En la comunidad indígena de Alto Quetzal de Chirripó de Turrialba, caminar varias horas para acceder a una escuela o varios días para llegar a un hospital es una realidad cotidiana.
Según datos del Índice de Desarrollo Social, publicado por Mideplán en 2023, el distrito de Chirripó aparece entre los que registran el índice de desarrollo social más bajo de los 490 distritos del país: aquí la pobreza extrema, la baja cobertura de servicios básicos y las dificultades de acceso geográfico impactan la vida de más de 10.000 habitantes.
“Este territorio, que es tres veces más grande que Turrialba y tiene más de 60 localidades, presenta datos muy duros”, dijo a EF Isaura Cordero, presidenta de la Asociación Pro-Red de Albergues Indígenas.
Por ello, y ante esa realidad, varias organizaciones y empresas privadas se han unido para procurar una mejora en la atención de estas personas.
Uno de los proyectos en esa vía es el de albergues humanitarios, que ha venido a atender a quienes que deben caminar varios días para llegar a los servicios esenciales.
Desde 2022, cuando se consolidó este modelo, estos atienden a aproximadamente 100 personas por mes que reciben techo y alimentación durante su camino.
Los albergues empezaron a operar en la comunidad de Alto Pacuare (a la que solo entra un bus por semana) y luego en Turrialba centro, desde donde se brinda atención a quienes llegan desde los territorios para recibir atención en el hospital William Allen, entre otras necesidades.
El tercero de los espacios, que ahora está ubicado en Alto Quetzal, se inauguró el pasado lunes 19 de enero.
“La violencia estructural hace que a la zona no lleguen mayores ayudas sociales, educativas o productivas y por eso es que los albergues se han vuelto un espacio tan importante”, añadió Cordero.
Con gestión de negocio
A este proyecto se han unido organizaciones como Coopenae Wink, el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (CATIE), la Municipalidad de Turrialba y empresas privadas, quienes han trabajado para que los espacios “sean más que un albergue”.
Uno de los ejes del proyecto ha sido instalar talleres que permitan que los habitantes de la zona puedan generar sus propios ingresos: el albergue de Alto Pacuare, por ejemplo, tiene espacios de pesca de trucha; mientras que el de Alto Quetzal capacitará a los miembros de la comunidad en confección de artículos con cueros reutilizados de asientos de avión —donados por la aerolínea Southwest— y en reparación de bicicletas. Esto último se hará gracias a empresas como Shimano y el ciclo San Nicolás.
“Los albergues se trabajan bajo un modelo de gestión de negocios”, dijo a EF Gustavo Marín, jefe de Sostenibilidad de Coopenae. “Por eso, cuando vimos que había una oportunidad a través de la donación de los cueros por parte de Southwest, nos ilusionamos muchísimo: ahí es donde entró el CATIE como institución formadora y con ello habilitamos los talleres que buscarán traer desarrollo económico”.
Por su parte, Israel Segura, líder de la comunidad de Alto Quetzal, agregó que “esto significa descanso, trabajo y oportunidades”:
“Hoy los jóvenes pueden capacitarse aquí mismo y atender a su comunidad sin tener que irse lejos y tener que caminar por horas, ya que no tienen recursos para pagar transporte y pasar las noches. Nosotros lo que queremos son oportunidades, queremos aprender y estamos felices de que haya empresas que nos quieran acompañar en este camino”.
El papel del trueque
El albergue operará bajo la modalidad de trueque: esto permitirá que, “aplicando ese milenario arte”, tanto la población local pueda acceder a productos que no se cosechan en su comunidad, como la que está en el albergue de Turrialba pueda consumir lo que suele comer tradicionalmente, durante su estancia en el centro.
Cordero explicó que con este método, “si una familia trae tres kilos de yuca de las que cosecha en su casa, se llevará de vuelta tres kilos de arroz, azúcar o frijoles”:
“Nosotros traeremos los alimentos hasta la montaña sin que ellos paguen transporte y todo lo que recolectamos aquí lo llevaremos al albergue de Turrialba para apoyar a las familias hospitalizadas y a los acompañantes de pacientes”, finalizó.