Por: Paula Umaña.   22 abril
Las coberturas cambiarias buscan proteger a los clientes de las fluctuaciones de las diversas monedas utilizadas en el sector comercial. Fotos: Mayela López
Las coberturas cambiarias buscan proteger a los clientes de las fluctuaciones de las diversas monedas utilizadas en el sector comercial. Fotos: Mayela López

Varias entidades bancarias del país ofrecen a las empresas una opción para protegerse de las fluctuaciones de las monedas, consiste en coberturas cambiarias que se ajustan a las necesidades del cliente.

Este instrumento financiero tiene como principal función proteger a las compañías contra las volatilidades en los tipos de cambio. Es decir, es una herramienta que utilizan las entidades para acordar un precio futuro del tipo de cambio y así eliminar los riesgos cambiarios para las operaciones del sector empresarial que se realizarán meses después.

Por ejemplo, si un cliente o empresa mantiene una deuda en dólares, pero sus ingresos son en colones, a través del contrato de una cobertura cambiaria puede evitar una afectación por posibles volatilidades y la devaluación de la moneda nacional.

Según datos de la Superintendencia General de Entidades Financieras (Sugef), a la fecha solo cuatro bancos están autorizados para emitir derivados cambiarios: Davivienda, Scotiabank, Banco Nacional y BAC Credomatic.

El valor del dólar en Costa Rica ha tenido episodios de relativa volatidad. En el mercado de monedas extranjeras el valor del pasado 21 de abril fue de ¢616,13. Con respecto a la misma fecha del año anterior representa una variación de 8%, porcentaje que está por encima del cambio en la inflación.

Cada una de las entidades ofrece condiciones y plazos distintos, ajustables a las necesidades del cliente. Rodolfo Herrera, director de banca de empresas y mercados globales de Davivienda, explicó que este tipo de coberturas son buscadas principalmente por empresas exportadoras e importadoras que negocian las materias o productos a corto y mediano plazo con sus clientes o proveedores.

Asimismo, algunos factores que presionan a la volatilidad de las monedas como la incertidumbre respecto a un posible acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), el aumento en los precios de las materias primas y el petróleo, las políticas monetarias, entre otros, generan que empresas de varios ámbitos busquen este tipo de instrumentos.

“El régimen cambiario que tenemos hoy es muy distinto del que Costa Rica solía tener, existe mayor flexibilidad cambiaria y esto hace que el riesgo de tipo de cambio se vuelva más relevante. En ese contexto, este producto puede ser una herramienta útil”, comentó Reinaldo Herrera, director corporativo de finanzas del Banco Nacional.

Para el director regional de tesorería de Scotiabank, Amedeo Gaggion, las coberturas cambiarias tienen múltiples ventajas para los clientes entre las que están la mitigación de volatilidades, la programación de presupuestos, mejorar la calificación de riesgo y mantener los márgenes de la empresa.

Opciones bancarias

Actualmente existen diferentes instrumentos financieros para realizar una cobertura cambiaria. En Davivienda, el más utilizado se denomina contrato forward, un “traje a la medida del cliente”, ya que es este quien decide o negocia el monto a proteger y el plazo (3 años máximo en el caso de Davivienda), según explicó Herrera.

“Hemos ido viendo paulatinamente como los clientes están utilizando más esta herramienta. El año de la pandemia no fue la excepción y hay más dinamismo en el mercado”, comentó.

El Banco Nacional maneja plazos mayores a dos días hábiles hasta 360 días con operaciones de dólares-colones o euros-dólares, aunque se está trabajando para ampliar el plazo. Actualmente cuentan con contratos a plazo o forward (con un plazo máximo de 12 meses), permutas cambiarias y permutas de moneda o currency swap. El monto mínimo por transacción es de $25.000.

En el caso de Bac Credomatic, se ofrece el producto desde el segundo semestre del 2020 a los clientes corporativos. Para acceder a la cobertura, la empresa —idealmente— debe contar con una línea de crédito aprobada con el Banco. El monto mínimo por operación en esta entidad es de $100.000 y el plazo máximo permitido es de 12 meses, pero las operaciones se pueden concretar a partir de los 30 días.

La cobertura aplica sólo para operaciones entre dólares y colones, según señaló la vicepresidenta de relaciones corporativas de BAC Credomatic, Laura Moreno.

Por su parte, Scotiabank ofrece el producto a los clientes corporativos, medianas empresas y pymes, con montos desde los $25.000 y con plazos que van desde los 3 hasta los 360 días, según la necesidad de cada cliente.

¿Qué debe contemplar una empresa al realizar una cobertura de tipo de cambio? Herrera aseguró que antes de contratar una cobertura cambiaria, las empresas deben seguir algunos pasos, como hacer una valoración de sus exposiciones de mercado para definir el perfil de riesgo de la empresa, idealmente con acompañamiento profesional de las entidades financieras.

Asimismo, señaló que las empresas deben tener un enfoque a mediano o largo plazo, pues el impacto del tipo de cambio deber verse en trimestres, semestres y plazos aún más largos según el contrato.

Mercado pequeño

Pese a las ventajas que podría ofrecer, Arce comentó que es un producto cuyo volumen continúa siendo pequeño y limitado a cierto tipo de clientes especializados y con mayor conciencia sobre el riesgo cambiario.

Aunque la primera entidad en ofrecerlo fue Davivienda y lo hizo hace más de una década, únicamente los cuatro bancos citados ofrecen el producto, que retoma importancia tras una crisis económica sin precedentes en Costa Rica y el mundo.

Alberto Dent, presidente del Consejo Nacional de Supervisión del Sistema Financiero (Conassif), señaló que se ha tratado de desarrollar un mercado de coberturas cambiarias, pero hay poca gente a la que le resulta atractivo ofrecer o bien adquirir el producto y aún se mantiene como un mercado relativamente pequeño.

“No es un mercado donde tengamos un grupo grande de empresas o personas que anden buscando este tipo de coberturas, a pesar de la conveniencia de que existan para uno más profundo”, dijo Dent.

Para el presidente de Conassif, una de las ventajas para el sistema financiero de que exista este tipo de derivados cambiarios es la estabilidad ante una coyuntura con empresas no generadoras que tienen deudas en dólares, por ejemplo. “Perfectamente podría evitarse que alguna de ellas pudieran entrar en crisis si estuvieran con coberturas cambiarias”, señaló.

Similar opinó la actual superintendente de Sugef, Rocío Aguilar, quien señaló que una de las razones principales de que el mercado no sea más amplio es la percepción del riesgo cambiario de las personas y empresas que podrían demandar estas coberturas.

“En tanto no se perciba que existe un riesgo y no se origina la necesidad de pagar por una cobertura, los productos no encontrarán demanda. La percepción de riesgo irá variando conforme se refleje mayor volatilidad del tipo de cambio en línea con la política del Banco Central”, dijo Aguilar.

Asimismo, según la opinión de Gaggión el producto en el mercado continúa en desarrollo y en los últimos meses se ha observado un significativo interés de los clientes del sector comercial.

“El producto se relanzó a principios del 2020 y hemos visto cada vez más interés y aceptación como una herramienta fundamental en el operar de las empresas con el objetivo de reducir el riesgo cambiario; el producto es fundamental para las empresas que operan en ambiente multimonedas”, aseguró Gaggion.

En cuanto a las regulaciones, se actualizaron recientemente, por lo que tanto Dent como Aguilar señalaron que la estrechez del mercado no se debe a una cuestión de reglas.