Estilo de vida

Si su jefe presume de dormir poco, puede que la factura de su cansancio acabe pagándola usted

Son las nueve de la mañana. El jefe entra en la reunión y anuncia que ha dormido cuatro horas. Terminó una presentación de madrugada y antes de desayunar ya estaba contestando correos. Lo cuenta con orgullo. Alguien comenta que no sabe cómo aguanta, pero nadie pregunta cómo van a aguantar los demás.

‌
‌

‌

‌
‌

‌

‌