Por: María Fernanda Cisneros.   28 marzo
Casi la mitad de los recursos de financiamiento que otorgó el Sistema de Banca para el Desarrollo en 2018 llegaron a las manos de agricultores. Fotografía: John Durán
Casi la mitad de los recursos de financiamiento que otorgó el Sistema de Banca para el Desarrollo en 2018 llegaron a las manos de agricultores. Fotografía: John Durán

El Sistema de Banca para el Desarrollo (SBD) quiere convertirse en una palanca de inclusión financiera y un promotor de la transformación productiva nacional.

Esta es la meta principal que se traza para el periodo 2020-2024, lapso en el que concretará el nuevo plan estratégico que dio a conocer la mañana de este 28 de marzo en el Museo de Jade.

La idea es que la institución pueda "contribuir a lograr una nación más próspera, moderna, incluyente y sostenible, con acceso a financiamiento ético, eficiente y alineado con los objetivos superiores de la nación, que propicia el aumento de la productividad, la innovación y la equidad en sus regiones geográficas y en sus sectores productivos”, manifestó Renato Alvarado, ministro de Agricultura y Ganadería y presidente del Consejo Rector de SBD.

¿Cómo pretende lograrlo? La estrategia se enfoca en 10 pilares cuya base operativa se trabajará este año.

En 2018, SBD colocó más de ¢182.000 millones en créditos, lo cual representa solo el 2% del Sistema Financiero Nacional.

El crecimiento promedio anual de la cartera de crédito es del 111%, lo cual, demuestra una alta demanda por esos recursos en el mercado. Al mismo tiempo, la morosidad se ha reducido y el año pasado se mantuvo prácticamente sin cambios respecto al 2017.

El año pasado, el dinero de este sistema se dirigió a 41.000 productores de la micro, pequeña y mediana empresa, 9.132 más que el año previo.

En 2018, el 70% de los recursos llegó a las microempresas.

Además, el 46% de los recursos de banca para el desarrollo se destinaron al sector agropecuario, un segmento que no suele alcanzar el 3%.

Al mismo tiempo, las zonas rurales se adueñaron del 46% de los créditos, y el resto llegó a la Región Central; y el 31% a distritos con un Índice de Desarrollo Social Bajo o Muy Bajo.

La colocación se realizaron a tasas promedio del 7,2% y plazos “favorables” para los beneficiarios, explicó Alvarado.

Estrategia para el cambio

En 2019, SBD se enfocará en los cimientos que les permitirán concretar la estrategia propuesta para el 2020-2024.

Son dos cimientos: el posicionamiento (promover la imagen de SBD) y la ampliación de base de recursos (ser más “creativo y agresivo” en la captación).

También se traza la necesidad de concretar algunos pilares como la coordinación y apalancamiento institucional, diseño de productos y sistemas de entrega (diseñar aplicaciones y portales), capital humano y cultura interna (eficiencia y evaluación de desempeño del personal).

Parte de las novedades de SBD es su intención de apoyar a negocios relacionados con economías colaborativas.

Estos son los 10 proyectos que planea SBD para el periodo antes mencionado: