El bitcoin ha caído a niveles no vistos desde la reelección de Donald Trump en noviembre de 2024, borrando casi por completo el llamado “Trump bump” que impulsó la criptomoneda tras la victoria electoral del presidente estadounidense.
Hoy, la principal criptodivisa cotiza alrededor de 70.000–72.000 dólares, nivel similar al que tenía antes de que se concretara su triunfo, lo que resume un ajuste de más del 40% desde su máximo histórico de más de 126.000 dólares registrado a inicios de octubre de 2025.
Antes y después del “Trump bump”
Tras la reelección de Trump, el mercado de criptomonedas celebró un clima de expectativas procripto: regulación más flexible, apoyo explícito a la industria y un discurso de impulsar a Estados Unidos como “capital cripto del mundo”.
Ese entorno favoreció una fuerte subida de Bitcoin, que incluso superó la barrera de 100.000 dólares en 2025 y llegó a máximos cercanos a 126.000 dólares en octubre, impulsado, además, por la entrada de capital vía ETFs de Bitcoin y la adopción institucional.
Sin embargo, esa euforia se ha visto anulada por la caída de los últimos meses, que ha devuelto al activo a precios de la época previa a la reelección de Trump.

Factores macroeconómicos y de liquidez
Entre las razones principales de este retroceso se encuentra un cambio de tono en la política monetaria estadounidense.
La reciente nominación de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal ha reactivado expectativas de un entorno de menor liquidez y tipos “más altos por más tiempo”, lo que reduce la competitividad de activos de alto riesgo como Bitcoin frente a rendimientos sin riesgo.
Al mismo tiempo, hay un deterioro general del apetito por el riesgo: las acciones tecnológicas y el Nasdaq han corregido fuerte y eso ha transmitido nerviosismo al universo cripto.
Sumado a esto, el mercado cripto ha registrado salidas masivas de fondos en ETFs de Bitcoin, con flujos negativos que reflejan que los inversores institucionales están retirando dinero y reduciendo exposición.
Analistas como Alex Saunders, de Citi Research, señalan que “la falta de nueva demanda institucional y la sensibilidad a la caída de las acciones y el riesgo geopolítico pesan sobre Bitcoin”.
Ola de liquidaciones, apalancamiento y sentimiento negativo
Otro factor clave ha sido la oleada de liquidaciones de posiciones apalancadas.
El 10 de octubre de 2025 se produjo una de las mayores liquidaciones de apuestas apalancadas en cripto, con unos 19.000 millones de dólares en posiciones eliminadas tras la escalada de tensión por aranceles y comentarios de Trump sobre comercio internacional.
Ese episodio dejó al mercado más frágil, con menos capacidad de absorber nuevas caídas y mayor vulnerabilidad a movimientos bruscos.
En paralelo, el sentimiento de inversión registra niveles de miedo extremo. Datos de analistas de mercado señalan que Bitcoin ha caído alrededor de un 18‑20% en 2026, con un flujo de ventas que se alimenta de pérdidas técnicas y de la pérdida de soportes clave por debajo de los 80.000‑84.000 dólares.
Política y percepción de riesgo en el ecosistema
Aunque la administración Trump ha sido teóricamente pro‑cripto, el impacto de sus decisiones comerciales y sus duras posturas arancelarias han generado episodios de incertidumbre macro y riesgo geopolítico, que en la práctica han llevado a los inversores a refugiarse en oro, dólares y bonos, no en Bitcoin.
Además, el sector cripto enfrenta aún dudas regulatorias en Estados Unidos, con diálogos entre el gobierno y la SEC que no han disipado del todo el temor a medidas restrictivas futuras.
El bitcoin está hoy en su nivel más bajo desde la reelección de Trump porque la euforia inicial impulsada por la victoria electoral y el componente procripto del Gobierno se ha visto superada por un entorno macro más restrictivo, salidas masivas institucionales, una fuerte oleada de liquidaciones apalancadas y un clima de aversión al riesgo generalizado que afecta también a las tecnológicas y a otros activos de alto riesgo.
