La compañía de origen costarricense Alimentos Prosalud trazó una hoja de ruta con la meta de incrementar sus ventas e ingresos en un 50% para el año 2029. El plan operativo de la firma contempla como eje central profundizar su presencia en mercados internacionales, diversificar su oferta de productos y renovar su infraestructura tecnológica y logística.
Fundada en Puntarenas hace cinco décadas, la empresa cuenta actualmente con una plantilla de más de 1.600 colaboradores y exporta sus productos a más de 13 países en América, el Caribe, África y Europa. No obstante, la estrategia al cierre de esta década busca transformar la operación local en una plataforma multinacional de alimentos.
“La ambición de crecer un 50% implica no solamente vender más, sino entrar en nuevos mercados, desarrollar nuevas oportunidades de negocio y transformar las capacidades que tenemos detrás de ese crecimiento”, explicó Rodrigo Larios, CEO de Alimentos Prosalud en un comunicado de prensa.
Para acelerar la penetración fuera de Costa Rica, la empresa reforzó su estructura en Estados Unidos —uno de sus destinos clave— mediante la apertura de una oficina comercial en Dallas, Texas, con el fin de acercar la gestión de ventas y mercadeo a los clientes locales. En ese mercado, la firma posicionó la marca de origen costarricense Tonnino dentro del segmento de atún gourmet.
De forma paralela, la corporación identifica a Sudamérica como la siguiente región estratégica para expandir su red de distribución y consolidar nuevas alianzas comerciales.
Como parte de este crecimiento en el exterior, la compañía diversificó su portafolio original centrado en el atún y las sardinas. Actualmente compite en seis categorías: atún, sardinas, salmón, alimento húmedo para mascotas, harina y aceite de pescado.
Modernización logística y arraigo regional
Para sostener el incremento en los volúmenes de exportación, la empresa incorporó herramientas de inteligencia artificial aplicadas a la gestión de la cadena de suministro (supply chain). Asimismo, avanza en el rediseño de sus procesos de abastecimiento junto a la consultora EY y trabaja con la firma especializada Dennis Group en el desarrollo técnico de una nueva planta de producción.
Pese al foco en la internacionalización, la base operativa principal de la compañía se mantendrá en Puntarenas, donde labora más de un 85% de su personal directivo y de planta, generando además unos 5.000 empleos indirectos en la Región Pacífico Central.
Como parte de este proceso de reestructuración y proyección hacia el exterior, la firma presentó además una actualización de su identidad corporativa bajo el nombre abreviado APS, con la que busca unificar la presentación de sus marcas ante clientes y distribuidores internacionales.
