Librería Lehmann, uno de los nombres más emblemáticos del mundo del libro en Costa Rica, se despide del mercado nacional tras 130 años de historia.
En un comunicado difundido en redes sociales, la empresa anunció el cierre de sus operaciones comerciales y marcó así el fin de una institución, fundada en 1896.
En el mensaje, la Lehmann explica que la decisión se toma tras “profundos cambios económicos, tecnológicos y sociales” que transformaron de manera irreversible los hábitos de consumo, los modelos educativos y el mercado editorial. A esto se sumaron diversas circunstancias externas que fueron haciendo cada vez más difícil sostener la operación comercial.
La empresa reconoce que la determinación ha sido “profundamente difícil”, pero asegura asumirla con serenidad, bajo la idea de que toda institución cumple ciclos y deja huellas que trascienden a las personas y a los edificios.
Los últimos años ya habían anticipado esta despedida. La compañía cerró sucursales clave, como la de Plaza Mayor, que fue presentada en la prensa como el fin de una etapa para la cadena y un síntoma de la presión que enfrentan las librerías físicas tradicionales. También tuvo que abandonar el histórico edificio de la Avenida Central que ocupó durante 103 años, tras una larga disputa relacionada con la propiedad y el mantenimiento del inmueble.
Ese espacio, símbolo de la presencia de Lehmann en el corazón de San José, fue posteriormente ocupado por Librería Internacional, que abrió ahí su tienda más grande, marcando el relevo generacional en uno de los puntos más visibles del comercio de libros del país.
El comunicado de Lehmann mira, sin embargo, más allá de la coyuntura. La empresa agradece explícitamente a “estudiantes, docentes, profesionales, familias y lectores” que a lo largo de más de un siglo encontraron en sus estanterías herramientas para transformar sus vidas y aportar al desarrollo de Costa Rica.
Como parte del cierre, la librería anuncia descuentos de hasta un 70% en una amplia selección de títulos durante sus últimos días de operación, así como la reserva de ejemplares para donaciones y proyectos culturales, con el fin de que parte del inventario final termine en manos de lectores e iniciativas vinculadas a la lectura.
