Existe una creencia arraigada de que el costarricense no posee el hábito de la lectura. La Encuesta de Actualidades de la Universidad de Costa Rica 2022 revela que solo un 4% de la población lee al menos un libro al año; el promedio de lectura es de 4,6 libros anuales para esos lectores habituales, y aunque un 88% de los encuestados dicen estar en desacuerdo con la afirmación de que la lectura es una pérdida de tiempo, existe una notable brecha entre el interés y la práctica real.
Sin embargo, en medio de este desafiante panorama, Librería Internacional ha logrado desmentir esta narrativa durante sus 30 años de trayectoria, demostrando que, lejos de la apatía, el mercado local cuenta con lectores ávidos, informados y altamente conectados.
Actualmente, la cadena de librerías tiene 34 tiendas físicas en todo el país, 130 colaboradores, una tienda virtual con entregas a nivel nacional y más de 300.000 socios activos en su programa de lealtad LibroClub, lo que constituye una de las comunidades de lectores más importantes de la región.
En tres décadas, Librería Internacional ha consolidado un modelo de negocio que no solo ha resistido la disrupción digital y las crisis económicas, sino que ha logrado expandirse, validando que el libro físico sigue siendo un punto de encuentro en un mundo cada vez más impersonal.
Erica Marín, subgerente general de la cadena, analiza los hitos de estos 30 años y cómo la estrategia de la compañía busca ser, ante todo, un ejercicio de escucha activa para evolucionar junto a sus clientes.

-Cumplir 30 años en el mercado del retail y la cultura es un hito considerable. ¿Cuáles han sido los tres puntos de inflexión más importantes que definieron la trayectoria y el éxito de Librería Internacional?
-El primero fue la evolución de nuestro concepto de negocio. Comenzamos como una librería tradicional y, con el tiempo, ampliamos nuestra propuesta incorporando categorías complementarias que enriquecen la experiencia de nuestros clientes y convierten nuestras librerías en espacios de descubrimiento, inspiración y entretenimiento.
El segundo fue la creación de LibroClub, nuestro programa de lealtad, que nos permitió construir una relación aún más cercana con nuestros clientes y desarrollar una comunidad sólida alrededor de la lectura y la marca.
El tercero fue la forma en que enfrentamos la pandemia. Actuamos con rapidez, responsabilidad y visión de largo plazo, acelerando nuestra transformación, fortaleciendo nuestros canales de atención y adaptándonos a nuevas formas de consumo.
-¿Cómo ha evolucionado el perfil del lector y comprador nacional desde 1995, y de qué manera ha tenido que pivotar la estrategia de la empresa para mantenerse relevante?
-El perfil del lector y del consumidor ha evolucionado significativamente, y una de las claves de nuestro crecimiento ha sido nuestra capacidad para adaptarnos a esos cambios sin perder nuestra esencia. Hoy encontramos lectores más informados, más conectados y con intereses mucho más diversos que en 1995. Los lectores de hoy están constantemente expuestos a una diversidad de contenidos sin precedentes. Fenómenos como BookTok, el manga, las novelas gráficas y la literatura juvenil han ampliado el universo de lectores.
Lo que hemos aprendido es que las nuevas generaciones sí leen y mucho, buscan constantemente nuevos autores, descubren y comparten sus lecturas de formas distintas. Nuestra tarea ha sido escuchar, adaptarnos y evolucionar junto con nuestros clientes.
-La industria del libro ha enfrentado “amenazas” históricas, desde la llegada del libro digital y los audiolibros, hasta gigantes del comercio electrónico como Amazon. ¿Cómo logró la cadena no solo sobrevivir a esta disrupción digital, sino seguir abriendo tiendas físicas?
-La llegada de los libros digitales, los audiolibros, Amazon y el comercio electrónico internacional representó un gran desafío para nuestra industria. Como muchos otros, nos preguntamos cómo cambiarían los hábitos de lectura. Con el tiempo entendimos que los lectores no estaban abandonando los libros físicos; estaban incorporando nuevas formas de disfrutarlos.
Aprendimos que competir únicamente por precio o conveniencia era insuficiente. Debíamos diferenciarnos a través de la experiencia, el servicio y el descubrimiento. Las plataformas digitales son excelentes para ayudarnos a encontrar más de aquello que ya conocemos; una librería, en cambio, tiene la capacidad de sorprendernos y abrirnos puertas hacia intereses que ni siquiera sabíamos que teníamos.
Las librerías son un faro físico, real y emocional en un mundo cada vez más digital e impersonal. Representan un espacio de descubrimiento, reflexión y encuentro humano que continúa siendo profundamente relevante para las personas.

-Durante estas tres décadas, Costa Rica y el mundo han atravesado diversas crisis económicas. ¿Cuál ha sido la estrategia financiera y operativa para mantener la rentabilidad y proteger los empleos en tiempos de incertidumbre?
