Más allá de la masividad y el costo, el atractivo histórico de los anuncios del Super Bowl radica en su estatus como un fenómeno cultural en sí mismo. Durante décadas, el partido ha sido el escenario elegido para el debut de campañas icónicas y experimentos creativos que buscan trascender la publicidad y convertirse en temas de conversación a nivel nacional e incluso global.
Esta expectativa —que lleva a segmentos significativos de la audiencia a esperar y evaluar los comerciales— ha creado un ciclo virtuoso: la alta atención justifica el alto costo, y el alto costo obliga a las marcas a invertir en creatividad de élite, asegurando que el Super Bowl se mantenga como la vitrina donde solo las producciones más ambiciosas y memorables tienen cabida.
Aunque cada año participan decenas de marcas, durante la última década el peso del gasto lo concentran un puñado de gigantes de consumo masivo, tecnología, autos y entretenimiento. Firmas de medición como Kantar, Statista e iSpot.tv coinciden en que, tomando el periodo 2015-2025, el gasto se concentra en corporaciones que han convertido el evento en una extensión natural de su identidad.
Anheuser-Busch (dueños de Budweiser y Bud Light, entre otros), PepsiCo y empresas como Disney, Amazon y Toyota lideran el gasto acumulado, tanto por frecuencia como por número de spots por edición.

Los grandes dueños de la pauta
Anheuser-Busch InBev, con marcas como Budweiser, Bud Light y Michelob Ultra, se distingue como el mayor anunciante histórico, manteniendo la inversión acumulada más alta y asegurando múltiples espacios cada año.
En este panorama, PepsiCo ha intensificado su presencia. De hecho, la compañía detrás de Pepsi, Doritos y Lay’s ha gastado, en solo una década, más del doble que Coca-Cola en el evento, apalancando estratégicamente tanto sus bebidas como sus snacks.
Por su parte, Amazon irrumpió con fuerza: sus campañas se apoyan en compras que superan los $20 millones en una sola edición. Asimismo, Toyota aprovecha el partido para posicionar su tecnología híbrida y eléctrica, mientras que Disney utiliza la cita como vitrina esencial para los estrenos de Marvel, Pixar y Disney+.
Este patrón de gasto es un indicador claro: los sectores donde la construcción de marca global es crítica están dispuestos a pagar una prima por el único contenido que todavía garantiza audiencias masivas en vivo. El retorno no se mide solo en rating, sino en conversación social, búsquedas en línea y ventas activadas semanas después.

Top 10 marcas con mayor gasto acumulado (aprox. 2016-2025)
| Puesto | Marca / Grupo | Categoría | Inversión aprox. (millones USD) | Rasgo principal |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Anheuser-Busch InBev | Cervezas | ~$350 | Mayor anunciante histórico; desembolsos de +$40 millones por edición. |
| 2 | PepsiCo | Bebidas y snacks | ~$300 | En 2020 invirtió cerca de $31 millones; mantiene múltiples marcas. |
| 3 | Disney | Entretenimiento | ~$200 | Fuerte inversión en tráilers; $70,8 millones acumulados en cine/streaming. |
| 4 | Amazon | Tecnología | ~$180 | En 2025 se estiman más de $30 millones en una sola edición. |
| 5 | Toyota | Automotriz | ~$150 | Presencia estable; en 2025 gastó cerca de $25,6 millones. |
| 6 | T-Mobile | Telecom | ~$140 | Inversiones constantes en humor y comparativos de red. |
| 7 | Verizon | Telecom | ~$130 | Fuerte presencia asociada a 5G y cobertura. |
| 8 | Intuit (TurboTax) | Finanzas | ~$120 | En 2025 rondó los $17-$19 millones en la edición LIX. |
| 9 | Michelob Ultra | Cerveza | ~$100 | Refuerza el dominio de AB InBev con campañas propias. |
| 10 | Universal Pictures | Cine | ~$90 | Vitrina para tráilers de superproducciones. |
Fuente: Elaboración propia con datos de Merca2.0, Statista y Kantar.
¿Por qué la apuesta sigue creciendo?
En las últimas ediciones, un spot de 30 segundos ha costado entre $7 millones y $8 millones, con un techo cercano a los $9 millones. Aun así, la demanda es tan alta que cadenas como Fox, NBC o CBS agotan el inventario meses antes del juego.
Un análisis de Yahoo Finance señala que Anheuser-Busch llegó a invertir $73 millones en un solo Super Bowl al pautar varias marcas.
Para estas compañías, el evento actúa como el “lanzamiento mundial” de campañas que luego se adaptan a mercados locales, incluido América Latina, donde el impacto digital y en redes sociales complementa la inversión original.
