Invertir en dólares es una estrategia común entre quienes buscan resguardar diversificar sus activos y, al mismo tiempo, obtener rendimientos moderados.
En el mercado costarricense existen distintas opciones, como los fondos de inversión y los Certificados de Depósito a Plazo (CDP) ofrecidos por entidades financieras. La elección entre uno u otro instrumento no solo responde a objetivos personales, sino también al nivel de riesgo que cada inversionista esté dispuesto a asumir.
En el caso de los fondos, el capital de múltiples inversionistas se agrupa y se administra como un portafolio único que puede incluir bonos, proyectos, bienes inmuebles u otros activos. Su composición depende del tipo de fondo, su grado de diversificación y sus objetivos.
A diferencia de otros instrumentos, su rendimiento no es fijo, ya que depende del comportamiento de las inversiones, por lo que pueden presentarse tanto ganancias como pérdidas.
Por otro lado, un CDP opera como un depósito a plazo, en el cual el cliente coloca su dinero en una entidad financiera durante un periodo determinado, con una tasa de interés definida desde el inicio.
Para ilustrar el desempeño de estas alternativas, analizamos cuánto habría crecido una inversión inicial de $1.000 realizada antes de julio de 2025 en el CDP con la tasa más alta disponible en ese momento, según datos recopilados por EF.
Asimismo, se consideraron los fondos con mayor volumen de activos netos en dólares por grupo al 22 de julio de 2026, con base en el reporte de la Superintendencia General de Valores (Sugeval), junto con una cartera de Fondos de Inversión Cotizados (ETF) orientada a ingresos y con exposición al bitcoin, al ser la única con vínculo directo a este activo de alta volatilidad.
Es importante precisar que, en el caso de estos instrumentos, se emplean los rendimientos anualizados de cada fondo (según sus datos históricos) para estimar el valor que habrían alcanzado $1.000 invertidos en julio de 2025, al mismo mes de 2026.
A diferencia de los certificados de depósito, los fondos de inversión no cuentan con tasas previamente definidas.
Los rendimientos a 12 meses utilizados como referencia en este análisis no corresponden a valores netos.
Los resultados
Sobre los CDP, el análisis parte de una inversión realizada en abril de 2026. Con los datos recopilados por EF, tanto Coopealianza como CoopeAnde ofrecieron la tasa neta más alta a 12 meses (4,56%), lo que permitió al inversionista recibir alrededor de $46 en intereses y alcanzar un monto total cercano a $1.046.
Por otro lado, al evaluar los fondos de inversión, la referencia temporal cambia: se analiza el rendimiento acumulado entre julio de 2025 y el mismo mes del año actual.
En el caso de los fondos de ingreso, destaca el de Prival Fondo de Inversión Cerrado de Rentas No Diversificado, con un total de activos netos de $103 millones (según tipo de cambio al 22 de julio) y rendimiento anualizado del 11,61%.
Esto significa que, si hubiera invertido $1.000 en julio de 2025, a la fecha el valor de la inversión sería cercano a $1.116, lo que equivale a una ganancia aproximada de $116.
Los fondos de ingreso son adecuados para aquellos que priorizan preservar el capital y obtener premios a mediano y largo plazo.
En los fondos de desarrollo, resalta BN Desarrollo de Proyectos Infraestructura Pública. Posee $35,5 millones de activos y anualiza un 6,89% en rendimiento. En este supuesto, una inversión de $1.000 habría generado alrededor de $69 en intereses en 12 meses, hasta alcanzar un monto total cercano a $1.069.
Por lo general, estos instrumentos están asociados a plazos más largos, ya que financian proyectos cuyo desarrollo y maduración toman tiempo. Asimismo, conllevan riesgos como posibles atrasos, sobrecostos, modificaciones regulatorias, entre otros factores.
Sobre los de crecimiento, BN RediFondo ocupa el primer puesto con $54,1 millones de activos y rendimiento del 4,12%. Con ese ejemplo, el valor de la inversión asciende a $1.041 en un año.
El fondo de mercado de dinero con mayores activos netos es el Impulso BAC No Diversificado, que administra cerca de $482 millones y otorga un rendimiento a 12 meses del 3,04%. Con ese desempeño, una inversión de $1.000 desde diciembre pasado hasta la fecha habría aumentado su valor a unos $1.030, equivalente a una ganancia aproximada de $30.
Este tipo de instrumento ofrece alta liquidez, lo que facilita acceder al dinero en poco tiempo y resulta conveniente para quienes no desean mantener su capital inmovilizado por períodos prolongados.
En el Inmobiliario Gibraltar, que administra aproximadamente $307,3 millones en activos y registra una tasa de rendimiento anual del 1,54%, una inversión de $1.000 habría generado alrededor de $15 en intereses en un año, para alcanzar un valor cercano a $1.015.
Tenga presente que, en los fondos inmobiliarios, el principal atractivo suele ser el flujo de ingresos periódicos (mensuales o trimestrales) más que la valorización del capital invertido por sí sola.
Ahora bien, el Fondo de Inversión ETF Bitcoin No Diversificado, con cerca de $3,15 millones en activos, representa una apuesta distinta a los fondos tradicionales, marcada por una alta volatilidad y variaciones frecuentes en sus rendimientos. En este tipo de instrumentos es común observar etapas de fuertes ganancias seguidas por caídas significativas o periodos de ajuste.
En el último año, el comportamiento fue desfavorable: el rendimiento anualizado se ubicó en ‐44,80%. En ese escenario, una inversión de $1.000 hecha en julio de 2025 se habría reducido a alrededor de $552 al corte actual, lo que supone una pérdida aproximada de $448 para el inversionista.
Estos cálculos no deben interpretarse como una proyección, es decir, no representan una estimación del rendimiento futuro del fondo.
A continuación, se presenta el resultado de invertir $1.000 en todos los fondos en dólares registrados por la Sugeval:

