Por: Jéssica I. Montero Soto.   22 mayo, 2019

Las iniciativas de vida saludable siempre han chocado con la escasez de tiempo, pero ahora, una tendencia de negocios de elaboración y entrega de comidas ha encontrado su nicho en este conflicto de querer comida casera y no tener tiempo para cocinar.

Good Food se dedica a la preparación, empaque y distribucion de comida saludable, mediante planes con opciones de hasta 21 días seguidos. Foto de Jorge Castillo
Good Food se dedica a la preparación, empaque y distribucion de comida saludable, mediante planes con opciones de hasta 21 días seguidos. Foto de Jorge Castillo

De acuerdo con el estudio El futuro de la comida, publicado por el proveedor de investigación de mercado Euromonitor International, el mundo está frente a un cambio significativo de la alimentación como negocio.

Michael Schaefer, director global de Alimentos y Bebidas de Euromonitor, afirmó que en el siglo XXI se está experimentando un aumento en las comidas frescas preparadas, espacios ambientados y comercio móvil.

“A medida que los consumidores conocen mejor la comida, existe una demanda de que refleje este mayor conocimiento y lo haga con calidad, en términos de variedad, ingredientes, estacionalidad y frescura”, explicó.

En Costa Rica existen servicios de comida fresca, saludable y gourmet que operan con éxito en el área metropolitana, con sistemas por pedido diario o con planes de alimentación ligados a otros servicios. Estas operaciones tienen entre 20 y 200 clientes todos los días y basan sus planes de mercadeo en el boca a boca y en su gestión de redes sociales.

EF identificó al menos una docena, de los cuales Good Food, Food Sudio, Slim Box, Kuker y Alavida respondieron consultas sobre sus modelos de negocio. Otras empresas locales en este segmento son Baraná, Paleo, Sanahorias, Fara, Nutrición To Go y Pimiento Rosa.

Estas empresas encontraron su nicho gracias a diferentes manifestaciones de necesidades en el mercado. Está el caso de Slim Box, que nació de un consultorio de nutricionistas. Los profesionales encontraron que esta herramienta ayudaría a sus pacientes, quienes no estaban alcanzando sus metas debido a la escasez de tiempo para cocinar y para hacer las compras adecuadas a sus necesidades.

En cambio, Alavida surgió cuando los fundadores llegaron al país provenientes de España y sus amigos los convencieron de utilizar su formación culinaria para diferenciarse en el mercado de comidas preparadas a pedido. Entonces, la oferta de esta empresa es la elaboración de platos de con técnicas de alta cocina, pero para consumo diario.

Esta ensalada griega tiene falafel, humus, pepino con tzatziki, fetta y vegetales. Es uno de los platos de Alavida. Apuestan por un modelo de negocio de alta cocina para consumo cotidiano. Foto: Alavida para EF
Esta ensalada griega tiene falafel, humus, pepino con tzatziki, fetta y vegetales. Es uno de los platos de Alavida. Apuestan por un modelo de negocio de alta cocina para consumo cotidiano. Foto: Alavida para EF
Proceso de cambio

La revisión de datos globales hecha por Shchaefer incluyó seis consideraciones básicas del entorno cambiante alrededor de los alimentos:

-Las comidas frescas preparadas como creadoras de marca: Los consumidores están atribuyéndole más valor y más importancia a las empresas y marcas que les proveen estas opciones.

-Masificación del modelo de negocio de los restaurantes: los otros negocios de comida (supermercados) serán más parecidos a los restaurantes en su forma de adaptar espacios, organizar la producción, ofrecer los productos.

-Pasar de la compra de alimentos a la provisión de comida: El consumidor pasará de ir periódicamente a uno o varios supermercados a contar con un rango amplio de espacios y oportunidades para recibir comidas frescas, preparadas bajo demanda.

-Las meriendas y bocadillos siguen siendo importantes: Los consumidores seguirán preocupados por resolver sus necesidades respecto a los alimentos, esto incluye todos los tiempos de comida, también las meriendas. Los negocios deberían considerar este componente en su oferta.

-Sostenibilidad y redefinición de indulgencia respecto al concepto de alimentación: Comprar comidas preparadas dejará de ser visto como un lujo o para ocasiones especiales. Esto afectará la percepción del consumidor sobre el impacto de los empaques, cadenas de producción y la frecuencia del gasto.

Good Food está apostando por crecer dentro y fuera del país mediante el formato de franquicias. Ya abrió en Bogotá, Colombia. Foto de Jorge Castillo
Good Food está apostando por crecer dentro y fuera del país mediante el formato de franquicias. Ya abrió en Bogotá, Colombia. Foto de Jorge Castillo
Negocios en acción

Schaefer aseguró que la transformación del negocio de comidas se desarrolla sobre tres pilares: restaurantes, tiendas de conveniencia/supermercados y servicios de preparación y entrega. Sin embargo, son estos últimos los que se han visto más favorecidos por las tendencias y el auge del comercio móvil y la innovación tecnológica.

