Cuando una persona costarricense decide viajar o solicitar una visa para ingresar a Estados Unidos, una de las dudas más frecuentes surge al existir un antecedente familiar de migración irregular. Casos como la estadía prolongada sin autorización, una deportación o una detención migratoria de un pariente cercano generan incertidumbre sobre si estas situaciones pueden afectar el ingreso, la permanencia o incluso la vigencia de una visa estadounidense.
Ante estas inquietudes, la Embajada de Estados Unidos en Costa Rica explicó a El Financiero que el análisis migratorio no es estático y que las autoridades estadounidenses mantienen una revisión constante de la información disponible sobre las personas que poseen o solicitan una visa.

Según indicó la representación diplomática, el Departamento de Estado de Estados Unidos tiene la facultad de revocar visas vigentes cuando identifica un indicio de posible inelegibilidad por parte de una persona titular de una visa estadounidense. Esta revisión se realiza de forma continua y no únicamente al momento de la solicitud inicial.
La Embajada detalló que este proceso se sustenta en las atribuciones que otorga la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA, por sus siglas en inglés), un marco legal vigente desde hace décadas que permite a las autoridades migratorias evaluar distintos factores relacionados con la elegibilidad para ingresar o permanecer en Estados Unidos.
Uno de los aspectos que genera mayor consulta es si el hecho de tener un familiar en condición migratoria irregular afecta de forma directa el ingreso al país. Al respecto, la fuente explicó que las decisiones sobre visas se basan en la información disponible y en la evaluación individual de cada caso, conforme a los parámetros establecidos por la legislación migratoria estadounidense.
Asimismo, se consultó si una persona podría perder su visa en caso de que un familiar sea detenido o deportado por permanecer de manera irregular en Estados Unidos. La Embajada reiteró que el Departamento de Estado revisa de forma constante la información relevante y que, ante un indicio de potencial inelegibilidad, una visa puede ser revocada, independientemente del momento en que haya sido emitida.
En cuanto a posibles limitaciones o restricciones al momento de viajar, la representación diplomática señaló que las autoridades migratorias cuentan con herramientas legales para evaluar cada ingreso, incluso cuando una persona ya posee una visa válida. Esto implica que la admisión final a Estados Unidos siempre queda sujeta a la verificación que realizan los oficiales migratorios en el punto de entrada.

Otra de las interrogantes habituales se relaciona con los procesos de solicitud de visa y si estos pueden volverse más rigurosos cuando existe un historial familiar de deportación o estadía irregular. En ese sentido, la Embajada explicó que el análisis de elegibilidad se apoya en la información disponible y en las facultades que la ley concede al Departamento de Estado para determinar si una persona cumple o no con los requisitos migratorios.
La autoridad diplomática subrayó que estas prácticas no son nuevas y forman parte de las herramientas legales con las que cuenta Estados Unidos desde hace décadas para administrar su sistema migratorio. La revisión constante de información y la posible revocación de visas se aplican conforme a la normativa vigente y a los criterios de elegibilidad establecidos.