Por: Cristina Fallas V.   8 marzo
Hace seis años, Starbucks compró una finca de 240 hectáreas en las faldas del volcán Poás, en Alajuela; su primera hacienda cafetalera en el mundo.
Hace seis años, Starbucks compró una finca de 240 hectáreas en las faldas del volcán Poás, en Alajuela; su primera hacienda cafetalera en el mundo.

Starbucks y el Instituto del Café de Costa Rica (Icafe) firmaron, este viernes 8 de marzo, un acuerdo que tiene como objetivo la búsqueda de una caficultura competitiva para mejorar las condiciones socioeconómicas de los productores de café.

Durante cuatro años, ambas empresas destinarán recursos para investigar las características de cinco genotipos diferentes de café que se produce en el país.

La investigación tiene como objetivo determinar la producción y el rendimiento de beneficiado (conversión volumen/peso) durante el periodo de estudio. Además, busca evaluar la resistencia de estos granos a la Roya del cafeto, a la Antracnosis y al Ojo de Gallo, bajo condiciones de laboratorio.

Xinia Chaves, directora ejecutiva del Icafe y Carlos Mario Rodríguez, director global de agronomía de Starbucks Coffee Agronomy, suscribieron el acuerdo.

“Este convenio acerca a dos grandes centros de investigación, precisamente en este momento que se requiere de variedades de una mayor resistencia y adaptables al cambio climático”, mencionó la representante del Icafe.

Hace seis años, Starbucks compró una finca de 240 hectáreas en las faldas del volcán Poás, en Alajuela; su primera hacienda cafetalera en el mundo.

Este paso le permitió a la cadena de cafeterías fortalecer su relación con Costa Rica, que inició hace más de 40 años con la compra del grano producido en el país y que se consolidó al abrir su primera oficina de apoyo a los productores en 2004.

En Hacienda Alsacia –como se llama la finca– se desarrollan tareas comerciales, de investigación y de capacitación. Todas se realizan, según la firma, con el propósito de mejorar y asegurar el abastecimiento de café de calidad a mediano y largo plazo.

La propiedad cuenta con un área de experiencias que comprende unos 4.200 metros cuadrados e incluye un vivero de café, un invernadero con variedades de café resistentes a enfermedades, campos con plantas para cosecha, beneficio y un patio de secado.