Por: María Esther Abissi.   18 noviembre, 2019

Hace casi dos años, Gonzalo Uribe, oriundo de Cali, Colombia, llegó a Costa Rica con el reto de liderar una subregión recién creada dentro de Kimberly-Clark Latinoamérica, que incluye a más de 30 países.

Ocho meses después, la empresa anunció una inversión de $42 millones en su planta de producción y distribución en Coris de Cartago, deben ser ejecutados en un plazo de dos años.

A Uribe se le reconoce por su gestión e inversión durante el 2019. Foto de Jorge Castillo
A Uribe se le reconoce por su gestión e inversión durante el 2019. Foto de Jorge Castillo

Uribe se trasladó a Costa Rica no solo para estar a cargo de esta inversión, sino también para integrar los modelos de negocio que tienen en el país bajo una misma dirección estratégica.

El principal reto, es lograr el crecimiento rentable del negocio y la consolidación de sus marcas en los 30 países de esta región.

Solo en Costa Rica, Uribe está a cargo de 1.500 empleados y de la producción de 3 millones de pañales diarios y más de 2,5 millones de toallas femeninas.

En la planta de Coris de Cartago, se producen pañales y toallas femeninas para toda la región. Foto de Jorge Castillo
En la planta de Coris de Cartago, se producen pañales y toallas femeninas para toda la región. Foto de Jorge Castillo

A pesar de que este volumen de producción representa un reto, la mano de obra y el talento encontrado en Costa Rica le han permitido a la empresa desarrollar sus proyectos de forma óptima.

Para él, Costa Rica es un país con una mezcla interesante para las empresas.

“La ubicación geográfica del país es privilegiada para quienes pertenecemos a compañías estadounidenses y con unidades de negocio dedicadas a Latinoamérica”. - Gonzalo Uribe.

Además, destacó la oferta de talento capacitado que hay en el país, con amplio manejo de idiomas.

Esto ayuda a las empresas a atender su demanda laboral de manera mas rápida y con mejor calidad.

“Un factor importante de este país es la estabilidad política, jurídica y económica. Además de tener accesos marítimos y terrestres hacia otros mercados”, aseguró.

De acuerdo con Uribe, Costa Rica tiene un potencial de talento humano en el que vale la pena invertir.

El Centro Global de Servicios compartidos emplea a más de 400 personas en San José. Foto de Jorge Castillo
El Centro Global de Servicios compartidos emplea a más de 400 personas en San José. Foto de Jorge Castillo

Según explicó, a pesar de ser un mercado laboral pequeño, se encuentran profesionales jóvenes, con excelente formación y generalmente con buena experiencia, lo que permite cubrir las necesidades de talento de las multinacionales.

El Centro de Servicios Compartidos de Kimberly-Clark inició operaciones para Latinoamérica en el 2008, con un total de 84 empleados.

Entre el 2008 y 2016, creció 50 posiciones y un año más tarde se convirtió en un Centro Global de Servicios Compartidos, que asiste a 42 países. Desde entonces, creció un 340%, pasando de emplear a 135 personas a 460.

“Iniciamos este año con casi 400 empleados y vamos a cerrar el 2019 estimando 500”, aseguró Uribe.

Gonzalo Uribe
Kimberly-Clark
Vicepresidente de la región del Norte de América Latina
La empresa anunció en el 2019 la inversión de $42 millones en dos años (2020-21), para aumentar la capacidad de su planta productora en Coris de Cartago y el Centro Global de Servicios Compartidos.
Nuevos desafíos

Según explicó, en estos dos últimos años, los desafíos han sido diversos.

Están principalmente relacionados a la desaceleración del consumo y a la desvalorización de muchas de las categorías en las que participa Kimberly-Clark.

“Estamos claros de que es una situación coyuntural de consumo, por lo que estamos revisando nuestras estrategias de crecimiento y, a nivel interno, buscamos constantemente eficiencias operacionales que nos permitan mantener la competitividad de cara a nuestros principales competidores”, admitió Uribe.

Para el futuro, vislumbra mayores oportunidades de inversión, tanto en la optimización de procesos como en el reclutamiento de talento humano especializado.

Las inversiones en Costa Rica valoran e incluyen la reducción de trabajo físico, dando paso a labores de mayor valor agregado y especialización, como el reforzamiento de áreas de finanzas y contabilidad, y de otras que requieren el manejo de varios idiomas.

El Centro Global de Servicios Compartidos de Kimberly-Clark atiende desde Costa Rica a 42 países. Foto de Jorge Castillo
El Centro Global de Servicios Compartidos de Kimberly-Clark atiende desde Costa Rica a 42 países. Foto de Jorge Castillo