Negocios

Las paletas dinamizaron el negocio de helados pero ahora se teme la saturación

Empresas tratan de sobrevivir de la mano de lo artesanal, el cambio constante de sabores y hasta abrir locales alejados

El mercado de helados de paleta en Costa Rica es un gran congelador que se ha llenado poco a poco en los últimos tres años y ahora está cerca de no poder cerrarse, lo que provocaría que algunas marcas se “derritan” y desaparezcan.

Siete firmas que venden paletas son conscientes de la situación y quiere protegerse con estrategias que incluyen la innovación, la calidad y hasta abrir puntos de venta lejos de sus competidores.

Estas empresas son Yolobon, La Paletería, Enpaleta, Los Paleteros, Bonavida, Frost y Stickhouse. Todas iniciaron operaciones entre el 2011 y 2017.

"La competencia creció mucho en el 2017. Para nosotros es algo bueno, es el combustible para seguir innovando, mejorando y seguir diferenciándonos con nuestro producto premium", destacó Susana Quintero, gerente de mercadeo y ventas de Yolobon.

Esta firma tiene siete sabores en su portafolio: chocolate orgánico, fresa orgánica, Mucho Coco, mango maracuyá, coco limón, maracuyá te verde y Puro Cas.

Con Quintero coincide la representante de La Paletería, Natalie Mekler, quien aseguró que la competencia creció considerablemente en el último año y que el mercado “se está haciendo difícil”.

Ante esta situación, la firma confía que se mantendrá al tener un proceso de producción artesanal, ofrecer los mejores ingredientes italianos y locales, así como, innovar constantemente sus sabores.

La Paletería vende actualmente 20 sabores como mango maracuyá, limón hierbabuena, sandía limonada, frutos del bosque, chocolate y avellanas, chocomenta, coco, torta chilena, cheesecake de frambuesas y otros.

Los Paleteros, por su parte, señalaron que antes de iniciar operaciones detectaron un solo competidor en el segmento de paletas de helado.

"Ahora casi surge uno (competidor) por día", resaltó Enrique Artiñano, gerente general de la compañía que se hizo famosa por La Churchilleta.

Por esto, la firma decidió crecer más fuera de la Gran Área Metropolitana (GAM) donde sus competidores no tienen gran presencia. El año pasado abrieron en Liberia, Nicoya, Esparza, El Roble de Puntarenas, Naranjo, Grecia, Palmares y Atenas.

Además, le apuestan al lanzamiento constante de nuevos productos, por ejemplo, al café con helado –en alianza con Britt– o a los alfajores fríos.

Estos se suman a 18 sabores que se comercializan actualmente: churchileta, churchileta light, Coco Loco, banano avellana, cookies and cream, choco menta, galleta suiza, chocolate con relleno de dulce de leche, naranja holandesa, fresa piña y más.

Para el socio de Enpaleta, Luis Diego Ramírez, la competencia se tornó más fuerte en la industria de helados en general no solo por el surgimiento de empresas pequeñas si no que las compañías grandes reaccionaron con inversiones fuertes para crecer e innovar.

Un ejemplo de esto fue la Cooperativa de Productores de Leche Dos Pinos que lanzó su concepto de heladerías gourmet, llamado La Estación.

"En estas condiciones, la calidad del helado se convierte en un factor clave para los clientes y aquí donde hemos logrado diferenciarnos. Desarrollamos paletas por medio del proceso productivo de gelatos italianos, que nos permite brindar alta calidad y cremosidad", explicó Ramírez.

La oferta de Enpaleta está compuesta por más de 20 sabores como pie de limón, nutella, yogur mora fresa, cookies and cream, green tea, suspiro limeño, coco, maracuyá, chocolate con browne y cheescake de fresa.

Bonavida, con sus paletas MrFito, considera que el mercado está saturado pero que hay posibilidad de mejora y nuevos competidores.

La firma cree que debe enfrentar la coyuntura entendiendo las necesidades de los consumidores.

Los más novatos

Frost y Stickhouse tienen menos de un año de haber entrado en operaciones en suelo costarricense pero ya perciben la fuerte competencia.

Ciani Vega, gerente general de Frost, indicó que si hay mucha oferta en el mercado nacional en cuanto a paletas pero que pretenden diferenciarse con una propuesta de productos formulados de forma más natural y nutritiva.

La empresa destaca que sus productos son bajos en azúcar, endulzados con fructuosa, bajas en grasa y elaborados con fruta natural (no pulpas).

Algunos de los sabores que ofrecen son: café, chai, mantequilla de maní y banano, chocolate y cacao, yogur griego y fresas, mora y albahaca, cas y kiwi, sandía y limón, romero y limón, maracuyá y otros.

Por su parte, la gerente general de Stickhouse, Michelle Umaña, mencionó que la competencia dinámica beneficia al consumidor y que el mercado todavía tiene espacio para productos de alta calidad y precios accesibles.

Esta firma quiere diferenciarse con su receta original italiana, ingredientes importados, su confección artesanal, el precio y finalmente al ofrecer servicio a domicilio en una gran parte del Valle Central.

La oferta actual de Stickhouse incluye kiwi, maracuyá, vainilla irlandesa, cheesecake de fresa, chocolate avellana, pistacho coco, fresa con leche condensada, coco con leche condensada y el gelato de temporada: crepa de rompope.

Cristina Fallas Villalobos

Cristina Fallas Villalobos

Es periodista de la sección de Negocios de El Financiero.