Por: .   16 abril, 2017
 Un salón de la terminal de primera clase de la aerolínea Lufthansa en Frankfurt, Alemania. En el nivel más básico, los salones de descanso en los aeropuertos son lugares utilizados para responder el correo electrónico o hacer una llamada lejos del bullicio.
Un salón de la terminal de primera clase de la aerolínea Lufthansa en Frankfurt, Alemania. En el nivel más básico, los salones de descanso en los aeropuertos son lugares utilizados para responder el correo electrónico o hacer una llamada lejos del bullicio.

Los batidos de mango son tentadores. Los suaves pretzels atraen desde un estante de madera. Hay platones de salmón ahumado escocés, salchichas, tocino, huevos, waffles , panqueques, cruasanes, y queso al lado de frascos de mermeladas hechas en casa y una charola de miel de colmena.

Así empieza una mañana de sábado en una sala de descanso de primera clase de Lufthansa en el Aeropuerto de Fráncfort, Alemania, donde uno puede pasar las horas en el bufé, en una sala dormitorio o tomando una ducha caliente (batas y pantuflas a su disposición).

Hay cabinas de trabajo privadas, un bar, sala de fumadores y una estación de dulces donde recipientes de cristal rebosan de gomitas, bombones y bolas de chocolate. ¿Qué pudiera ser más dulce, concluye uno con un asombro similar al de Wonka, que una sala de descanso de primera clase? Una terminal de primera clase.

La First Class Terminal de Lufthansa, también en el Aeropuerto de Fráncfort, es como una sala de descanso mejorada. Cuando una persona llega, un valet estaciona su auto, un asistente personal lo registra y lo acompaña a través de seguridad. Dentro hay las comodidades que se encuentran en las salas de descanso de primera clase de la aerolínea y más, incluida una tina de baño con un pato de goma (codiciado por niños y viajeros de negocios por igual), un comedor con alimentos preparados por chefs con estrellas Michelin y un bar con más de 120 tipos de whisky.

Cuando es hora de su vuelo, la persona no tiene que caminar hacia la puerta de embarque; la lleva un chofer, habitualmente en un Porsche o un Mercedes.

Para aclarar lo obvio, la mayoría de las salas de descanso de los aeropuertos no son tan elegantes. Felizmente, no todas son solo para viajeros de primera clase. En algunas, uno puede recibir tratamientos de spa y cenar sobre manteles blancos.

En otras, se tiene suerte si se encuentra un silla y un plátano. En el nivel más básico, las salas de descanso son lugares para responder correos electrónicos o hacer una llamada alejados del barullo de la puerta de embarque. Pero, en su mejor expresión, las salas de descanso son destinos en sí mismas.

¿Qué es una sala de descanso?

Cuando la gente piensa en las salas de descanso de los aeropuertos, habitualmente piensa en clubes que pertenecen a una aerolínea individual, como el American Airlines Admirals Club, o el United Club. Pero difícilmente son las únicas.

American Express, por ejemplo, tiene la red Centurion Lounge: clubes de aeropuerto modernos con detalles de color y alimentos y bebidas de inspiración local, en ciudades que incluyen a Dallas, Houston, Las Vegas, Miami, Nueva York, San Francisco y Seattle.

Este año, American Express planea abrir su primera sala de descanso internacional en el Aeropuerto Internacional de Hong Kong. También abrirá una sala de descanso Centurion en el Aeropuerto Internacional de Filadelfia, y la salas de descanso en el Aeropuerto Internacional de Seattle-Tacoma será ampliada para incluir comodidades como una suite de ducha privada y un bar completo.

Las aerolíneas también comparten salas de descanso. Star Alliance, por ejemplo, tiene casi 30 aerolíneas miembros (United Airlines, Thai Airways y Swiss International Air Lines, entre ellas) y salas de descanso en ciudades como Los Ángeles y Río de Janeiro.

Además, los viajeros con estatus oro y quienes realizan vuelos internacionales en clase ejecutiva o primera clase en las aerolíneas miembros pueden visitar cualquier sala de descanso que muestre el logotipo Star Alliance.

