no fue la única tarea del Congreso. En conjunto, durante los cuatro años de gestión, los diputados aprobaron 681 proyectos de ley en segundo debate entre el 1.° de mayo de 2022 y el 16 de abril de 2026.
Sin embargo, esa productividad no responde por completo a iniciativas gestadas por la actual cohorte de legisladores. Un 18% de los proyectos convertidos en ley correspondió a expedientes heredados de administraciones pasadas, según registros del Departamento de Servicios Parlamentarios de la Asamblea Legislativa y datos suministrados por el analista legislativo Daniel Calvo.
Aun así, los 555 proyectos restantes, que sí fueron presentados y aprobados dentro del periodo 2022-2026, respondieron principalmente a iniciativas impulsadas por el Partido Liberación Nacional, con un total de 171 leyes aprobadas.
El Financiero analizó la base de datos de iniciativas propuestas y aprobadas por los diputados del periodo 2022-2026, desde el inicio de funciones de la actual Asamblea hasta el pasado 16 de abril.
Productividad
Si bien la bancada liberacionista acumuló la mayor cantidad de iniciativas propias convertidas en ley durante el cuatrienio que está por concluir, su promedio por legislador fue inferior al de otras fracciones.
Los verdiblancos promediaron 10 leyes aprobadas por diputado durante los cuatro años, por debajo de las 17 por legislador alcanzadas por el Partido Unidad Social Cristiana, que se ubicó en el primer lugar cuando se mide el rendimiento promedio de bancada.
El Partido Liberal Progresista ocupó la segunda posición, con 16 proyectos aprobados por diputado. En este caso, el dato incluye iniciativas presentadas por legisladoras que posteriormente abandonaron la agrupación para declararse independientes, pero cuyos proyectos fueron planteados mientras integraban la fracción.
En el otro extremo se ubicó el oficialismo, que promedió cinco leyes por legislador en sus cuatro años en Cuesta de Moras.
Si se observan los números absolutos, el podio lo conforman el PLN, el PUSC y el Poder Ejecutivo, con 171, 138 y 70 expedientes aprobados, respectivamente. El PLP, por su parte, aparece al final del listado con 33 iniciativas avaladas durante el periodo analizado.

¿Mucho o poco peso?
La productividad no está necesariamente ligada con la efectividad que tienen las leyes aprobadas sobre la ciudadanía. Es decir, no todos los proyectos de ley que fueron votados de manera afirmativa corresponden a normativa de carácter sustantivo.
La clasificación de sustantivo o no sustantivo aplicada por El Financiero a cada proyecto se basó en los parámetros utilizados por el Programa Estado de la Nación (PEN), según los cuales ese calificativo “únicamente señala la expectativa de que, debido a sus disposiciones, tengan efectos sobre los derechos de las personas o sobre las condiciones requeridas para ejercerlos”.
Las normas no sustantivas incluyen, por ejemplo, traspasos de terrenos municipales u otras disposiciones de alcance limitado.
Bajo ese criterio, el rendimiento de las agrupaciones cambia. El PLP y el Partido Frente Amplio (FA) registraron los porcentajes más altos de leyes sustantivas de su autoría en relación con el total de proyectos aprobados a cada bancada.
En el caso del PLP, el 87,8% de sus leyes aprobadas fueron sustantivas. Entre ellas figura la Ley de Modificación al Impuesto sobre la Propiedad de Vehículos Automotores, Embarcaciones y Aeronaves (10.390), que ajustó el cálculo del marchamo para reducir la cuota a pagar.
Para el FA, las leyes de mayor peso representaron el 80,8% de sus proyectos aprobados. Entre estas destaca la Ley para Reducir el Impuesto sobre la Renta a las personas trabajadoras independientes de menores ingresos (10.667).
El PUSC ocupó la tercera posición en proporción de iniciativas sustantivas: un 68% de sus proyectos aprobados corresponde a ese tipo de normativa. Entre ellos resalta la Ley para apertura y promoción de la competencia en el mercado de los medicamentos, orientada a reducir el precio de los fármacos.
El Partido Nueva República registró un 65,9% de leyes sustantivas dentro de su producción aprobada. Entre las principales iniciativas figura la Ley para la Regulación y Sanción del delito de préstamo gota a gota (10.471), aunque fue propuesta por la diputada Gloria Navas Montero, quien posteriormente se declaró independiente.
Aunque solo el 57% de las leyes del oficialismo correspondió a normas sustantivas, la bancada logró impulsar cambios relevantes en materia de seguridad, como la reforma constitucional que permite la extradición de nacionales.
En cuanto al liberacionismo, registró la menor proporción de leyes sustantivas en relación con el total de expedientes aprobados: un 54,3%. Entre ellas figura la Ley de Incentivos para la Formalización y Desarrollo de las Mipymes en Costa Rica.
La lista la completa el Poder Ejecutivo, con 70 leyes concebidas desde Casa Presidencial entre 2022 y 2026 y posteriormente aprobadas en Cuesta de Moras.
Los datos evidencian que la cantidad no siempre coincidió con el peso de las iniciativas: mientras algunas bancadas dominaron en números absolutos, otras concentraron una mayor proporción de reformas sustantivas.