Con un aporte inicial de ¢10 por asociado, inició CoopeAnde, hace 60 años, y llegó a convertirse en una organización con presencia nacional y más de 65.000 asociados.
La visión la tuvieron 170 educadores que decidieron crear un fondo común que les permitiera acceder al crédito cuando más lo necesitaran. Eso sucedió el 4 de noviembre de 1965, durante una asamblea constitutiva celebrada en la escuela Napoleón Quesada, en Zapote.
En ese momento la organización ni siquiera llevaba el nombre con el que hoy es reconocida. Se constituyó como la Cooperativa de Ahorro y Crédito del Circuito Tercero de San José.
Esfuerzo colectivo
Los primeros años estuvieron marcados por la austeridad y el esfuerzo colectivo. La cooperativa carecía de oficina, mobiliario e incluso papelería.
La atención a los asociados se realizaba desde la casa del gerente, donde se improvisó un pequeño espacio para recibir a quienes buscaban apoyo financiero.
No fue sino hasta 1967 cuando la Asociación Nacional de Educadores (ANDE) cedió un local para albergar las operaciones administrativas, lo cual permitió dar un paso importante hacia la consolidación institucional.

El primer crédito otorgado representa uno de los hitos más simbólicos de esa etapa inicial.
En junio de 1966, una asociada recibió un préstamo de ¢300, cuya entrega fue celebrada con una ceremonia en el auditorio del edificio de ANDE.
Durante la década de 1970, la cooperativa comenzó a fortalecer sus bases. En 1970 adquirió una casa cerca de la iglesia de La Soledad, inmueble que posteriormente sería transformado para responder al crecimiento de la organización.
Bajo la gerencia de Carmen Jiménez de Chase se impulsaron cambios en el reglamento de crédito para mejorar la liquidez y se concretó el proyecto de construir un edificio propio.
Aunque la gerente falleció seis meses antes de verlo concluido, la obra fue inaugurada el 4 de noviembre de 1978, convirtiéndose en uno de los símbolos del desarrollo institucional de la cooperativa.
Descentralización y presencia nacional
Uno de los cambios estratégicos más importantes llegó a inicios de los años 2000 con la descentralización de los servicios.
La apertura de agencias en Liberia, Ciudad Neily, Puntarenas, Limón, Pérez Zeledón, Heredia, Alajuela, Nicoya, Guápiles, Cartago, San Carlos, Desamparados, San Ramón, Guadalupe, Escazú, Cañas, Turrialba, Santa Cruz, Quepos y Buenos Aires permitió acercar la atención financiera a miles de asociados fuera del Gran Área Metropolitana.
La cooperativa dejó de ser una institución concentrada en San José para convertirse en una organización con presencia nacional.
Riesgo crediticio y modernización
Desde 2008, Coope Ande comenzó a ser evaluada por Fitch Ratings en materia de riesgo y calidad crediticia.
Cinco años después obtuvo una mejora en su calificación de corto plazo hasta F1+, reflejo de una gestión financiera sólida y de adecuados niveles de capitalización.
La organización amplió su visión institucional. Si bien nació para atender exclusivamente a los educadores, en diciembre de 2016 abrió oficialmente sus servicios de ahorro y crédito a todos los sectores del país, ampliando significativamente su mercado potencial sin renunciar a su identidad cooperativa.
Durante 2024 obtuvo distinciones del Instituto Nacional de las Mujeres y del Ministerio de Trabajo por sus buenas prácticas laborales e igualdad de género, mientras que su gerenta general, Alexandra Márquez-Massino, fue reconocida como Mujer Líder Transformadora por INCAE Business School y Awards of Happiness.

La transformación institucional también alcanzó su gobierno corporativo. En 2025 fue nombrado un nuevo Consejo de Administración con una mayor representación de miembros independientes, en línea con las tendencias modernas de gobernanza y transparencia.
Ese mismo año la cooperativa inició una nueva etapa de modernización tecnológica y alcanzó los 65.000 asociados, consolidándose además, por tercer año consecutivo, como la empresa más responsable del país en el ranking Merco.
