Lab de Ideas con apoyo del Life Sciences Forum — La inversión extranjera directa (IED) es uno de los pilares de la economía costarricense desde hace más de treinta años. En los últimos cuatro, el monto que ha ingresado al país a través de ella ha oscilado entre los $4.400 y los $5.121 millones, con el sector de ciencias de la vida como uno de los que más ha destacado por su crecimiento.
Según la Coalición Costarricense de Iniciativas de Desarrollo (CINDE), en 2025 este fue uno de sectores que más proyectos nuevos concentró, al representar el 26% de las nuevas multinacionales apoyadas por la agencia y el 27% de las reinversiones en expansión y nuevas plantas.
“El ecosistema costarricense es una fuente de atracción de nuevas inversiones. Con las empresas que ya están aquí, muchos proveedores se preguntan por qué exportar desde otro país hacia Costa Rica cuando, desde aquí, pueden atender no a una o dos, sino a 15 o 20 empresas fabricantes en un solo lugar, reduciendo costos de todo tipo”, dijo el presidente del Clúster de Dispositivos Médicos de Costa Rica, Andrés Acuña, en entrevista con EF. “Sin embargo y con los retos que estamos enfrentando, tenemos que involucrarnos para mejorar nuestra competitividad”.
Más de 100 empresas
El año pasado, Costa Rica alcanzó las cien empresas multinacionales especializadas en ciencias de la vida con operaciones activas. El sector hoy alcanza los $10.900 millones en exportaciones, los casi 63.000 empleos directos y la presencia en 17 subsectores productivos. Además, 18 de las 35 principales empresas medtech del mundo tienen operaciones aquí.
Ese éxito, sin embargo, plantea preguntas sobre hacia dónde apuntar y cómo consolidar la permanencia de las compañías en suelo nacional, ante los retos de una nación costosa en comparación a otros competidores, y de un mercado que exige talento cada vez más especializado.
Así lo apuntó Juan Carlos Rodríguez, director de Operaciones para LATAM de ECI: “El reto más importante que experimentamos es que el crecimiento de la industria es mucho más rápido que el crecimiento del entorno nacional”.
“Si vemos hacia atrás, cuando la industria de dispositivos médicos inició en Costa Rica se trataba principalmente de mano de obra de bajo costo. Hoy hablamos de tecnologías que no tienen nada que envidiarle a países desarrollados en cuanto al nivel tecnológico de la producción y el reto es hacer frente a las nuevas necesidades de esas operaciones”.
Amparado en ello, en noviembre de 2025 ECI inauguró un laboratorio especializado para pruebas de producto y empaque de dispositivos médicos, el primero de tipo comercial en el país.
Según Rodríguez, “identificamos la necesidad a nivel regional, pues todos los clientes y manufactureras de acá debían enviar cada producto, nuevo o con cambio, a laboratorios en Estados Unidos para realizar pruebas, asumiendo riesgos de daño en el transporte y atrasos. Nosotros trajimos ese servicio a Costa Rica”.

El desafío del talento y los costos
El anterior ejemplifica el tipo de servicios hacia los que el país puede orientar su estrategia, señala Acuña. “Nuestra forma de competir no puede basarse en costos, sino en la capacidad de ofrecer mayor valor pero para lograrlo, es necesario construir una estrategia país”.
CINDE coincide con esta visión. Su directora de Clima de Inversión, Vanessa Gibson, afirmó que la clave está en desarrollar un ecosistema en conjunto —que integre empresas, instituciones públicas y academia, entre otros actores— no solo para atraer nuevas compañías, sino para sostener el crecimiento de sus operaciones en el tiempo.
“Resulta crítico que la estrategia país evolucione hacia la atracción deliberada de proveedores estratégicos internacionales que complementen y eleven la sofisticación del ecosistema productivo. La dinámica ya no se limita a atraer operaciones de manufactura, sino a consolidar un ecosistema completo donde los suplidores juegan un rol clave en la eficiencia, innovación y resiliencia de las cadenas de valor”, dijo.
En la misma línea la gerente de Asesoría de Inversión de CINDE, Ana Romero, señaló que el enfoque permitirá “generar inversión no solo a través de empresas de producto terminado, sino también de sus suplidores, que llegan a completar el ecosistema”. Esto se traduce en una menor dependencia de cadenas de suministro externas, tiempos de respuesta más ágiles y un mayor control de calidad, entre otros.
Por ello la Coalición lo detectó como el siguiente paso y ya ha comenzado a identificar y acercarse a proyectos en esa dirección: “Empresas como Harland Medical, especializada en recubrimientos hidrofílicos; Solesis, en biomateriales textiles implantables; MGS, en moldeo por inyección y manufactura por contrato; Accudyn Products, en moldeo por inyección; Cretex Medical, en manufactura por contrato; y Trelleborg, en moldeo de silicona y ensamble, representan precisamente el tipo de suplidor con capacidades clave que el ecosistema necesita para madurar”.
Reto local
Andrés Acuña agrega, como uno de los pendientes más importantes en dicho objetivo, al desarrollo de empresas locales que también puedan suplir y competir globalmente:
“A pesar de los 35 años produciendo dispositivos médicos que tenemos, solo una empresa totalmente nacional con producto de marca propia, exporta; un solo OEM tico. En Irlanda, por ejemplo, hay un desarrollo mucho mayor con empresas compitiendo a nivel mundial. ¿Cómo se logró esto? con una estrategia país con beneficios que impulsaron el crecimiento. Es necesario que apuntemos a ello”.
En esa línea, la directora de CINDE añadió que es necesario impulsar políticas y mecanismos que fomenten el emprendimiento tecnológico, faciliten el acceso a financiamiento, fortalezcan la vinculación con centros de investigación y promuevan la transferencia de conocimiento desde las multinacionales.
Esa discusión es, precisamente, la que abordará el próximo Life Sciences Forum 2026 que se realizará el 4 de junio en el Centro de Convenciones.
Según Gibson, el evento “buscará visibilizar y fortalecer la capacidad del ecosistema nacional como referente en la industria médica, con todos los actores importantes en la mesa: OEMs, suplidores, subcontratistas y academia, etcétera”.
En el encuentro se abordarán los temas que moldean el futuro del sector en automatización, inteligencia artificial, Big Data, nuevos materiales, regulación sanitaria e inversión e investigación, entre otros.
“No nos estamos enfocando en el pasado de la industria, sino en traer expertos que hablen, en medio de toda la complejidad global actual, sobre cómo el sector visualiza su evolución y su permanencia”, destacó Gibson. “El objetivo es que la discusión local de nuestro ecosistema comience a prepararse para la siguiente generación de dispositivos médicos”.
Esta será la quinta edición del foro, que desde 2013 ha reunido a más de 1.400 líderes.
“Hace poco conversé con un grupo de empresas en Estados Unidos que comentaban que en ningún otro país existe hoy un ecosistema como el que hay en Costa Rica”, contó Acuña, como cierre e invitación al evento. “Sin embargo, tenemos que asegurarnos de que los principales insumos estén disponibles. El clúster está muy involucrado mejorar la competitividad pero esto no puede ser un esfuerzo único: necesitamos un impulso nacional y ese es un diálogo que debemos abrir en todos los niveles y con espacios como este”, concluyó.
Artículo realizado con el apoyo de Life Sciences Forum. ‘Lab de Ideas’ es una sección que destaca iniciativas de marcas y empresas en Costa Rica. El contenido editorial está diseñado para ser útil, y también hay espacio para mensajes comerciales curados, acompañados; diferentes.