Invertir en el mercado bursátil más grande del mundo es posible desde Costa Rica, sin necesidad de viajar a Estados Unidos ni de abrir cuentas en una entidad financiera de ese país.
La compra y venta de acciones, bonos y fondos cotizados en bolsa (ETF, por sus siglas en inglés) de la Bolsa de Nueva York (NYSE) puede realizarse desde territorio costarricense mediante plataformas de intermediación internacional conocidas como brókers. El mismo mecanismo permite acceder a otros mercados relevantes, como Nasdaq o la Bolsa de Londres, entre muchas otras plazas bursátiles alrededor del mundo.
Optar por un bróker permite al inversionista gestionar directamente sus recursos y tomar decisiones de compra y venta en el mercado de su interés. Sin embargo, quienes prefieran delegar esa administración también tienen alternativas locales: varias sociedades administradoras de fondos de inversión (SAFI) ofrecen productos vinculados a ETF y acciones internacionales, lo que permite participar en estos mercados mediante fondos gestionados profesionalmente.
Pero, ¿cómo puede un pequeño inversionista costarricense dar el salto hacia las bolsas de EE. UU. y qué opciones existen para hacerlo con o sin intermediación local? EF presenta una guía paso a paso para invertir directamente en los mercados internacionales o hacerlo a través de una administradora de fondos.

1. Bróker
De acuerdo con Diego Benítez, asesor financiero y fundador de Empodérate, antes de abrir una cuenta en un bróker internacional es indispensable verificar que la plataforma se encuentre debidamente regulada en el país donde opera.
Para quienes buscan invertir en la NYSE o en Nasdaq, ambos mercados estadounidenses, los principales entes supervisores son la Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por sus siglas en inglés) y la Autoridad Reguladora de la Industria Financiera (Finra, por sus siglas en inglés).
Según Benítez y Josué Rodríguez, asesor y director de Sirú Financiero, la plataforma más utilizada para acceder a las bolsas internacionales es Interactive Brokers.
“La primera recomendación es abrir la cuenta con un bróker regulado y con trayectoria comprobada en los mercados internacionales”, señaló Benítez.
No todos los brókers ofrecen sus servicios a personas domiciliadas en Costa Rica.
2. Documentos requeridos
La apertura de una cuenta en un bróker internacional suele requerir documentación básica como la cédula de identidad, un comprobante de domicilio y datos relacionados con la actividad laboral o económica del solicitante.
Además, el inversionista debe completar el formulario fiscal W-8BEN, mediante el cual declara que no es ciudadano ni residente fiscal estadounidense. Este documento normalmente es facilitado por la propia plataforma durante el proceso de apertura de la cuenta.
3. Transferencia de fondos
Una vez habilitada la cuenta, el siguiente paso es trasladar el dinero hacia el bróker mediante una transferencia internacional.
“En Costa Rica existe una amplia oferta de bancos públicos y privados que permiten realizar transferencias internacionales Swift, que es el mecanismo estándar para enviar dinero entre entidades financieras de distintos países”, explicó Benítez.
Por ello, la recomendación es comparar las condiciones que ofrece cada banco, especialmente en términos de costos y tiempos de acreditación de los fondos.
Aunque el plazo promedio para que el dinero llegue a la cuenta de inversión ronda los cinco días, las comisiones varían significativamente entre entidades. Por ejemplo, el Banco de Costa Rica (BCR) cobra una comisión equivalente al 0,35% del monto enviado, con un mínimo de $15 y un máximo de $85. En el caso de BAC, una transferencia internacional realizada en línea tiene un costo de $45, al que se suman los cargos aplicados por bancos intermediarios en el exterior.
El retorno de los recursos hacia Costa Rica tampoco está exento de costos. En BAC, por ejemplo, las transferencias internacionales recibidas tienen un cargo de $25, además de las comisiones que puedan aplicar otras entidades financieras involucradas en la operación.
Ante este escenario, los especialistas recomiendan agrupar los movimientos y realizar transferencias de mayor monto y menor frecuencia. De esta forma, el inversionista reduce el impacto de las comisiones y evita asumir cargos recurrentes cada vez que envía o retira dinero de su cuenta de inversión.

Opciones por medio de las SAFI
Para quienes prefieren evitar la apertura de una cuenta en un bróker internacional o delegar la gestión de sus inversiones, las SAFI ofrecen una vía alternativa para acceder a los mercados bursátiles internacionales.
Tanto bancos públicos como privados cuentan con opciones de inversión ligadas al mercado estadounidense. El Banco Nacional, por ejemplo, administra el fondo BN ETF500, diseñado para brindar exposición al desempeño del índice bursátil Standard & Poor’s 500 (S&P 500).
“El Fondo invierte en una cartera de ETF que replican el comportamiento de este reconocido índice (S&P 500). A través de BN ETF500, los inversionistas pueden acceder de forma diversificada a una parte significativa de las empresas líderes de la economía estadounidense mediante un único vehículo de inversión”, comentó Ileana Atan, gerente general de BN Fondos.
El monto mínimo para ingresar al BN ETF500 es de $100, cifra que además debe mantenerse como saldo mínimo dentro del fondo.
Otra alternativa es el Fondo Conexión, administrado por el Grupo Financiero Acobo, que requiere una inversión inicial de $250. Al igual que la opción del Banco Nacional, este producto mantiene una estrecha relación con el desempeño del S&P 500.
Según Luis Gómez, gestor de portafolio de Grupo Financiero Acobo, la diversificación sectorial del índice contribuye a reducir la concentración en una sola industria y permite a los inversionistas participar en distintos segmentos de la economía estadounidense mediante un único instrumento financiero.
Actualmente, cerca del 70% de los activos del Fondo Conexión se invierte en ETF que replican el comportamiento del S&P 500, mientras que el 30% restante se destina a otros fondos cotizados para aumentar o reducir la exposición a determinadas industrias o grupos de empresas y, al mismo tiempo, fortalecer la diversificación del portafolio.
Otra opción es el Fondo Millenium, de BAC, cuyos rendimientos provienen principalmente de los dividendos y de las ganancias de capital que generan las acciones. El monto mínimo de inversión inicial y saldo base a mantener es de $250.
La elección entre invertir de forma directa mediante un bróker internacional o hacerlo a través de una SAFI dependerá del perfil y las preferencias de cada inversionista. Mientras la primera opción ofrece un mayor control sobre las decisiones de compra y venta de activos, la segunda permite delegar la gestión del portafolio en profesionales y acceder a los mercados internacionales a través de un vehículo de inversión administrado localmente.
