El próximo 30 de setiembre del 2026 vence el plazo para cancelar el segundo pago parcial del impuesto sobre la renta.
Antes de cumplir con esta obligación, los contribuyentes deben revisar cinco aspectos para evitar errores, intereses o sanciones si la información presentada ante el Ministerio de Hacienda no coincide con sus registros.
La facturación electrónica, los gastos deducibles, los pagos parciales y los trámites en el sistema Tribu-CR son puntos que requieren especial atención, en un contexto en el que la Administración Tributaria cuenta con más herramientas digitales para cruzar información.

Un ingreso que no coincide con los comprobantes, un gasto sin respaldo o dejar para el último momento el registro de una cuenta IBAN pueden convertirse en problemas fiscales severos.
Conciliación de ingresos y facturas
Uno de los errores más frecuentes es presentar información que no coincide con los comprobantes electrónicos y los registros contables.
Las diferencias surgen cuando los ingresos reportados en una declaración no corresponden con los montos registrados en la facturación o cuando los libros muestran cifras distintas.
Silvia Castro Durán, socia de impuestos de Despacho Carvajal, advierte que las facturas emitidas por bienes o servicios no vinculados con la actividad económica registrada también pueden generar revisiones.
Por esto, antes de presentar una declaración, se deben conciliar los ingresos con los comprobantes y la contabilidad, incluyendo la revisión de los códigos utilizados en exenciones y las anulaciones documentadas.
Gastos deducibles y respaldo documental
No todo desembolso puede utilizarse automáticamente como un gasto deducible.
Para que se considere en la determinación del impuesto, el contribuyente debe contar con el respaldo correspondiente y demostrar su relación con la actividad que genera los ingresos gravados.
Un error habitual es incorporar gastos sin comprobante electrónico o cuya relación con la actividad no puede demostrarse.
La recomendación es revisar la documentación antes de declarar y separar aquellos gastos que efectivamente cumplen con los requisitos legales para ser deducibles.
Revisión de los pagos parciales
Asumir que el monto establecido para los pagos parciales es correcto sin revisar cómo fue determinado es otra falla común.
Estos pagos son anticipos del impuesto sobre las utilidades y posteriormente se deducen de la declaración anual.
Dayana Madrigal, gerente de impuestos y legal de PwC Costa Rica, explicó que la regla general toma como referencia el mayor entre el impuesto del período fiscal anterior y el promedio de los tres últimos períodos.
Sobre ese resultado se aplica un 75%, que se distribuye en tres cuotas iguales.
Si las condiciones financieras de la empresa cambian y justifican una reducción, existe un procedimiento para solicitarlo antes del vencimiento.
Marianela Masís, directora de impuestos y legal de PwC Costa Rica, señaló que las empresas afectadas deberían analizar oportunamente si cumplen con las condiciones para pedir la disminución o eliminación de estas cuotas.
Trámites de última hora en Tribu-CR
Esperar hasta el último día para ingresar a Tribu-CR, registrar una cuenta IBAN o efectuar el pago puede generar problemas si el sistema presenta dificultades técnicas, lo que impediría cumplir con el plazo.
Dilana Barrientos, directora de impuestos y legal de Grant Thornton, recomendó no dejar estas gestiones para última hora.
Una dificultad durante el proceso podría provocar que el pago no se complete a tiempo, lo que genera intereses automáticos.
Además, la especialista recordó que para compensar pagos parciales con saldos a favor debe realizarse un trámite específico, ya que el sistema no lo hace de forma automática.
Verificación de la cuenta tributaria
El quinto error es considerar que la obligación termina al presentar la declaración o efectuar el pago.
Los especialistas aconsejan revisar posteriormente la cuenta tributaria para comprobar que el dinero se aplicó correctamente y verificar si existen deudas, saldos a favor o notificaciones.
“Si el contribuyente sabe que tiene un error o un saldo pendiente, debe proceder, sea con la rectificación de la declaración para corregir ante Hacienda la información que coincida con su contabilidad y su actividad, o bien, si es un tema de pago pendiente, proceder con el pago respectivo”, detalló Castro.
Detectar un error y no atenderlo no lo desaparece. Hacienda cruza constantemente la información de sus sistemas y puede encontrar diferencias de forma automatizada.
El marco normativo contempla multas que equivalen al 2% de los ingresos brutos del período anterior por la omisión o presentación tardía de declaraciones, con un mínimo de tres salarios base (¢1.386.600) y un máximo de 100 salarios base (¢46.220.000). A esto se suman intereses fijados por la Administración Tributaria y recargos por las sumas no pagadas a tiempo.
Para reducir estos riesgos, es vital mantener revisiones contables periódicas, conciliar mensualmente los reportes y monitorear el estado de cuenta en la plataforma virtual antes de que se inicie un proceso formal de fiscalización.
