En 1971, en el cantón herediano de Flores, nació el grupo de baile costarricense El Floreño, una organización que, a lo largo de sus 55 años de historia, ha representado al país mediante la danza folclórica.
Este trabajo los ha llevado a diversas giras internacionales, como la que están realizando este mes de enero en Chile.
La agrupación se encuentra actualmente en la ciudad de Llanquihue, al sur de ese país sudamericano, para participar en la edición número 31 del Encuentro Internacional de Folclore Junto al Lago Hermenio Ruiz Leiva. En este evento comparten escenario con grupos folclóricos de Chile, Panamá, Polonia y Uruguay.
Para su participación en ese festival, El Floreño se integró a Festifolk, una organización con sedes alrededor del mundo que promueve intercambios culturales.
Así lo explicó María José García, directora de la agrupación, en una entrevista con Lab de Ideas en la que detalló que, para poder ser parte, El Floreño debió costear los boletos aéreos:
“El año anterior realizamos un bingo para reunir fondos y cubrir todo lo necesario para venir acá. Los chicos también apoyaron para el pago de los boletos. El festival nos respalda con hospedaje y transporte, pero nosotros también debemos hacer ese esfuerzo para poder venir”, dijo desde Llanquihue.

Cuatro bailes
Para llegar a Chile en su máximo nivel, los integrantes de El Floreño ensayaron durante todo el 2025 bajo la guía del coreógrafo y folclorista Roy Benavides, quien diseñó las coreografías y los trajes típicos que la agrupación presenta ante el público chileno.
Según detalló la directora, la primera coreografía corresponde a una sección patria enfocada en la independencia de Costa Rica, en la que se utiliza un traje con los colores blanco, azul y rojo. El segundo baile representa las fiestas patronales del Valle Central y busca proyectar la esencia del país.
El tercer segmento, denominado Grano de Oro, destaca al café costarricense y su importancia histórica. Finalmente, la agrupación cierra con Terruño, una presentación que —en palabras de García— “rinde homenaje al país que nos vio nacer y continúa inspirándonos”.
“Llevo muchos años bailando folclore y dedicándole una gran pasión al arte de la danza folclórica costarricense”, dijo a este medio Andrey Gamboa, uno de los bailarines de la agrupación, también desde tierras chilenas. “Siempre me he sentido muy orgulloso de dónde vengo y de representar lo que somos los costarricenses”.
“En la gira hemos tenido la oportunidad de recibir talleres culturales con las otras naciones que nos acompañan, y Costa Rica ya impartió su propio taller. Todo lo que hemos vivido nos ha permitido aprender de los demás para unirnos entre todos”, agregó.
El futuro de El Floreño y el folclore costarricense
Ahora, la agrupación buscará aprovechar los conocimientos adquiridos en esta experiencia y otras similares —como su presentación anual de noviembre pasado— para fortalecer sus espectáculos en Costa Rica y gestionar nuevas invitaciones a eventos internacionales en 2027.
Además, los bailarines continuarán con presentaciones a nivel local, las cuales se anuncian a través de las redes sociales del grupo.
García destacó que una de las principales formas de apoyo es asistir a los espectáculos folclóricos:
“La forma de apoyo más importante para nosotros es que el pueblo costarricense asista a las presentaciones de los diferentes grupos de folclore, no solamente de El Floreño, sino que conozca cuáles agrupaciones existen en su comunidad, qué presentaciones están realizando y dónde se van a presentar”.

Asimismo, subrayó la importancia del respaldo institucional, tanto municipal como gubernamental, y destacó como ejemplo a la municipalidad de Llanquihue que apoya activamente el folclore chileno, por lo que invitó a que este tipo de respaldo se extienda en Costa Rica:
“Nosotros contamos con el apoyo de la municipalidad de Flores y siempre se lo vamos a agradecer. Parte de los vestuarios que traemos acá, como el correspondiente a la temática del café, se pudieron obtener gracias a ese aporte”, dijo García.
La directora también hizo un llamado a las comunidades costarricenses para que se involucren más con la cultura local y sus raíces:
“Ojalá el pueblo pueda apoyar un poco más el folclore, sentir mayor interés por este tipo de espectáculos y conectar con nuestras raíces; eso es lo que nosotros intentamos hacer”, concluyó.