ETIQUETA

"capitalismo colectivo"

Editorial: Antes y después de la pandemia

No debemos achacar al capitalismo, a pesar de sus limitaciones, el alto desempleo en nuestro país, la vulnerabilidad del Estado, las debilidades de la Caja Costarricense de Seguro Social o el déficit fiscal que impide que hoy dispongamos de recursos suficientes en la emergencia. El origen de estos problemas reales lo encontramos en nuestra indolencia para resolverlos.

La triple crisis del capitalismo

Necesitamos con urgencia estados emprendedores que inviertan más en innovación en áreas como la inteligencia artificial, la salud pública, las energías renovables, etcétera. Pero esta crisis es un recordatorio de que también necesitamos estados que sepan cómo negociar, para que los beneficios de las inversiones hechas con dinero de la gente vuelvan a la gente.

Imaginemos un mundo sin capitalismo

Los ultra ricos (o al menos, los razonables) se sienten amenazados por la aplastante precariedad en la que se está hundiendo la mayoría. Como predijo Marx, forman una minoría con poder supremo que se muestra incapaz de dirigir sociedades polarizadas que no pueden garantizar una existencia digna a quienes no poseen activos.

Zapatero a tus zapatos

La idea estadounidense de incluir dentro de los objetivos de la empresa participar activamente en la solución de las calamidades de la sociedad contemporánea (pobreza, desigualdad, cambio climático, drogadicción, terrorismo, migraciones, noticias falsas, etc.) se considera inconveniente y perjudicial tanto para la comunidad como para las empresas. Para la sociedad por cuanto se otorga poder a los empresarios de decidir cuáles son los problemas prioritarios.

Después del neoliberalismo

El capitalismo progresista no es un oxímoron (figura retórica que consiste en complementar una palabra con otra que tiene un significado contradictorio u opuesto; por ejemplo, “instante eterno”). Más bien, es la alternativa más viable y vibrante para una ideología que claramente ha fracasado. Como tal, representa la mejor oportunidad que tenemos de escapar de nuestro malestar económico y político actual.

Capitalismo de estado 2.0

Para que las empresas propiedad del Estado no desaparezcan como los dinosaurios, tendrán que aprender no solo a bailar el vals con socios extranjeros, sino a hacer el breakdance, caer, levantarse e intentar nuevos movimientos.

Cargar más
LO MÁS LEÍDO