Las cinco empresas entrevistadas por EF corresponden a este modelo de negocios, son de fundación reciente (2012 a 2018) y tienen un rango de precios que ronda los ¢5.000 en la base y no sobrepasa los ¢7.500, por plato.

A pesar de estar agrupadas en un mismo giro de negocio, cada una refleja las posibilidades de especialización y servicios a la medida incluidos en esta tendencia. Todas ofrecen comidas completas, opciones predefinidas y adaptaciones para dietas especiales (kosher, paleo, keto, sin gluten, sin azúcar y similares). A partir de ahí, las opciones dependen de la personalidad del negocio.

Good Food: Creada en 2014. Desde planes semanales de sólo desayunos, almuerzos o cenas, hasta un programa de 21 días. Planes aprobados por nutricionista y acompañados por profesionales en salud y bienestar.

Los clientes ingresan a www.goodfoodcr.com , llenan el formulario y el equipo los contacta para definir cuál es el plan que se ajusta mejor a sus necesidades y objetivos. Hacen entregas diarias, utilizan productos frescos y de temporada.

Como señales de crecimiento destacan su apertura en Bogotá, Colombia en 2017 y la creación extensiones de línea planeadas para los próximos meses de 2019 (snacks, aderezos) y la acogida de sus planes especializados en mujeres (fertilidad, embarazo, post parto y lactancia, menopausia) y deportistas con objetivos específicos de rendimiento.

Food Sudio: Activa desde 2015. Ofrece planes nutricionales, flexibilidad con entregas diarias o dos veces por semana, no hay mínimo de pedido, y cubren desde Cartago hasta Alajuela.

Hacen menús semanales y se publican en la página web. Los clientes escogen lo que quieran y se coordinan las entregas, las facturas, las rutas y los mensajeros.

Los desayunos tienen un costo de ¢3.500, los platos fuertes ¢4.000, las meriendas ¢2.000 (si la porción de proteína supera los 180 gramos, el precio aumenta proporcionalmente).

Tienen la proyección de crecer 10% cada mes y evolucionar hacia el desarrollo de franquicias.

Slim Box: Abrió en 2012 y se autodefine como “la primera empresa que brinda el servicio de dietas a domicilio” en Costa Rica.

Nació como una herramienta para apoyar a los pacientes de los fundadores (nutricionistas) a cumplir sus planes de alimentación. El cliente se registra en línea y luego servicio al cliente lo contacta. Puede elegir entre paquetes con consulta o sin consulta. Aceptan planes de otros nutricionistas.

Los paquetes son mensuales. Ofrecen dos entregas semanales con cada platillo personalizado según las porciones de cada cliente. Entregan en San José, Heredia y Cartago.

Kuker ofrece alimentos preparados pero en empaques independientes y al vacío, para que los clientes puedan mezclarlos como quieran o comprar exclusivamente las porciones que requieren, por ejemplo, si solo necesitan apoyo con las proteínas. Foto: Kuker para EF
Kuker ofrece alimentos preparados pero en empaques independientes y al vacío, para que los clientes puedan mezclarlos como quieran o comprar exclusivamente las porciones que requieren, por ejemplo, si solo necesitan apoyo con las proteínas. Foto: Kuker para EF

Kuker: En funcionamiento desde 2016. Nació de un grupo de amigos sin tiempo para cocinar. Cada alimento es empacado al vacío por separado, para optimizar la calidad, el sabor y el tiempo de duración. Esto permite armar los platos que quieran ordenar, o que sólo ordenen proteínas, por ejemplo.

Los pedidos se pueden hacer cualquier día de la semana, el día de corte es el lunes a medianoche, para entregar el siguiente sábado, domingo o lunes. Cubren casi toda la GAM.

Un plato ronda los ¢3.800 y el mínimo de compra es ¢15.000. También ofrecen planes semanales con platos predefinidos. El costo de envío va desde los ¢2.700 a ¢3.500. Su plan de crecimiento incluye aumento en los días de entrega y cobertura de cantones fuera de la GAM, como San Ramón y Grecia.

Alavida: Arrancó en 2018. Está en manos de un colectivo entre gastronomía y diseño. Utilizan técnicas de alta cocina en un modelo pensado para ser comida cotidiana. prometen apoyar a los clientes en sus metas nutricionales y de convivencia diaria, sin que pierdan el gusto y la expectativa por sus tiempos de comida.

Entrega, en diferentes partes de San José, Alajuela centro, Cartago centro, Heredia. Las órdenes entran entre el martes a las 5 p.m. y el viernes a media noche, mediante un link donde los clientes encuentran el menú y les va indicando los precios y el total. Se les hace llegar una orden de compra con su pedido, luego se gira un depósito por el monto y se entrega la comida domingo en la noche o lunes en la mañana. Se puede comprar el menú completo o hacer selección de los platillos.

Están en desarrollo de un estudio para el desarrollo e incubación de nuevos proyectos gastronómicos y abrirán una tienda para comercialización de productos y actividades.