Tener una inversión a plazo y, al mismo tiempo, necesitar liquidez inmediata plantea una disyuntiva: cancelar el depósito realizado y asumir penalizaciones para obtener ese dinero o recurrir a un crédito.
En ese escenario aparece el back to back, una figura que el sistema bancario en Costa Rica presenta como una vía para acceder a tasas de interés más bajas y mayor rapidez de aprobación con ayuda de un Certificado de Depósito a Plazo (CDP).
El Financiero consultó el funcionamiento de esta alternativa a cinco bancos en el país, tanto públicos como privados. Le presentamos una explicación de su mecanismo y un análisis de los casos en que podría representar una opción viable para mejorar su situación financiera y, por el contrario, en los que no.
¿Qué es y cómo funciona?
El Back to Back permite obtener financiamiento con el respaldo de un CDP, que debe ser emitido por el mismo banco que otorga el préstamo.
Al tratarse de una garantía líquida, la entidad reduce de forma significativa su riesgo crediticio y, como resultado, le es posible ofrecer tasas de interés inferiores a las de un préstamo personal, además de trámites más ágiles y menores exigencias para el cliente antes de la aprobación final.
Ante un incumplimiento, la entidad puede utilizar el depósito para cancelar la deuda de forma automática.
El Banco Popular (BP), por medio de su oficina de comunicación, explicó que, en este esquema, normalmente presta hasta un 80% del valor del certificado con una tasa que se ubica por encima del rendimiento del CDP, pero por debajo de la aplicada a un crédito convencional.
De hecho, según la oficina de prensa del Banco de Costa Rica (BCR), el monto prestado “suele ser igual o menor al monto del certificado y permite obtener liquidez sin perder la inversión ni romper el plazo pactado de dicha inversión, es decir, mantiene el capital intacto”.
Por su parte, la Dirección General de Crédito del Banco Nacional de Costa Rica (BNCR), señaló que financian hasta el 100% del valor del certificado, siempre que este cubra el capital solicitado y un periodo adicional de intereses.
La principal ventaja de esta modalidad se aprecia al compararla con un crédito personal tradicional.
Por ejemplo, si un CDP reconoce un rendimiento anual del 5%, un banco podría estructurar un préstamo back to back con una tasa de unos puntos adicionales por encima del rendimiento de la inversión original, que podría ser de un 4% y dejar la totalidad de la tasa en 9%.
En contraste, un crédito personal sin garantía líquida suele ubicarse en alrededor del 18% anual o superior, lo que implica una diferencia sustancial para su bolsillo.
Si se pregunta qué ocurre en caso de no contar con un CDP previamente activo, Mayid Sauma, vicepresidente de Banca de Personas, Medios de Pago y Pyme de BAC Credomatic, aclaró que se puede abrir uno específicamente para este fin.
Claro está, cuando el monto que se invierte en el CDP es pequeño, el monto prestado también lo será porque está atado al valor del certificado. Es decir, queda a criterio del cliente decidir entre hacer uso del dinero que tiene en sus manos de forma inmediata u optar por esta opción para que genere intereses con el tiempo.
Sauma resumió los siguientes pasos que sigue BAC:
- Se transfieren los derechos de cobro del certificado y entrega en garantía a la entidad financiera, sin que esto obligue a un retiro de los fondos.
- BAC concede el préstamo de hasta un 95%, según su política interna.
- El cliente recibe dinero en efectivo para uso inmediato, mientras el certificado sigue generando intereses.
El crédito se amortiza en cuotas o en un periodo acordado, que suele ser igual o inferior al plazo del CDP. Una vez cancelado, el certificado de depósito queda libre para su liquidación conforme al plazo usual establecido al momento de apertura.

¿Realmente le conviene?
Los bancos consultados coinciden en que el crédito back to back resulta especialmente favorecedor cuando el cliente necesita liquidez puntual y no desea cancelar un depósito a plazo antes de su vencimiento, ya sea para evitar penalizaciones o para conservar los intereses pactados.
El BP destacó que, en estas situaciones, la tasa más baja frente a un crédito personal tradicional compensa el uso del CDP como garantía, sobre todo cuando el desembolso debe resolverse con rapidez.
“Con este producto, el cliente tiene la ventaja de mantener su inversión intacta mientras obtiene la liquidez que necesita. Si para el cliente es importante no tocar el capital invertido, esta es una excelente opción”, comentó al respecto Paola Cambronero, directora de Apoyo al Negocio de DAVIbank Costa Rica.
El Banco Nacional enfatizó la mayor facilidad que otorga a aquellas personas que no cuentan con otro tipo de bien que puedan ofrecer en garantía.
“Además, si un cliente tiene una mala referencia ante la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), esta opción financiera le permite acceder a un financiamiento”, constató.
Por otro lado, BAC añadió que esta modalidad también cobra sentido cuando el cliente cuenta con una capacidad de pago clara y prioriza mantener el rendimiento de su inversión, ya que la diferencia entre la tasa del crédito y la del depósito suele resultar menor que la de otras alternativas sin garantía.
En ese contexto, la tasa preferencial responde directamente al respaldo del certificado y no a una condición general aplicable a cualquier perfil.
En contraste, las entidades financieras advierten que este producto pierde sentido cuando la persona se encuentra en capacidad de disponer de su dinero sin penalizaciones.
Tampoco conviene cuando prevé utilizar el capital del depósito antes de cancelar el crédito, debido a que el CDP queda bloqueado durante todo el plazo del financiamiento, por lo que lo más razonable sería optar por alternativas más flexibles.
Los bancos también aclaran que el back to back no resulta adecuado cuando el monto requerido es bajo o cuando existe riesgo de incumplimiento, ya que la entidad ejecuta la garantía y el cliente pierde la disponibilidad de su inversión.
