Los arreglos de pago son una herramienta para evitar que las deudas terminen en incumplimiento. Aunque pueden aplicarse a distintos tipos de financiamiento, los bancos explican que no todos los tipos de crédito presentan la misma propensión a este tipo de readecuaciones.
En Costa Rica, los de consumo, en particular préstamos personales y tarjetas de crédito, concentran la mayor cantidad de casos, de acuerdo con la observación de Rodrigo Cubero, asesor económico en la Asociación Bancaria Costarricense (ABC), y cuatro entidades bancarias consultadas.
“Se trata de financiamientos muy numerosos, con saldos individuales relativamente bajos, lo que eleva de forma significativa el número de transacciones que requieren algún tipo de ajuste en sus condiciones”, comentó.
Desde su perspectiva, los arreglos se concentran en productos de carácter masivo. En contraste, las readecuaciones en hipotecas o créditos empresariales se presentan con menor frecuencia, aunque cuando ocurren involucran montos mucho más elevados.
Lo que reportan los bancos
Las opiniones de los bancos confirman el comportamiento analizado por Cubero.
Mayid Sauma, vicepresidente de Banca de Personas, Medios de Pago y Pyme de BAC Credomatic, afirmó que las tarjetas de crédito constituyen el rubro con mayor cantidad de arreglos de pago, “ya que esta cartera es masiva”.
Sauma detalló que durante 2025 el BAC otorgó alivios financieros a un 6% de su cartera de tarjetas de crédito.
Por su parte, la oficina de prensa del Banco de Costa Rica (BCR) informó que durante el año pasado las tarjetas de crédito y, en general, los préstamos de consumo representaron en conjunto el 73% de la cantidad total de arreglos de pago tramitados por el banco.
El Banco Popular reportó un patrón similar: según su oficina de comunicación, los créditos de consumo, como préstamos personales y tarjetas, concentran alrededor del 40% de los acuerdos, mientras que otros como los de “vivienda comercial” rondan el 17%.
“Esto se debe principalmente a que poseen tasas de interés más elevadas y plazos de amortización más cortos en comparación con otras líneas, lo que genera una mayor sensibilidad en el presupuesto de los deudores ante variaciones en sus ingresos”, explicó el Popular.
Cuando se ve en montos, en el Banco Nacional los créditos de vivienda encabezan la lista, con ¢70.351 millones sujetos a arreglos de pago; le siguen los créditos de consumo, con ¢44.565 millones, según los datos proporcionados por la Dirección General de Crédito del banco. Cabe recordar que los saldos de las operaciones de vivienda tienden a ser mayores que los de consumo.
En el caso de Davibank, Paola Cambronero, directora de Apoyo al Negocio, también coincidió en que estos acuerdos “se presentan generalmente en los créditos sin garantía, entre ellos tarjetas de crédito y préstamos personales”.

Las razones: acceso sencillo y mayor nivel de riesgo
A juicio de Cubero, la alta incidencia de arreglos de pago en créditos de consumo guarda relación con la forma en que estos productos se colocan en el mercado, pues son de acceso más sencillo y presentan menos exigencias formales.
Por ello, es posible que se lleguen a otorgar a personas con historial crediticio limitado o con antecedentes menos sólidos, lo que incrementa la probabilidad de enfrentar dificultades de pago ante una reducción de ingresos o un evento imprevisto.
Esta combinación explica por qué los créditos de consumo lideran las estadísticas de arreglos de pago, aunque el asesor aclaró que, aún en este segmento, los incumplimientos son una excepción y no la norma.
El momento en que se realizan
Desde la perspectiva bancaria, la viabilidad de un arreglo de pago depende en gran medida de la etapa en la que se encuentre el crédito.
Cubero explicó que, cuando el préstamo ya avanzó una parte importante de su plazo y el saldo pendiente resulta menor, los bancos muestran mayor disposición a extender el plazo y reducir la cuota mensual.
Este tipo de ajuste permite aliviar la carga financiera del deudor sin elevar de forma significativa el riesgo para la entidad. Además, el historial del cliente juega un papel determinante.
“Un buen comportamiento de pago previo aumenta las probabilidades de acceder a una readecuación favorable, incluso ante situaciones como desempleo o eventos personales imprevistos”, mencionó el asesor.
Tanto la ABC como las entidades financieras coinciden en que el arreglo de pago no es la situación ideal, sino una opción para evitar escenarios más costosos, como procesos judiciales o la ejecución de garantías.
Su recomendación es acudir a la entidad financiera ante las primeras señales de dificultad y analizar opciones antes de que la deuda caiga en impago.