-Aprendimos que la adaptación es una condición indispensable para seguir siendo relevantes. Nuestra resiliencia se ha apoyado en disciplina financiera, gestión eficiente, control responsable de gastos y una visión de largo plazo. También hubo momentos en los que obtener financiamiento para una cadena de librerías parecía una apuesta incierta. Por eso mantenemos un profundo agradecimiento hacia los bancos, proveedores y socios que confiaron en nuestro proyecto cuando el futuro todavía era incierto. Gracias a esa confianza y a una gestión prudente, hoy contamos con una posición sólida para seguir creciendo.
Por ejemplo, en el 2025, Librería Internacional logró vender el doble de ejemplares de libros vendidos en el 2019, antes de la pandemia, con apenas 10 puntos de venta más.
-Ante el desafío de las nuevas generaciones, más acostumbradas a pantallas y contenidos digitales, ¿cuáles son las estrategias para atraerlos y fomentar el hábito de la lectura física?
-Creemos que el amor por la lectura se construye desde la infancia. Acompañamos a los lectores desde sus primeros libros ilustrados hasta la literatura juvenil, la fantasía, el manga, los clásicos y el desarrollo personal. Sagas como Harry Potter o Diario de Greg han sido puertas de entrada para muchos niños.
Nuestro objetivo no es competir con la tecnología, sino demostrar que la lectura puede enriquecer la creatividad, la imaginación y el aprendizaje. Aspiramos a despertar una curiosidad que acompañe a las personas durante toda la vida.
-Librería Internacional dejó de ser hace mucho tiempo un lugar exclusivo para libros. ¿Qué peso tiene hoy esta diversificación en los ingresos totales y en la sostenibilidad del modelo de negocio?
-Los libros siguen siendo el corazón de nuestro negocio y representan aproximadamente el 80% de nuestras ventas. Somos, ante todo, una librería especializada en libros. Las categorías complementarias enriquecen la experiencia de nuestros clientes y fortalecen nuestra relación con las familias. Seleccionamos cuidadosamente productos reconocidos por su calidad, innovación y valor educativo, siempre como una extensión natural de nuestro propósito.
-¿Cómo equilibran la inversión en el retail físico tradicional con el desarrollo de su plataforma de e-commerce local?
-No vemos dos experiencias separadas, sino una sola experiencia de marca. Nuestra plataforma digital permite explorar una de las ofertas más amplias de libros y productos complementarios de Centroamérica, mientras seguimos fortaleciendo nuestras capacidades tecnológicas. Al mismo tiempo, creemos firmemente en el valor de las librerías físicas como espacios de descubrimiento, inspiración y conexión humana.
-Mirando hacia los próximos 10 años, ¿cuáles son los pilares estratégicos en los que se basará el crecimiento de Librería Internacional?
-Librería Internacional ya trasciende las fronteras de Costa Rica. Nuestra experiencia en otros mercados de Centroamérica nos ha confirmado que la pasión por la lectura, el aprendizaje y el descubrimiento es universal. Continuaremos evaluando nuevas oportunidades de crecimiento regional, siempre preservando los valores y la cercanía con los clientes que nos han caracterizado durante estos treinta años.
“Si algo nos llena de satisfacción después de treinta años, no es la cantidad de librerías que hemos abierto, sino las vidas que hemos tenido el privilegio de acompañar a través de los libros. Ese ha sido, y seguirá siendo, nuestro aporte para contribuir a una mejor sociedad”.
— Erica Marín
-La sostenibilidad y la responsabilidad social corporativa son exigencias del consumidor moderno. ¿Qué iniciativas está liderando la empresa para reducir su huella de carbono o impactar positivamente en la educación y cultura del país?
-En materia de sostenibilidad, buscamos incorporar prácticas responsables en nuestras operaciones mediante la digitalización de procesos, la facturación electrónica, el uso de catálogos y promociones digitales y la reducción progresiva del consumo de papel en procesos internos. También promovemos la eficiencia energética en nuestras librerías, incluyendo el uso de iluminación LED; optimizamos nuestros procesos logísticos y de inventario para reducir desperdicios y fomentamos el reciclaje de cartón y materiales de empaque utilizados en nuestras operaciones.
Mirando hacia atrás, el sentimiento que más predomina no es el orgullo, sino la gratitud hacia nuestros clientes, colaboradores, autores, proveedores y socios comerciales, que durante tres décadas han depositado su confianza en nosotros y han contribuido a construir lo que hoy es Librería Internacional.
Si durante estos 30 años hemos logrado despertar la curiosidad de un niño, inspirar a un joven, acompañar a una familia o ayudar a una persona a descubrir nuevas ideas y perspectivas, sentimos que hemos cumplido una parte importante de nuestra misión y responsabilidad social.
