Por: Laura Ávila.   12 noviembre

El presidente del Banco Central de Costa Rica (BCCR), Rodrigo Cubero, mostró más confianza sobre el desempeño de la actividad económica luego de que la entidad diera a conocer una leve mejoría de este indicador. El jerarca hizo los comentarios en una conferencia de prensa en la tarde de este 12 de noviembre.

El Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) experimentó un aumento de 1,7% a 2% en la variación interanual de la tendencia ciclo medida por el BCCR.

Según las autoridades del Central este “efecto rebote” impulsa la actividad económica por lo que la producción nacional se mantendría por encima del 2% para finales de año. Foto: José Cordero.
Según las autoridades del Central este “efecto rebote” impulsa la actividad económica por lo que la producción nacional se mantendría por encima del 2% para finales de año. Foto: José Cordero.

Las perspectivas de recuperación actuales y del próximo mes son superiores a las del mismo periodo del 2018, porque en ese momento se dio la huelga del sector público que duró tres meses y tuvo un peso del 1,4% sobre el Producto Interno Bruto (PIB), explicó Cubero.

Según las autoridades del Central este “efecto rebote” impulsa la actividad económica por lo que la producción nacional se mantendría por encima del 2% para finales de año.

Sin embargo, el optimismo no es desmesurado. “Hay que ser muy cauto con las tendencias porque son volátiles y puede que no sigan creciendo”, agregó.

Estos mensajes del Central ocurren tan solo dos semanas después de que su junta directiva aprobara una disminución de 0,5 punto porcentuales a la Tasa de Política Monetaria. En ese momento, la entidad calificó el proceso de recuperación económica como de “incipiente”.

Los factores que incidieron en el pequeño repunte de la actividad económica fueron variados. Por un lado los intercambios del país mejoraron.

En este periodo se dio una tendencia a la baja en los precios de las materias primas importadas, como los metales y el petróleo. Además los precios de los productos de exportación agrícolas mostraron una recuperación y las ventas hacia el mercado centroamericano tuvieron un mejor desempeño.

Mientras que las transacciones de los regímenes especiales repuntaron significativamente.

En setiembre la tendencia ciclo del IMAE mostró un aumento del 2,0%, un dinamismo mayor al del mes anterior y que supera lo registrado en todo el 2019.

Al descomponerlo por sectores la agricultura mostró un repunte moderado y mejoró con respecto al año anterior cuando sufrió las consecuencias del efecto de El Niño y la inestabilidad política de Nicaragua.

Manufactura también tuvo una de las tasas más altas que fue del 3,3%.

Sin embargo, aún hay múltiples retos para la economía nacional. Uno de ellos es el sector construcción que continúa con tasas de crecimiento negativas, pues en setiembre la tendencia ciclo fue del -12,9%.

Ante la consulta sobre cuánto podría prolongarse esta desaceleración, Cubero no dio estimaciones, aunque espera que las expectativas de los empresarios y los consumidores repunten para dinamizar la industria.

El aumento del crédito y la caída en las tasas de interés –dos factores fundamentales para los sectores que hacen un uso intensivo de los préstamos, como construcción– sugieren una recuperación a futuro, según Cubero.

La tasa de desempleo es otra de las preocupaciones, al tercer trimestre del año el indicador fue de 11,4% de acuerdo a la Encuesta Continua de Empleo (ECE) del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Inec).

Impacto en finanzas públicas

La reforma fiscal ya brinda réditos a la economía nacional y esto se manifiesta en la reducción del déficit primario, que pasó del 1,90% del PIB en setiembre del 2018 a 1,40% de la producción nacional en setiembre de este año. Por lo que se registró una reducción de 0,5 puntos porcentuales.

Sin embargo, este avance se diluye por las obligaciones que enfrenta el Ministerio de Hacienda, específicamente el pago de intereses.

“En el déficit total no vamos a ver este esfuerzo fiscal que implica la reducción en el déficit primario, no lo vamos ver este año, ni el siguiente y posiblemente tampoco el que sigue después porque los gastos por interés van a seguir subiendo”, detalló Cubero.

A pesar de la caída en el déficit primario, el déficit total del Gobierno sí aumentó.

Los ingresos tributarios se recuperaron por la entrada en vigencia de la Ley de Fortalecimiento de las Finanzas Públicas.

Las tasas de interés que se le cobran al Ministerio de Hacienda por sus títulos de deuda, también vienen cayendo significativamente en el mercado local. Las tasas decrecieron entre 2,5 y 3,5 puntos según Cubero.