El año 2026 llegó con ajustes en la estructura salarial del sector privado costarricense.
A partir del primer día de enero, los profesionales con licenciatura universitaria deben recibir un salario mínimo mensual de ₡796.921, según el Decreto Ejecutivo N° 45303-MTSS publicado en La Gaceta.
Este monto representa un incremento de ₡12.779,47 con respecto al año anterior, equivalente a un aumento del 1,63% establecido como ajuste general por el Consejo Nacional de Salarios (CNS).
El ministro de Trabajo y Seguridad Social, Andrés Romero, destacó la importancia de este ajuste, que reconoce a las personas trabajadoras el crecimiento de la producción en el país. “Este aumento, sobre la base de una fórmula que ha mostrado resultados satisfactorios para mantener el poder adquisitivo del salario, reconoce a las personas trabajadoras el crecimiento de la producción en el país”, afirmó el funcionario.
¿Qué salarios mínimos rigen para 2026?
La nueva estructura salarial contempla diferentes categorías según el nivel de calificación y formación académica. Para los bachilleres universitarios, el salario mínimo mensual se fijó en ₡664.078,07, mientras que los diplomados en educación superior percibirán ₡585.484,58. En el caso de los técnicos en educación superior, el monto establecido es de ₡542.096,58.
Para las ocupaciones que no requieren título universitario, los salarios mínimos quedaron así: ₡373.092,30 mensuales para trabajadores en ocupación no calificada; ₡405.710,70 para ocupación semicalificada; ₡419.755,80 para ocupación calificada; y ₡487.355 para ocupación especializada.
Aumentos diferenciados para sectores específicos
Aunque el incremento general fue del 1,63%, el CNS aprobó ajustes superiores para ciertas categorías laborales. El trabajo doméstico recibió el mayor aumento con un 3,96%, elevando el salario mínimo mensual a ₡268.731,31. Los trabajadores en ocupación especializada genérica obtuvieron un incremento del 2,18%, mientras que los técnicos medios en educación diversificada vieron aumentar su salario en un 2,50%.
Estos ajustes diferenciados se acordaron tras recibir propuestas de los tres sectores representados en el consejo tripartito, con base en una fórmula que considera el componente de costo de vida y el crecimiento de la productividad. Según datos del Banco Central, el porcentaje de costo de vida ha disminuido, lo cual permitió que la fórmula reconociera el PIB per cápita como factor determinante.
Obligatoriedad y fiscalización
La aplicación del nuevo salario mínimo es obligatoria para todos los patronos del país y aplica para todas las personas que ganan el salario mínimo en el sector privado, ya sea por jornada o a destajo. El incumplimiento de esta normativa expone a los empleadores a multas del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, así como a reclamos judiciales por diferencias salariales.
El aumento salarial también implica ajustes en las cargas sociales. A partir de enero de 2026, aumenta la contribución del Régime de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) en 0,16% tanto para el patrono como para la persona trabajadora. Este cambio impacta directamente las planillas de las empresas, que deben revisar la configuración de cargas sociales, los costos asociados a cada puesto y sus presupuestos para el año en curso.
Para las pequeñas y medianas empresas, estos ajustes representan un desafío adicional en un entorno económico caracterizado por la incertidumbre. Sin embargo, el CNS mantiene que el incremento es necesario para preservar el poder adquisitivo de los trabajadores y reconocer su contribución al crecimiento económico nacional.
La fórmula utilizada por el Consejo Nacional de Salarios busca equilibrar las necesidades de los trabajadores con la estabilidad del mercado laboral, tomando en cuenta tanto el costo de vida como la productividad del país. Con una inflación en terreno negativo y proyecciones de retorno a la meta inflacionaria (entre 2% y 4%) hacia el segundo trimestre de 2027, el panorama salarial de Costa Rica continuará siendo objeto de análisis por parte de economistas, sindicatos y empleadores.
