Por: Cristina Fallas Villalobos.   27 marzo

Cuestamoras Urbanismo creía fielmente que Oxígeno y Santa Verde serían exitosos en el mercado costarricense al diferenciarse de las otras propuestas de centros comerciales y desarrollos de uso mixto.

Sin embargo, después de varios meses en que ambos complejos iniciaron operaciones, los resultados son satisfactorios, pero no tan buenos como esperaban.

Javier del Campo, vicepresidente comercial de Cuestamoras Urbanismo, explicó que comprobaron que ambos modelos tienen una gran aceptación, pero que la situación económica del país juega en su contra.

Javier del Campo es el vicepresidente comercial de Cuestamoras Urbanismo. (Foto: Jeffrey Zamora).
Javier del Campo es el vicepresidente comercial de Cuestamoras Urbanismo. (Foto: Jeffrey Zamora).

El vocero de la compañía habló con EF, el pasado 6 de marzo, sobre si ese comportamiento detiene los planes de expansión de ambos proyectos heredianos, así como de otros temas relacionados con la unidad de urbanismo.

—¿Cuál es la ocupación comercial de Oxígeno?

—Oxígeno en esta primera etapa está dividido aproximadamente en 160 locales diferentes que van a terminar resultando en 135 marcas u operadores, de los cuales ya están un poco más de 120.

—¿Cuántas personas han recibido?

—Hasta el 28 de febrero aproximadamente 1.775.000.

—¿Cuáles han sido los aciertos y desaciertos con Oxígeno en los últimos tres meses?

—Hemos comprobado que el camino era el correcto, difícilmente hubiéramos hecho algo diferente. Hubiera querido que sucedieran cosas diferentes, pero no son tanto por causa del producto sino por las circunstancias del mercado.

“La economía costarricense está en un momento complicado, donde no está creciendo como hace años. Entonces hay muchas cosas en las que Oxígeno tenía una expectativa mayor a lo que el mercado puede dar en este momento".

—Al inicio, las personas se quejaban por la poca cantidad de locales abiertos y aún lo hacen por el poco espacio en el food court.

—La cantidad de locales abiertos o no abiertos es por lo que le decía de la circunstancia de lo que está sucediendo en el país, no es algo que hubiera dicho que iba a ser diferente.

“En cuanto al food court, lo bueno es que sí tenemos la alternativa para resolver. Estamos tomando medidas que incluyen aumentar el área común más que el área reservada por algunos restaurantes y estamos comprando muebles para usar el O1 (área para eventos especiales) cuando no esté ocupado. Estamos aumentando en más de 200 sillas el área de comidas de esa parte”.

—De acuerdo con los planes, los eventos organizados por ustedes serían un fuerte del lugar, ¿cuántos actividades realizaron en los últimos meses?

—Desde los pequeños hasta los grandes, unos 50 o 60 eventos. Eso incluye que los fines de semana hay clases de aeróbicos o invitamos músicos, pero también ya pasamos por eventos grandes como la Navidad, la época de verano y uno muy importante que fue el concierto de tributo a ABBA que sumó a más de 2.500 personas aproximadamente, en dos días.

—Ustedes apostaron por la franquicia para niños Kidzania como uno de los principales atractivos para atraer visitantes, ¿cómo está ese negocio?

—Kidzania ha superado, desde la apertura, las 15.000 o 20.000 visitas mensuales. Ahora la visitación de las escuelas va a ser estratégica durante la época de clases; ya superamos los 2.000 niños que están bajo contrato para la visitación en los próximos dos meses.

“Pero aparte, venimos con un programa muy interesante en el que las empresas pueden becar a niños de escasos recursos. Ahí estimamos que unos 10.000 o 15.000 niños sean becados por unas 10 o 15 empresas durante todo el año”.

—¿Cree que con la entrada en operación de Oxígeno se intensificó la competencia en centros comerciales?

—Sí claro, rotundamente. Lo pudimos ver con el líder de la industria, Multiplaza Escazú, y la cantidad de activaciones que ha hecho; desde una Navidad como nunca lo había hecho hasta con otras actividades como una ciudad de Lego, acuario y otras.

“Y es que son 1.700.000 personas que vinieron a Oxígeno y dejaron de ir a otro lugar”.

—Entonces, ¿considera que el concepto de Oxígeno sí es exitoso?

—Desde el punto de vista de prueba del concepto más bien lo requeteprobamos y nos confirmó que efectivamente la gente está buscando, y lo que el desarrollo urbano adolece, esta propuesta que tiene que ver con entretenimiento y con los espacios verdes.

—Siendo así, ¿se puede esperar el desarrollo de las otras etapas de Oxígeno?

—Posiblemente este año empecemos a conceptualizar la segunda fase de Oxígeno y estimamos prudente comenzar a acercanos a algunos retailers.

“Oxígeno tiene permiso de utilización muy diversa; desde hotelería, salud, oficina o residencia. Eso nos da la flexibilidad de poder tomar decisiones conceptuales basados en requerimiento del mercado; lo que no voy a poner es industria, eso sí es seguro”.

—¿Cómo está la ocupación de Santa Verde que abrió en setiembre pasado?

—En el área comercial tenemos un 65% y en residencial están ya vendidas alrededor de 90 unidades de 172 de la primera etapa.

“Venimos con un par de modelos novedosos para el mercado (residencial) en sistemas tanto de producto de crédito y accesibilidad a los apartamentos, para acelerar ese proceso no solo de venta si no de ocupación”.

—¿Cuáles son los aciertos y desaciertos para este inmueble?

—Una de las cosas que más ha golpeado, no solo a Santa Verde sino al sector inmobiliario, ha sido la economía; la caída en ventas en términos generales ha sido muy fuerte.

“Es un producto muy bien diseñado y el nivel de satisfacción de la gente que ya vive ahí es muy alto… Hubiera hecho un proyecto a lo mejor más promedio al mercado con un precio un poco más bajo, pero creo que esa tampoco era la manera de hacer las cosas que quiere Cuestamoras.

“Pero, claro, en una economía más baja todo el mundo va a decir que hubiera construido más barato. Entonces, lo que hoy suena como que lo hubiera hecho diferente es por una circunstancia del mercado; cuando mañana se recupere el mercado y tenga una ventaja competitiva y un factor diferenciador, voy a decir qué bueno que hice eso”.

—De esta manera, ¿van a esperar a una mejoría en el mercado para avanzar con las otras etapas de Santa Verde?

—Sí, claro, en total son cinco etapas divididas a su vez en dos subetapas cada una. El proyecto se diseñó de tal manera que se podía detener en cualquier momento sin tener un efecto negativo sobre la etapa ya construida.

“La parte más compleja ya la hicimos, que era toda la infraestructura inicial, que es la que nos diferencia y que tiene un costo muy alto. Entonces las otras etapas básicamente son edificios de apartamentos con áreas verdes y parqueos que pueden ir desarrollándose según el mercado lo permita”.

—Además de Oxígeno y Santa Verde, ¿Cuestamoras es dueño de otros desarrollos?

—Teníamos unas plazas comerciales alrededor de algunos supermercados, pero todo eso se vendió el año pasado. También vendimos Momentum Pinares.

“En este momento está bajo nuestro control la parte comercial y de oficinas de Distrito 4, Santa Verde, Oxígeno y unos terrenos en Forum 2 en Lindora”.