Por: María Fernanda Cisneros.   26 abril, 2018
26/04/2018 Hotel Wyndham Herradura. Conferencia Las Cooperativas y la Economía Social, a cargo del Premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz. Foto: Rafael Pacheco
26/04/2018 Hotel Wyndham Herradura. Conferencia Las Cooperativas y la Economía Social, a cargo del Premio Nobel de Economía 2001, Joseph Stiglitz. Foto: Rafael Pacheco

Si un país quiere progresar de forma sostenida, debe desechar la idea de enfocarse únicamente en el comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB).

La economía va más allá de eso, se trata de cómo esos recursos llegan a la población para atender la desigualdad, principalmente, y esto beneficiará la expectativa de vida, el empleo y en general, la calidad de vida de los ciudadanos, afirmó Joseph Stiglitz, Premio Nobel de Economía 2001.

En su visita a Costa Rica, Stiglitz participó en la conferencia internacional “Las cooperativas y la economía social: Claves para el equilibrio económico”, llevada a cabo en el Hotel Wyndham Herradura.

También, pasado el medio día, se realizó un encuentro con la prensa en el que discutió sus principales anotaciones sobre el comportamiento económico de Costa Rica.

Productividad y desarrollo

La productividad continúa al alza en varios países del mundo, incluido Estados Unidos (principal socio comercial de Costa Rica), y eso es visto con buenos ojos pero el problema es quién se beneficia de esa mayor productividad.

El mito de que si se apostaba por el desarrollo social, se debía sacrificar el crecimiento económico quedó atrás.

"Las sociedades que tienen mayor igualdad, crecen más rápido", afirmó Stiglitz.

Entonces, si un país quiere tener un crecimiento sostenido debe pensar en alternativas que incluyen acciones para reducir la brecha de género y de salarios entre la población.

En el caso estadounidense, los salarios del punto bajo de la pirámide están en el mismo nivel en el que estaban hace 60 años.

Esto ocurre porque, por ejemplo, existe una desconexión entre la productividad de la fuerza laboral y el dinero que se paga al trabajador por cada hora.

La desigualdad y el poco enfoque social ha llevado a indicadores no deseados para la economía norteamericana, defiende Stiglitz.

En Estados Unidos, inclusive, la expectativa de vida está declinando. Por esto y muchas otras razones “el gran sueño americano” es cada vez más un mito.

La desigualdad en la nación norteamericana es alta y continúa en crecimiento, mientras se ha reducido en países como Chile y México.

Sobre Costa Rica

En Costa Rica, la desigualdad en los salarios se ha reducido. Si compara con otros países, el indicador pareciera no haber reducido tanto, pero estos indicadores distorsionan lo que el Gobierno hace porque no incluyen aportes en salud y educación.

Stiglitz señaló que el Índice de Gini no refleja avances que diferencian a Costa Rica de otros países, como el seguro social y el acceso a la educación pública.

Además, el Premio Nobel, destacó entre otros la necesidad de atender la problemática fiscal pero también resaltó el avance en políticas ambientales como los incentivos para la adquisición de vehículos eléctricos.

Respecto a los impuestos, explicó que considera oportuno establecer impuestos a "cosas malas" como el carbono. También, señaló los impuestos a los gastos de capital o la plusvalía de la tierra como opciones que se pueden valorar.

Respecto a la pobreza costarricense, explicó que para él conforme una economía se encuentre lo más cercana a una tasa de pleno empleo, se alejará más de la pobreza.

En el mediano plazo, es necesaria la educación gratuita, desde los años maternales.

Cooperativismo

"Cuando las personas trabajan juntas, se pueden mitigar algunas debilidades del mercado (...) Las cooperativas hacen que los individuos cooperen más, mientras que el mercado lo hace más egoísta", afirmó Stiglitz.

Hay evidencia suficiente, en los estudios ejecutados por el Nobel de Economía, para demostrar que el cooperativismo es una opción viable para impactar positivamente el crecimiento económico y el ecosistema social.

El mensaje de “las personas primero” que impulsan las cooperativas cala profundo en la población, explicó Stiglitz.