Y luego están las salas de descanso independientes para los viajeros de cualquier aerolínea, que viajan en cualquier clase. The Club, por ejemplo, es una cadena de salas de descanso de servicio con un pase por día en el Aeropuerto Internacional de Dallas/Fort Worth, el Aeropuerto Internacional de Orlando (Florida), el Aeropuerto Internacional Logan de Boston y otros aeropuertos.

Airspace Lounge es otra marca de servicio por día, disponible en ciudades como Cleveland, Nueva York y San Diego. También, USO tiene salas de descanso en algunos aeropuertos para miembros de las fuerzas armadas estadounidenses y sus familias.

¿Cómo entro?

Con un boleto de clase ejecutiva o de primera clase: en general, si usted está en un vuelo internacional de clase ejecutiva o de primera clase en una operadora importante, su pase de abordar le dará entrada a la sala de descanso de la aerolínea.

En ciertos casos, puede usar la sala de descanso de una aerolínea en la misma alianza, pero asegúrese de leer las reglas. Los miembros de Star Alliance, por ejemplo, no tienen permitido usar las salas de descanso de primera clase de Lufthansa o la terminal de primera clase en Fráncfort.

Con una tarjeta de crédito: para los viajeros frecuentes, pagar unos cuantos cientos de dólares al año por una tarjeta Visa o American Express bien podría valer la pena, no solo por los puntos de recompensa, sino también por privilegios como el acceso a las salas de descanso.

Considere la tarjeta Chase Sapphire Reserve. Relativamente nueva, cuesta $450 al año, aunque parte de eso le es devuelto: cuando gaste en cosas relacionadas con viajes como taxis y habitaciones de hotel, verá esos costos deducidos del estado de cuenta de su tarjeta, hasta $300 al año. La tarjeta tiene otros privilegios también, incluida la pertenencia a Priority Pass Select, que tiene más de 1.000 salas de descanso en todo el mundo.

Por supuesto, pudiera simplemente comprar una membrecía anual a Priority Pass, pero la tarifa es de al menos $99, más $27 cada vez que los visite (si lleva un invitado son otros $27), y no recibiría los beneficios adicionales de la tarjeta Chase.

Las tarjetas de crédito que llevan la marca de una aerolínea podrían incluir acceso a las salas de descanso (como la Citi/AAdvantage Executive World Elite MasterCard de $450, la cual viene con una membrecía al American Airlines Admirals Club). Otra opción es American Express Platinum. Cuesta $450 al año y tiene veintenas de privilegios, incluido el acceso a la Global Lounge Collection.

Con un pase por día: ciertas salas de descanso permiten a los viajeros comprarlos. El de The Club cuesta $40 (aunque la admisión es gratuita para los miembros de Priority Pass, Diners Club International y Lounge Club).

Las salas de descanso de Airspace empiezan en unos $20 por día. Si tiene una tarjeta de crédito o débito American Express, puede comprar un pase por día para un Centurion Lounge ($50). También pudiera comprar pases por día para clubes con la marca de las aerolíneas. Las salas de descanso y casas club de Virgin America cuestan entre $30 y $75 para adultos sin estatus.

American, Delta y United cobran $59 en ubicaciones selectas (aunque cuando una sala de descanso está muy ocupada, pudiera no aceptar los pases por día).

Membrecía anual

El costo de una membrecía de club anual habitualmente depende de su estatus en el programa de lealtad de la aerolínea, si se trata de una membrecía nueva y si incluye a su cónyuge o familia. United, por ejemplo, cobra a sus miembros del programa de más bajo nivel $550 (o $1.100 con cónyuge).

La membrecía para los miembros Premier 1K es de $450 (o $1.000 con cónyuge). Sería mejor que pagara una tarjeta de crédito de viajes como la Platinum de American Express: cuesta lo mismo o menos (e incluye un crédito para tarifas en aerolíneas de $200 para imponderables como maletas documentadas y alimentos en vuelo), y le da varios beneficios, incluido un crédito de $100 para el costo de Global Entry ? el programa de Protección Fronteriza y Aduanas de Estados Unidos y acceso a más de una marca de salas de descanso.