Mariella Piedra soñaba que el día de su matrimonio, su camino hacia el altar transcurriera en una iglesia elegante con un violinista tocando de fondo. Sin embargo, y como en aquella época ella y su prometido estaban “raspando la olla”, tuvieron que poner un cassette.
Así es como el músico costarricense e hijo de Mariella, Andrés Maroto, describe la historia que despertó su interés por aprender a tocar el violín, el instrumento con el que este 2026, y a sus 20 años, viajará a especializar sus estudios en el Real Conservatorio de Escocia.
“Creo que mi historia con la música comienza desde antes de nacer. Cuando yo era pequeño, mi mamá me contaba esa anécdota y escuchándola fue que me nació una espinita por tocar el violín”, comentó Andrés en una entrevista con Lab de Ideas.
A los siete años, Maroto ingresó a sus primeras clases de formación en el Instituto Nacional de la Música, donde practicó hasta los diez años, edad en la que comenzó a estudiar violín en la Universidad de Costa Rica:
“A los diez entré a la etapa preuniversitaria. Allí uno se forma y, al final, le dan un título. Esa etapa la terminé en 2024 e hice de una vez las audiciones para entrar a violín como carrera universitaria, también en la UCR”.

Andrés dice que el camino recorrido hasta alcanzar su potencial actual ha requerido un esfuerzo constante, disciplina y el gran apoyo de su mamá, pues según contó el joven oriundo de Cartago, tenía que buscar formas de trasladarse inicialmente hasta el instituto y luego a la universidad durante las horas pico, con horarios ajustados y sin descuidar sus obligaciones del colegio.
Sin embargo, reconoció que esta experiencia, junto con su participación en festivales internacionales como el Campamento de Jóvenes Talentos Reina Sofía, en España, “le dieron la chispa” que lo llevó a pausar sus formación en Ingeniería Mecatrónica en el Tecnológico de Costa Rica para buscar y obtener la beca con la que ahora estudiará en Escocia.
“Cuando uno es pequeño no se da cuenta de muchas cosas, pero gran parte de todo esto es por mi mamá y mi papá, que, aunque tiene un trabajo muy estresante, también ha estado presente siempre”, dijo.

El proceso de la beca
Andrés señala fue él quien buscó la manera de audicionar para distintas instituciones durante su primer semestre de universidad, hasta ser aceptado por el Real Conservatorio de Escocia con una beca del 83%.
“Me decidí por el Real Conservatorio de Escocia porque es uno de los mejores a nivel internacional. Ofrece una formación muy completa que me permite crecer no solo como violinista, sino también como músico de orquesta, que es algo muy fuerte en esos ámbitos”, aseguró.
Asimismo, y dado que la beca es parcial y solo cubre los costos de la carrera, Andrés y su familia se encuentran en búsqueda de patrocinios y apoyos de empresas que les permitan cubrir los gastos de vivienda y manutención.
“Buscamos organizaciones que quieran convertirse en aliados, pues tenemos que completar los pagos antes del inicio de las clases, el próximo 21 de setiembre”, explicó a este medio.

El joven aseguró que parte de su sueño es retribuir a Costa Rica y a sus instituciones todo lo que aprendió gracias a ellas pues, además de convertirse en músico de orquesta, se ha interesado en ser profesor para inspirar a niños que sueñan, al igual que él, con dedicarse a la música:
“A un niño que sueñe con la música le diría que la motivación tiene que venir de uno mismo, porque si uno la encuentra en otras personas lugares, siempre se va a quedar esperando. Uno debe encontrar la manera de seguir creciendo, estudiando y demostrar lo que se puede llegar a hacer a través del proceso”, concluyó.
Para contactar a Maroto, los interesados pueden escribir al número +506 7143 4161 o al correo de su madre Mariella, mariella.piedra2015@gmail.com.
