La ruta directa San José–Madrid de Iberia se inauguró en octubre de 2004 y se convirtió en el primer vuelo sin escalas que conectó Costa Rica con Europa, facilitando los viajes de turistas, empresarios y de la diáspora costarricense en España. Desde entonces, Iberia ha operado de forma continua esta conexión y hoy la ofrece con un vuelo diario, apoyado en aviones de nueva generación como el A330 y el A350, como parte de una apuesta estratégica por el mercado costarricense y por el crecimiento de su red de largo radio en América Latina.
En paralelo, la aerolínea ha fortalecido su producto alrededor del hub de Madrid, incluyendo el programa Stopover Hola Madrid, que permite a los pasajeros de América Latina hacer una parada de hasta nueve noches en la capital española sin pagar más por el boleto, con beneficios y descuentos en hospedaje y experiencias turísticas. Todo esto en un contexto de incremento de capacidad hacia la región, con más asientos, más flota de largo radio y una estrategia de crecimiento hacia 2030, en la que Costa Rica figura como uno de los pilares en Centroamérica.
Desde 2004 existe la ruta directa San José–Madrid con Iberia. ¿Cómo ha cambiado el perfil del viajero costarricense en estas dos décadas?
El viaje se ha vuelto mucho más accesible y democrático; hoy más gente tiene la posibilidad real de volar, no solo quienes tenían ingresos altos o familiares en Europa. Antes predominaba el viaje étnico y de reunificación familiar, mientras que ahora vemos una mezcla mucho más amplia entre viajeros de negocios, turistas de placer y, especialmente después de la pandemia, personas que combinan ambos motivos en un mismo desplazamiento. Cada vez es más común el pasajero que viaja a Europa por una reunión y se queda a pasear, o el que viene a Costa Rica por trabajo y aprovecha para disfrutar de la naturaleza del país.
¿Qué representa hoy el mercado costarricense dentro de la red de Iberia?
Costa Rica tiene un peso estratégico dentro de Centroamérica, tanto por su posición geográfica como por su consolidación como destino propio. Si bien también operamos otras rutas en la región, como Panamá, Guatemala o El Salvador, Costa Rica se ha ganado un lugar como destino individual con suficiente demanda para sostener una apuesta de largo plazo. Además de atraer turistas, la ruta mueve viajeros de negocios y carga, y funciona como punto de conexión para otros países del entorno.
¿Qué tan sencillo es vender Costa Rica como destino para el público español?
Costa Rica ofrece una combinación muy atractiva de cultura, naturaleza e historia que facilita enormemente su promoción en el mercado español. El país ha hecho, además, un trabajo extraordinario de posicionamiento internacional, lo que refuerza la preferencia de los viajeros por este destino. Esa buena imagen se refleja en las cifras: hemos aumentado la capacidad de la ruta en alrededor de un 5% frente al año pasado y hoy ofrecemos más de 280.000 asientos anuales entre España y Costa Rica, con un vuelo diario operado con aviones de mayor capacidad.
¿Qué significa para Iberia operar hoy un vuelo diario entre San José y Madrid?
Operar una ruta diaria implica una inversión financiera importante y es una señal clara del compromiso que tenemos con la conexión entre Costa Rica y España. La capacidad instalada y el uso de aviones más grandes, como el A350 en el primer trimestre, responden a una demanda creciente que justifica ese esfuerzo. Aunque la demanda tiene fluctuaciones estacionales, la apuesta es estable y de largo plazo.
Iberia ha desarrollado diferentes familias de tarifas. ¿Cómo funcionan y qué relevancia tienen para el pasajero costarricense?
Cada pasajero tiene necesidades distintas, y nuestras familias tarifarias permiten adaptar el viaje a esas necesidades y al presupuesto. Hay opciones más sensibles al precio, con mayores restricciones en cambios y selección de asientos, y otras que ofrecen flexibilidad media o total, incluyendo cambios de fecha, elección de asiento y distintas políticas de equipaje. A lo largo del año lanzamos múltiples promociones y ventas especiales, de forma que la ruta resulta realmente accesible para diferentes perfiles de cliente.

