Por: César Augusto Brenes Quirós y Sergio Morales Chavarría.   18 mayo, 2014
 Corporación SkyTwister planea una nueva inversión de $3 millones para triplicar su volumen de producción durante el próximo año. Además, conversa con un grupo extranjero interesado en comprar la totalidad del negocio.
Corporación SkyTwister planea una nueva inversión de $3 millones para triplicar su volumen de producción durante el próximo año. Además, conversa con un grupo extranjero interesado en comprar la totalidad del negocio.

A partir de junio próximo, la firma tica Corporación SkyTwister empezará a fabricar entre 30 y 40 miniturbinas eólicas al mes, con el fin de atender clientes tanto a nivel local como internacional, a través de una tecnología de generación de energía única en Latinoamérica.

El producto, inventado y desarrollado por el físico Carlos Acosta desde hace más de tres años, mejoró su prototipo y encontró financiamiento en un grupo de socios costarricenses. La corporación destinó cerca de $3 millones en el acondicionamiento de la que será la primera línea de fabricación en serie de los aparatos.

Desde hace seis meses, Carlos Acosta y 15 personas más trabajan dentro de una planta de 600 metros cuadrados, ubicada en San Rafael de Alajuela, con el fin de optimizar los procesos de producción de los modelos Sky Twister, los cuales producen 1, 2 y 4 megawatts hora (MWh).

 Empresa costarricense de turbinas fabrica producto para mercado local e internacional
Empresa costarricense de turbinas fabrica producto para mercado local e internacional

Según Acosta, hasta el momento, la firma ya ha precolocado 10 miniturbinas en casas y negocios de Coronado (San José), Cañas (Guanacaste) y Barreal (Heredia). Además, se encuentra en avanzadas conversaciones con un grupo de estadounidenses que quiere importar unas 50 mensuales e, incluso, instalar una planta ensambladora de estas turbinas.

Nicaragua, Guatemala y Panamá también cuentan con distribuidores interesados en comercializar las líneas y en Texas, EE, UU, ya opera una turbina.

El buen momento del proyecto se une al auge de la comercialización de otras fuentes de energía limpia en el país, como es el caso de los paneles fotovoltaicos.

Más iniciativas limpias

Los proyectos de energía solar también están compitiendo a pequeña y mediana escala, tanto por clientes empresariales como por hogares interesados en reducir su factura eléctrica.

Según datos de de la Promotora de Comercio Exterior (Procomer), las compras al extranjero de paneles solares casi se triplicaron entre el 2009 y el 2013.

Pumps Solutions, Termisolar, CR Solar Solutions e Intitech Solar destacan entre las empresas que comercializan esta tecnología, la cual se puede instalar por un mínimo de $3.000, según un sondeo realizado por EF.

La idea está atrayendo incluso a grandes inversionistas como el grupo The Sun Costa Rica Initiative, que pretende desarrollar una miniciudad solar en Liberia, Guanacaste, dentro de un terreno de 1.200 hectáreas y una inversión de $500 millones.

Por su parte, la energía eólica ha generado en su mayoría, obras de alta inversión como las de empresas como Aeroenergía (capacidad 6 MW), Guanacaste (50 MW), Tierras Morenas (20 MW) y Tilarán (20 MW).

A los 33 proyectos eólicos privados que el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) tenía para agosto pasado en la categoría de “elegibilidad vigente”, se sumaron más de nueve que tramitan permisos ambientales.

La Autoridad Reguladora de Servicios Públicos (Aresep) estima que de los 2.735 MW de capacidad instalada del sector eléctrico en el país, el 5% corresponde a la energía eólica.

Empero, a pequeña escala, SkyTwister parece estar solo en el mercado nacional y latinoamericano. De hecho, el año pasado, el Banco Mundial seleccionó al proyecto como uno de los 50 emprendimientos más innovadores del planeta y le invitó a exponer su caso en el foro de emprendimiento mundial en Suráfrica.

De acuerdo con Procomer, en los últimos 13 años, solo se han exportado tres veces motores eólicos con valores de ventas que oscilan entre los $1.000 y $75.500.

Riesgos de inversión

El precio de una turbina Sky Twister de 2 MWh ronda los $9.000, tres veces más que el costo de un panel solar. Carlos Acosta reconoce que la inversión es alta e, incluso, sabe que el retorno se verá hasta 5 ó 7 años después de hecha la compra.

No obstante, promete que los aparatos pueden llegar a generar hasta un 60% de ahorro en la factura eléctrica de una gran empresa y hasta un 100% en una casa o escuela.

Grandes almacenes como los que operan las cadenas EPA y Walmart, y las azoteas de edificios josefinos de gran altura como el Banco Nacional, el Banco Popular y la Clínica Bíblica son algunos de los potenciales clientes a los que la corporación está apostando.

Y es que, a diferencia de otras fuentes de energía, como el agua y el sol, que tienen limitantes de cantidad y picos de generación respectivamente, mientras haya viento en la zona, las turbinas seguirán produciendo energía, explica Acosta.

Por eso, quien decida comprar uno de estos aparatos debe asegurarse de que se encuentre en una zona de buenos vientos como Coronado, Santa Ana y Escazú en San José, o Cañas en Guanacaste. Por el contrario, si la empresa opera desde lugares como Guápiles, el potencial será menor.

Otra de las ventajas, tanto de la energía eólica como de la solar, es que recientemente el Estado reglamentó, a través de Aresep, el pago de excedentes de energía en caso de que empresas u hogares opten por la autogeneración.

La medida permitirá que la energía que el usuario produjo, pero no utilizó, sea adquirida por el ICE.

Pago de excedente

El 31 de marzo pasado, Aresep publicó el Reglamento de Planeación, Operación y Acceso al Sistema Eléctrico Nacional, el cual regula, entre otros aspectos:

El acceso a la red de distribución nacional: interconectar y operar micro o minigeneradores para autoconsumo a partir de fuentes de energía renovables es libre para cualquier abonado o usuario.

Cuando el generador “acumula” el excedente mensual de energía producida para utilizarlo en el mes o meses siguientes, se vende el saldo anual de excedentes a la empresa distribuidora, mediante una liquidación el día 1° de diciembre de cada año. Para tal efecto el periodo de liquidación comprende del 1° de diciembre del año anterior al 30 de noviembre del año de la liquidación.

Fuente Aresep.