El desarrollo de actividades lucrativas independientes o empresariales dentro del territorio nacional conlleva una serie de obligaciones y responsabilidades ineludibles.
Una de las exigencias más importantes para el sector productivo es la liquidación del Impuesto sobre la Renta correspondiente a cada periodo fiscal.
Este tributo recae directamente sobre las utilidades netas generadas por las personas físicas o jurídicas tras restar los gastos deducibles a sus ingresos brutos.
El próximo lunes 16 de marzo de 2026 será la fecha límite oficial para presentar la declaración correspondiente al período fiscal 2025 en el país.
Este vencimiento reúne una serie de nuevos retos y cambios que los contribuyentes deben considerar para asegurar el cumplimiento sin contratiempos.
“Declarar a tiempo es proteger la estabilidad financiera de su negocio. Con TRIBU CR, la anticipación es clave. En un mundo donde todo se valida en tiempo real, la puntualidad tributaria es sinónimo de confianza. Declarar bien no es solo un trámite: es proteger relaciones, reputación y continuidad financiera”, señaló la socia de Impuestos y Servicios Legales de Deloitte, Carla Coghi, en un comunicado.
Riesgos y sanciones económicas
Presentar la declaración de renta fuera del plazo establecido implica consecuencias económicas significativas, tanto para personas físicas con actividad lucrativa como para empresas.

El marco sancionatorio definido por las autoridades contempla penalizaciones directas para quienes incumplan con el deber formal de declarar a tiempo:
- Multa por presentación tardía equivalente a medio salario base, es decir, ₡231.100.
- Intereses y cargos adicionales que generan un recargo mensual sobre el monto dejado de pagar.
Según la normativa vigente, las sanciones por pago tardío del impuesto incluyen un porcentaje mensual que se calcula directamente sobre el saldo pendiente. La tasa de interés anual por mora es del 8,52% para el 2026.
Este porcentaje penalizador se aplica de forma estricta incluso si la fracción del mes es menor, ya que operativamente se cobra como mes completo.
“Declarar tarde no es una opción: cada día de atraso suma intereses, costos y riesgos para su empresa. No deje que una multa hable por usted. Cumpla antes del 16 de marzo y mantenga sus obligaciones al día”, formuló la socia de Impuestos y Servicios Legales de Deloitte, Priscilla Piedra.
Para esta temporada fiscal, la modificación a los formularios obliga a los contribuyentes a prepararse con mayor rigurosidad, sustituyendo el tradicional formulario y dividiéndolo según el tipo de persona o entidad.
Además, el nuevo sistema TribuCR reemplaza definitivamente a la plataforma anterior y concentra declaraciones, validaciones y gestiones operativas en un solo lugar.
“TribuCR cambia las reglas del juego: actualizar sus datos ya no es una recomendación, es una necesidad. Prepárese, revise, declare”, aseveró el socio de la entidad consultora, Bryan Mora.