Más allá del precio, ¿cuál diría que es el valor agregado de Iberia al ofrecer un vuelo directo frente a opciones con escalas?
El valor agregado va mucho más allá de llevar al pasajero del punto A al punto B. Operamos esta ruta con aviones de última generación, más eficientes y sostenibles, y estamos incorporando mejoras como el acuerdo con Starlink para ofrecer internet de alta velocidad a bordo a lo largo de este año a nuestros clientes del programa de fidelidad. Además, hemos rediseñado la oferta gastronómica, incorporando platos españoles y la posibilidad de preseleccionar menús y vinos desde la aplicación, y avanzamos en la reducción de plásticos de un solo uso en cabina. Todo esto se combina con tres cabinas —business, premium economy y turista— que nos permiten adaptarnos a distintos presupuestos y expectativas de servicio.
Después de la pandemia se habló de una “explosión” en las ganas de viajar. ¿Esa demanda sigue vigente o ya se estabilizó?
Creemos firmemente que el deseo de viajar y la necesidad de hacer negocios cara a cara seguirán creciendo en los próximos años. Nuestro plan de vuelo 2030 contempla la expansión de la flota de largo radio desde 43 aviones en 2025 hasta 50 en 2026, con la visión de llegar a alrededor de 70 aeronaves en 2033. De los €6.000 millones previstos de inversión, más del 70% se destina precisamente a ampliar y modernizar la flota, lo que demuestra la confianza que tenemos en la demanda futura.
¿Ese crecimiento de flota podría traducirse en más frecuencias o cambios relevantes para la ruta San José–Madrid?
En el corto plazo, nuestro objetivo principal es consolidar las operaciones en los 21 aeropuertos de América Latina a los que volamos actualmente, entre ellos Costa Rica. El aumento de capacidad anunciado para el verano europeo, con 3,3 millones de asientos en la región, ya es un récord histórico y nos dará margen para reforzar rutas o abrir nuevas cuando la flota lo permita. En el caso concreto de Costa Rica, por ahora apostamos por consolidar el vuelo diario y por seguir incrementando la calidad del producto.
En Costa Rica suele surgir la pregunta de por qué no hay vuelos directos desde Europa al aeropuerto de Guanacaste. ¿Cómo responden a esa inquietud?
Hoy estamos concentrados en consolidar y mejorar la operación desde el aeropuerto Juan Santamaría, que funciona como nuestro punto de entrada y salida en el país. La asignación de aviones es siempre un ejercicio de equilibrio entre la flota disponible y las prioridades estratégicas, y en este momento la prioridad es fortalecer el “puente aéreo” existente entre San José y Madrid. El cambio al A350 en el primer trimestre es una muestra concreta de la apuesta por este destino.
¿Qué es exactamente el programa Hola Madrid y cómo puede aprovecharlo el viajero costarricense?
Hola Madrid es nuestro producto de stopover, pensado para que los pasajeros de América Latina puedan hacer una parada en Madrid sin pagar más por el boleto. Permite quedarse hasta nueve noches en la ciudad, ya sea a la ida o al regreso, y viene acompañado de descuentos en hoteles y otros servicios turísticos. Es una forma de sumar un destino adicional al viaje y de descubrir Madrid, incluso para quienes no lo tenían contemplado al planear su itinerario.
¿Qué papel juegan las millas y los programas de fidelidad en el viajero moderno de Iberia?
Los planes de lealtad son una evolución natural del deseo de viajar, especialmente para el pasajero frecuente y el de negocios. En Iberia hemos actualizado nuestro sistema de acumulación y redención para que se base en el gasto, lo que hace más transparente la relación entre lo que el cliente invierte y las millas que obtiene. Además, los miembros de nuestro programa de fidelidad tienen acceso a beneficios como el Internet a bordo y funcionalidades en la app que, con apoyo de inteligencia artificial, les sugieren destinos y les ayudan a diseñar viajes a la medida.

