Por: Andrea Hidalgo.   15 abril
La capacidad de los gobiernos para apoyar a los bancos se está debilitando. Aunque la voluntad de los gobiernos de la región es apoyar los bancos su capacidad para brindar apoyo se está deteriorando debido a las difíciles condiciones fiscales.Foto shutterstock
La capacidad de los gobiernos para apoyar a los bancos se está debilitando. Aunque la voluntad de los gobiernos de la región es apoyar los bancos su capacidad para brindar apoyo se está deteriorando debido a las difíciles condiciones fiscales.Foto shutterstock

La calificadora de riesgo Moody’s mantendrá con calificación negativa al sistema bancario de Centroamérica y el Caribe debido a que prevé un aumento en la mora de los préstamos de la región para los próximos 12 meses, tan pronto se terminen las medidas regulatorias que permitieron a los bancos diferir los pagos de los préstamos.

Por otra parte, en su informe Moody’s agregó que esta perspectiva también refleja los vínculos entre la calidad crediticia de los bancos en la región y la de sus respectivos gobiernos soberanos, que mantienen calificaciones negativas.

“La rentabilidad de los bancos se beneficiará de un negocio más sólido en cuanto a volumen, pero las ganancias probablemente estarán limitadas por el alto riesgo de préstamos y el aumento de provisiones para pérdidas”, advierte el informe.

Centroamérica más afectada

De acuerdo con las proyecciones de Moody’s, Centroamérica sí recuperará su actividad económica pero a un ritmo más lento que el de los países suramericanos.

La lenta recuperación será una consecuencia del incremento de casos de COVID-19 y el lento despliegue del proceso de vacunación.

Como aspecto beneficioso para la región, el ingreso disponible de los hogares y la actividad comercial se beneficiarán del alto volumen de remesas de EE. UU. Esto respaldará la capacidad de pago de los prestatarios y, por lo tanto, los sistemas bancarios.

Morosidad un riesgo latente

La calificadora anticipa que la morosidad de los préstamos seguirá siendo elevada en la región, mientras continúa el deterioro en las métricas de calidad de activos de los bancos a medida que los gobiernos siguen haciendo cumplir las restricciones de movilidad social para contener la propagación de la pandemia COVID-19.

La capacidad de los deudores para pagar préstamos se debilitará si los esfuerzos no son eficientes y las tasas de infección aumentan.

Adicionalmente las altas tasas de préstamos al sector turístico seguirán presionando los activos calidad, principalmente para aquellas economías dependientes de esta actividad económica.

“Los bancos continúan manteniendo altos volúmenes de préstamos incobrables reservas para absorber nuevos aumentos en los préstamos dudosos, mientras que las remesas de los EE. UU. mitigar los riesgos de los activos respaldando los ingresos de los hogares”, destacó el informe de Moody’s.